ARMADA NACIONAL

Puerto; dominio de la Armada

Los primeros  procesamientos recayeron sobre dos oficiales de la Armada; uno por vales de combustible y a otro sin prisión por peculado. Este último fue el que vendió tarjetas de Ancel. El primero, Álvaro Bacqué, como Jefe del departamento financiero contable del Ministerio de Defensa Nacional, “emitió tres órdenes de compra de combustible por un total de $ 7.437.500, que no fueron solicitadas por la Armada”. A su vez, “Ernesto Menafra, Jefe del Departamento de Telefonía del estado Mayor de Comunicaciones, encargado de comprar a Antel las tarjetas que se necesitaran, contaba con un presupuesto de 15 millones” según aclaró la Jueza Graciela Gatti; las vendía al titular del comercio “Infoventas SRL”. Al descubrirse este hecho, el Comandante en Jefe de la Armada, Oscar Debali, tío de Menafra, renunció a su cargo.

El 17 de agosto, Juan Fernández Maggio, cuya foto es la última integrada a la galería del Comando de la Armada, se reunió con el encargado de Despacho Hugo Viglietti. Para él la Fiscal Mónica Ferrero pidió procesamiento con prisión y sin prisión para el capitán Danilo Damonte. “Salieron $11.679.538 de la Armada Nacional para pagos de compras inexistentes” dice la fiscal en su dictamen (Búsqueda 19/08/10).
Para los civiles con ingresos magros y fijos es muy interesante enterarse, según “El País” 23/08//10, que en la Armada “se distribuían 4 vales de $ 500 a los capitanes de navío, 3 a los demás oficiales y dos vales a los suboficiales por mes. (Dolorido lector: saque la cuenta, si puede).
Nosotros, desconocedores absolutos de la realidad militar en general, no salimos de nuestro asombro cuando nos enteramos que las denuncias, que comenzaron a “llover” sobre el Ministro, “contienen datos de alta precisión: detalles de nombres, operativas, fechas y hasta números de carpetas y facturas” (Búsqueda 19/08).
El 1º de agosto el Gobierno uruguayo creó “un grupo especial de control e investigación del manejo de dinero en las fuerzas Armadas tras comprobar irregularidades en las cuentas de la Armada”; así lo informó el Ministro. El grupo de auditores comenzó a funcionar con cuatro personas y estará integrado por un total de nueve. (El Observador). El grupo tendrá a su cargo estudiar el manejo de dinero que recibió el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea por la participación de militares uruguayos en Misiones de Paz de las Naciones Unidas y que hasta hace unos meses no tenía control del Gobierno y era manejado a discreción por cada arma. .
“Hasta bien entrado el pasado gobierno todos los oficiales de la Armada tenían tarjeta Visa Oro personal y un auto con chofer a entera disposición para él y su esposa” solventados con fondos de libre disponibilidad pertenecientes a cuentas de Naciones Unidas, informó el Presidente de la Comisión de Defensa Nacional, Senador Jorge Saravia. “Lo que se gastó en la compra ficticia de la grúa y del banco de prueba de motores, como los 7 millones de pesos de vales de nafta, son el cambio chico de todo el dinero que se malversó en la Armada con los llamados fondos negros”. Asimismo recordó que en 2006 el Comandante Tabaré Daners aparecía como uno de los inculpados en maniobras y enriquecimiento ilícito e inició una investigación interna que terminó con un capitán de navío y dos capitanes de corbeta que fueron hallados responsables de aquellas denuncias. Arrestados a rigor. Uno fue a parar a la base naval del Cerro y los otros en San José”. (La República, 06/08/10).
En estos últimos días, 28 y 29 de agosto, toda la prensa da cuenta de otras “irregularidades”. Por ejemplo, una, tan indignante como la de detenerse en Miami, asistir (gratis, claro) a un partido de básquetbol, para continuar, burlándose de toda la solidaridad del mundo, el viaje de ayuda hacia Haití.
Enumeremos también: Manejo de la cuenta en el Dresner Bank de Alemania de fondos de la ONU. Compra de lanchas patrulleras –con esos fondos-, con sobreprecios a los hermanos (huidos) Trocki. Otra compra ficticia por US$ 300.000 de forma similar a la de la grúa y el banco de pruebas de motores. Más vales de combustible en la Subprefectura de Piriápolis. Uso del Complejo deportivo de la Armada para fines privados por oficiales y empresas. Existencia de una red de personas integrada por familiares de oficiales superiores que actuaban como proveedoras de la Armada.
La vinculación entre la “limpieza” de elementos “políticamente peligrosos” que hizo la Armada en tiempos de dictadura y el predominio de oficiales que cayeron en la corrupción económica, aparece como cada vez más visible.
Rosadilla ha declarado que ya es hora de comenzar a atender las verdaderas tareas de la Armada. Hoy, miércoles 1º de setiembre, asume Alberto Caramés como nuevo Comandante en Jefe, designado por el gobierno de José Mujica. En una gran apuesta de confianza, se anuncian tres años y medio en el desempeño de esa tarea.
Quizá pueda pedirle ayuda al cíclope.

Los primeros  procesamientos recayeron sobre dos oficiales de la Armada; uno por vales de combustible y a otro sin prisión por peculado. Este último fue el que vendió tarjetas de Ancel. El primero, Álvaro Bacqué, como Jefe del departamento financiero contable del Ministerio de Defensa Nacional, “emitió tres órdenes de compra de combustible por un total de $ 7.437.500, que no fueron solicitadas por la Armada”. A su vez, “Ernesto Menafra, Jefe del Departamento de Telefonía del estado Mayor de Comunicaciones, encargado de comprar a Antel las tarjetas que se necesitaran, contaba con un presupuesto de 15 millones” según aclaró la Jueza Graciela Gatti; las vendía al titular del comercio “Infoventas SRL”. Al descubrirse este hecho, el Comandante en Jefe de la Armada, Oscar Debali, tío de Menafra, renunció a su cargo.El 17 de agosto, Juan Fernández Maggio, cuya foto es la última integrada a la galería del Comando de la Armada, se reunió con el encargado de Despacho Hugo Viglietti. Para él la Fiscal Mónica Ferrero pidió procesamiento con prisión y sin prisión para el capitán Danilo Damonte. “Salieron $11.679.538 de la Armada Nacional para pagos de compras inexistentes” dice la fiscal en su dictamen (Búsqueda 19/08/10).Para los civiles con ingresos magros y fijos es muy interesante enterarse, según “El País” 23/08//10, que en la Armada “se distribuían 4 vales de $ 500 a los capitanes de navío, 3 a los demás oficiales y dos vales a los suboficiales por mes. (Dolorido lector: saque la cuenta, si puede).
Nosotros, desconocedores absolutos de la realidad militar en general, no salimos de nuestro asombro cuando nos enteramos que las denuncias, que comenzaron a “llover” sobre el Ministro, “contienen datos de alta precisión: detalles de nombres, operativas, fechas y hasta números de carpetas y facturas” (Búsqueda 19/08).
El 1º de agosto el Gobierno uruguayo creó “un grupo especial de control e investigación del manejo de dinero en las fuerzas Armadas tras comprobar irregularidades en las cuentas de la Armada”; así lo informó el Ministro. El grupo de auditores comenzó a funcionar con cuatro personas y estará integrado por un total de nueve. (El Observador). El grupo tendrá a su cargo estudiar el manejo de dinero que recibió el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea por la participación de militares uruguayos en Misiones de Paz de las Naciones Unidas y que hasta hace unos meses no tenía control del Gobierno y era manejado a discreción por cada arma. .“Hasta bien entrado el pasado gobierno todos los oficiales de la Armada tenían tarjeta Visa Oro personal y un auto con chofer a entera disposición para él y su esposa” solventados con fondos de libre disponibilidad pertenecientes a cuentas de Naciones Unidas, informó el Presidente de la Comisión de Defensa Nacional, Senador Jorge Saravia. “Lo que se gastó en la compra ficticia de la grúa y del banco de prueba de motores, como los 7 millones de pesos de vales de nafta, son el cambio chico de todo el dinero que se malversó en la Armada con los llamados fondos negros”. Asimismo recordó que en 2006 el Comandante Tabaré Daners aparecía como uno de los inculpados en maniobras y enriquecimiento ilícito e inició una investigación interna que terminó con un capitán de navío y dos capitanes de corbeta que fueron hallados responsables de aquellas denuncias. Arrestados a rigor. Uno fue a parar a la base naval del Cerro y los otros en San José”. (La República, 06/08/10).  En estos últimos días, 28 y 29 de agosto, toda la prensa da cuenta de otras “irregularidades”. Por ejemplo, una, tan indignante como la de detenerse en Miami, asistir (gratis, claro) a un partido de básquetbol, para continuar, burlándose de toda la solidaridad del mundo, el viaje de ayuda hacia Haití.Enumeremos también: Manejo de la cuenta en el Dresner Bank de Alemania de fondos de la ONU. Compra de lanchas patrulleras –con esos fondos-, con sobreprecios a los hermanos (huidos) Trocki. Otra compra ficticia por US$ 300.000 de forma similar a la de la grúa y el banco de pruebas de motores. Más vales de combustible en la Subprefectura de Piriápolis. Uso del Complejo deportivo de la Armada para fines privados por oficiales y empresas. Existencia de una red de personas integrada por familiares de oficiales superiores que actuaban como proveedoras de la Armada.La vinculación entre la “limpieza” de elementos “políticamente peligrosos” que hizo la Armada en tiempos de dictadura y el predominio de oficiales que cayeron en la corrupción económica, aparece como cada vez más visible.Rosadilla ha declarado que ya es hora de comenzar a atender las verdaderas tareas de la Armada. Hoy, miércoles 1º de setiembre, asume Alberto Caramés como nuevo Comandante en Jefe, designado por el gobierno de José Mujica. En una gran apuesta de confianza, se anuncian tres años y medio en el desempeño de esa tarea.Quizá pueda pedirle ayuda al cíclope.

Entre los excluidos del recuerdo

Mirtana López

Mi recuerdo personal retiene a Bonavita como a un hombre pequeño, de profunda presencia, sonrisa sabia y cálida voz. En aquellos años, alrededor de 1957, se le sentía como el hijo ilustre que volvía a recorrer sus afectos de San José como hombre integrado a otros contextos: el del periodismo en el diario El País, del que fue redactor responsable entre 1948 y 57, en el Ministerio de Ganadería por sus conocimientos sobre el campo y la producción agropecuaria, en el Frigorífico Nacional, y en su establecimiento “El Rancho Blanco”, en Tapia. Integrado a la sociedad de su país hasta el extremo de haber decidido, en una etapa vital que es más de revisión que de descubrimientos, un cambio radical en su derrotero político que no le transformó en apocalíptico porque siguió integrado. Aunque ahora como Presidente del Frente Izquierda de Liberación hasta el momento de su muerte, en octubre de 1971, luego de haber participado de la creación del Frente Amplio. Cincuenta y siete años integrado y trabajando en el ámbito del Partido Nacional; once años a la izquierda uruguaya, sin negar sus orígenes, sino más bien en su defensa.
Sin embargo, y todavía hoy, para nosotros, fue un maragato ilustre en tanto se mantuvo en el Partido Nacional. Porque, en realidad, su terruño nunca le perdonó el “mal paso”. En silencio, sin analizar las razones de su comportamiento, por lo tanto sin condenarlo públicamente, San José lo ignoró. Como si no hubiera existido. Cuando alguna vez se le menciona, es a la sombra y como resonancia de su cuñado y gran amigo, Paquito Espínola, o engalanando el discurso político de candidatos de izquierda, por lo general no oriundos de este departamento, que valoran en dimensión nacional la personalidad de Bonavita. Quizá es muy injusto para con su pueblo decir que lo olvidó. Mucho más exacto sería estudiar por qué se produjo esa ignorancia y cuánto tuvo que ver en ella la línea oficial que rigió nuestras manifestaciones culturales, desde la dictadura hasta hoy.*
Por lo tanto ¿por qué recordar hoy a Luis Pedro Bonavita? No es todavía momento de fechas especiales. Pero es oportuno pensar que si en San José se produce la apertura ideológica, cultural y creativa que debió continuar inmediatamente a la caída de la dictadura, si San José está intentando despegar de la cultura de algunos silencios, uno de esos silencios a quebrantar es el que pesa sobre Luis Pedro. Porque no cabe dudas que su obra se lo merece.
Carlos Real de Azúa, en sus impresionantes 2 tomos a los que tituló “Antología del ensayo uruguayo contemporáneo”, reservó un lugar para Bonavita -entre Carlos Quijano y Esther de Cáceres-, con dos textos seleccionados de su “Crónica general de la nación” y con la exégesis cultural correspondiente. Del estudio de esa “sociedad nacional, entera, vivida y conocida en muy diversos niveles” como caracterizó Real de Azúa la obra del maragato, seleccionó dos capítulos en los que aparece su concepción de un Uruguay de medianías. Dice, por ejemplo, Bonavita: “Acá nada corresponde al gigantismo. Ello es loable y el que no sea capaz de aceptarlo con júbilo, que lo acepte con resignación. Nada de lo que la naturaleza puso bajo o sobre tierra nos aconseja tomar el camino de los gigantismos”.
Mucho más tarde, en libro publicado en 1992, (La balsa de la medusa) Hugo Achugar retoma el pensamiento de Bonavita como uno de los sustentos de su enfoque – en reelaboración actual -, sobre la evolución cultural del Uruguay. En una especie de juego de palabras, asigna a Bonavita su lugar en la elaboración de concepto de país: “No es lo mismo un país pequeño que un país petizo o un paisito. El paisito (quizá designación de Pepe Guerra), más que un modelo cultural fue y es un estado de ánimo. Y esa ha sido hasta ahora la formulación implícita más cercana al espíritu de lo pequeño es hermoso. En cierta manera cabe aquí también lo señalado por Luis Pedro Bonavita acerca del ‘colorcito de país´. Ese colorcito de país tiene que ver con ese estado de ánimo, con esa actitud humana que alienta en la pequeña dimensión del país. La resignada y humanista perspectiva de Bonavita produjo en 1958 el ‘colorcito de país´; y la nostalgia por el lejano país perdido durante la dictadura, el paisito”.
Podrían ser muchas otras las voces elogiosas con las que lo recordáramos. Pero no es nuestra intención hacer un salmo sino comenzar a recordar su pensamiento:
“El gigantismo en ninguna de sus formas tiene correspondencia con el paisaje nacional, es decir con la auténtica fisonomía de nuestra patria. Se comprenderá que no estamos haciendo la prédica de un neo pobrismo y que lo que menos deseamos es encasillarnos en dogma alguno. (…) El gigantismo económico, tal como estamos estructurando nuestra economía, nos irá llevando cada vez más a las formas monopolizantes de los medios de producción y de los bienes producidos. Y esto, un día no es la lucha de clases sino la guerra de clases.”
Terminemos con otra cita premonitoria. Porque no debemos olvidar que este libro fue publicado en 1958:
“Aquel para quien es lo mismo tratar con un dictador sangriento y rapaz que con un gobierno de derecho, no sólo legítimo sino también honrado, porque lo único que le interesa es colocar un dólar y garantirse el cobro, con hablar luego de la defensa del hemisferio y de la democracia no podrá ocultar el profundo desprecio que le inspiran los pueblos oprimidos de las dictaduras como los pueblos libres de las democracias. Y en el desprecio jamás han descansado las relaciones humanas, ni entre los individuos ni entre las naciones.”

* Bonavita falleció el 22/10/71

Banqueros delincuentes, legisladores y periodistas

Mirtana López

A la vuelta de las cosas y de sus correspondientes explicaciones, ha resultado que la derogación del artículo 76 de la Ley Nº 2230, cuando los Peirano ya estaban excarcelados, era una necesaria resolución legislativa. Resultó también que el Dr. Gonzalo Fernández fue quien dio la voz de alerta -como secretario de la presidencia en el año 2006-,  para que no se derogara en aquel momento, al aprobarse la nueva ley. En aquella oportunidad, “de aprobarse esa disposición, ella habría determinado la inmediata liberación de los hermanos Peirano, quienes se hallaban todavía en prisión imputados precisamente por el delito tipificado en dicho art. 76” (G. Fernández).  Cuando fueron excarcelados en el año 2007, la fiscalía “promovió la acusación en el juicio que se les sustanciaba por el delito de insolvencia societaria fraudulenta, figura penal más grave, tipificada por el art. 5 de la Ley Nº 14.095” (G. Fernández). Éstos parecen ser los aspectos fundamentales a no olvidar.
Es claro que en todo este episodio, los poderes del Estado han estado en acción y que no siempre las relaciones que se van dando entre ellos son inocuas. Asimismo, es claro que la prensa pasó a ocupar un lugar determinante cuando Samuel Blixen tituló su artículo de Brecha: “El Parlamento, asesorado por Gonzalo Fernández, exculpó a los Peirano”.
Lo emocional pasó a ocupar más lugares de lo conveniente para entender una situación tan compleja y el Senador Sergio Abreu, tan distante de las posiciones del semanario mencionado, recibió sobre sí toda la conmiseración que le dio el hecho de haber presentado el Proyecto de Ley cuando dijo: “entendí que se trataba de una gauchada y me bastaba el reconocido prestigio de Gonzalo como penalista”. Lamentables palabras, por cierto.
El día martes, se propició la oportunidad para que ambos abogados se encontraran en el ámbito del Senado. Si bien Abreu no se desdijo con la misma firme voz con la que ahora afirmó “yo no hago gauchadas”, declaró de tal forma que González se mostró satisfecho. Porque no volvió a reiterar que éste le había pedido nada. (Así que el autor de la propuesta de ley es Abreu, senador blanco). A su vez, el periodista Samuel Blixen, no pudo recoger una confirmación de las palabras que Abreu le había dicho en primera instancia, “porque después reculó” (M. Nogueira). “Ante la sorpresa generalizada, pues acababa de negar en sala haber declarado a Brecha lo que el periodista de Brecha ahora le hacía admitir. Que Abreu le dijo que había incluido un artículo de una importante ley por “gauchada” o “carambola” u otras expresiones del mismo tipo. Negó haberle dicho eso al periodista cuando Gonzalo Fernández le dijo que era falso. Y lo que negó en sala, lo afirmó fuera de sala”. (Juan Raúl Ferreira)
En limpio sacamos que, así como los legisladores están desconformes con el fallo del Tribunal de Apelaciones porque lo consideran un error, los juristas están divididos en dos bibliotecas. Asimismo sacamos en limpio -pero esto porque no queremos seguir siendo tan inocentes y porque recordamos la santa indignación de M. Percovich-, que la defensa de los Peirano ha de estar integrada por una jauría de rastreadores que olfatean muy bien las imprecisiones y las incongruencias que legisladores muy apurados -y muchas veces poco conocedores -, van dejando como huellas. Por lo menos eso.

Pero dejemos la historia escandalosa de todo esto. A la luz de lo que afirman con seriedad y firmeza quienes saben del tema, ¿en qué estamos realmente? Estamos a la espera de una intervención de la Fiscalía, que podría presentar el llamado recurso de casación. Estamos a la espera de una Ley interpretativa de la derogación del artículo 76.
Hemos entendido con claridad que los Peirano fueron excarcelados por la justicia uruguaya en cumplimiento de una resolución internacional de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA. Cierto es que lo lograron con sus abogados, porque pudieron pagar sus costos aunque dicen que “son insolventes”. Pero también hemos entendido que estuvieron cinco años presos por sus delitos: “Único caso de banqueros presos por ese tiempo en las tres Américas” según J. Korseniak. Que la clausura no significa que se borren los antecedentes ni es sentencia de absolución o de declaración de inocencia; el antecedente penal queda. Hemos entendido que la televisión, cuando pasaba y volvía a pasar el momento de la excarcelación sin aclarar que se trataba de material de archivo de hace varios años, contribuía malamente a la confusión. Hemos entendido que los periodistas, a todos los niveles, se deben a la información y no al escándalo.

¿Qué aprendimos, si aprendimos algo de todo este episodio? Que los legisladores no pueden “legislar con urgencia” y que no deben actuar en respuesta al “productivismo” (Constanza Moreira), es decir a las premuras de la realidad que, en aquel momento, era la situación del Casmu. Que deben ser muy estudiosos y realizar todas las consultas que estimen necesarias pero que la resolución posterior es de la entera responsabilidad de cada uno porque el asesor da su opinión, pero no resuelve. Que -para bien o para mal-, son un espejo de la sociedad. Que esos cargos legislativos pueden incitar a la pereza, a la mano de yeso que tanto hemos criticado desde la izquierda; que el aparato y el funcionamiento del estado es mucho más grande y complejo de lo que se puede uno imaginar desde afuera. Que los Peirano no van a poder volver a gestionar bancos; que, ante este rechazo nacional a su posible absolución, a ninguno de nosotros nos gustaría llevar ese apellido. Y que no debemos distraernos de los resultados que están apareciendo en la investigación a la Armada Nacional, ya que demuestran la real voluntad que mantiene este segundo gobierno del Frente Amplio, de extirpar robos.

Hay que creer lo increíble. ¿Este país tiene dueños?

Mirtana López

El Palacio de las Leyes

Jurídico y cotidiano. Quienes de Derecho hemos tenido algunos estudios esporádicos y laterales, no deberíamos hablar de algunos temas que hoy están a la orden del día. Pero, como ciudadana, no he podido evitar la información sobre los hechos más relevantes y más impactantes que están vinculados, de forma inmediata, al mundo de la legislatura y la justicia. Enumeremos: Ley de caducidad, caso Peirano, desmanes en la Armada, proyecto de ley de excarcelación anticipada. Imposible no interesarnos e imposible no formar opinión, aunque la misma surja de las entrañas más que del raciocinio, del sentido común más que del conocimiento, de la experiencia más que de la academia. Además, en estos días,  quienes juzgamos en base a un conjunto de ideas que vivimos como coherentes, esos cuatro temas se vinculan y hasta se jerarquizan. En el primero -existencia en este país de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado-, prevaleció un poder que mucho tuvo de corrupto hasta atemorizar y engañar a la población que avaló en dos plebiscitos la infamia y la injusticia. En los dos últimos, a tropezones y desde abajo, comienza a sostenerse la búsqueda hacia la verdad y la justicia. En estos tres, lentamente, vamos avanzando.

Los Peirano. En el otro, el retroceso es grande. Me refiero, con mucha rabia, a la ley que permitió cancelar el proceso de los hermanos Peirano. Estos ladrones de bancos, que tanta culpa tuvieron en la crisis del 2002 sufrida por toda la sociedad uruguaya, pero especialmente por los sectores menos protegidos, hoy son ciudadanos uruguayos sin antecedentes. Quizá ni siquiera figuran en el clearing. La Ley por la que estaban procesados fue derogada; por lo tanto ellos quedan nuevamente puros. Y la nueva ley que protege a la sociedad de esos delitos (económicos), no puede aplicarse con retroactividad. Apenas si nos queda una pequeña esperanza, cifrada en la Fiscal, quien, asumiendo los derechos de todos los ciudadanos, presente el llamado recurso de casación ante la Suprema Corte de Justicia.

Los legisladores Como en muchos otros temas, para su comprensión y difusión, recurro a la opinión de un protagonista que me ofrece absoluta confianza. La ex senadora Margarita Percovich, quien, fiel a su trayectoria y estilo, expresó su preocupación por el enorme agujero negro en el que cayeron los legisladores. *
«Durante el tratamiento de esta ley, en el Senado no surgió ninguna indicación, ni hubo ninguna sugerencia de que esto podía tener estas consecuencias. De otra forma inmediatamente se hubiera parado y se hubiera realizado una consulta de la bancada de gobierno». De esta forma explicó Percovich el comienzo de este episodio en el Senado. «Entiendo que no fue así en la Cámara de Representantes, lo cual me llama la atención. Por qué, si existió un indicio de que esto podía tener estas consecuencias, no se demoró un poco más en darle el visto bueno en la Cámara de Representantes». Recordó que el proyecto fue «iniciativa del Doctor Abreu, quien había hecho consultas sobre las posibles consecuencias». «Yo siento que acá, no sé si también fue engañado el Dr. Abreu -hay una serie de hechos que a mí realmente casualidades no me parecen». Y también recordó que esa ley, (marco para los procesos concursales) estuvo dos años en el Parlamento para que alcanzara el consenso de todos los partidos políticos. «Cuando el proyecto vino de la Cámara de Representantes, el mismo equipo económico nos dijo: No le hagan modificaciones, porque fue una filigrana lograr un acuerdo entre las empresas, las cámaras empresariales, de comercio, el sector obrero, etc., y todos los legisladores de los partidos políticos». «En este caso, es un artículo de una vieja ley que se suponía que ya había sido sustituido por la ley procesal; entonces, lo saben solamente aquellos que están en el ambiente jurídico o que tienen conocimiento de que por qué fueron procesados los Peirano. Es clarísimo que el Dr. Lorenzo lo sabía, por algo llamó la atención en la Cámara de Representantes. A mí, la verdad, ni se me pasó por la cabeza. Mi indignación viene porque me siento absolutamente manejada por intereses muy potentes que se mueven subrepticiamente. Porque esto es así». «A algunos nos engañaron y otros lo habrán hecho muy conscientemente. Mi caso y el de la Bancada es el mismo porque en el Senado no tuvimos oportunidad de discutirlo». «Evidentemente acá hubo una serie de confusiones o hay otros intereses. De lo que pasó en la Cámara de Diputados no voy a opinar; creo que son ellos los que tienen que opinar al respecto; pero a mí me parece que acá no hubo inocencias». **

¿No hubo inocencias? Tampoco es bueno olvidar que ya los Peirano habían logrado que la Corte Interamericana de Derechos Humanos fallara a su favor en cuanto al tiempo que llevaban presos sin condena. Cosa que ocurre con cientos de presos comunes que no tienen dinero para realizar estas super gestiones.
La de Margarita Percovich es una opinión significativa como para tener en cuenta. Le habla más claro a nuestras sencillas -y cansadas -, cabezas, cada vez más sorprendidas ante tanta leguleyería. Por lo que dice, y por lo que no dice pero hay que averiguar, nos pareció oportuno transcribir sus declaraciones.

* La República Martes 10/08/10.
** El Diputado Gustavo Bernini realizó algunas aclaraciones sobre lo expresado por Percovich y manifestaron la esperanza de encontrar otro camino jurídico para ‘reconsiderar´ el caso.

Hoy: Chovinismos

Chovinismo (Del fr. chauvinisme, patriotismo fanático). Exaltación desmesurada de lo nacional frente a lo extranjero. RAE

Mirtana López

Hace mucho tiempo que, con maragatos de mi confianza, hablamos del chovinismo que se instaló en nuestra sociedad departamental a partir de la dictadura y, en especial, desde los diez años anteriores al presente. ¿Por qué lo hablaba sólo entre amigos? Por temor al disparate. Francamente, por eso. Por temor a la talenteada sin investigación previa. Por temor a desarrollar una teoría sobre la base de un conocimiento personal y empírico que ha observado el comportamiento de ciertos emergentes sociales, políticos y culturales del departamento como exaltados defensores de lo local frente a lo externo. En los hechos, estábamos utilizando una extensión -o una reducción- a la acepción académica de la palabra.
Otra razón para que no nos decidiéramos a escribir públicamente esa impresión personal que los fenómenos sociales, políticos, culturales y económicos maragatos eran vistos como insuperables, únicos, distintos, modelos para otras comunidades desnorteadas, es que a cierta altura de la vida uno debe hacer las cosas en serio o callarse la boca. Es decir, o integrábamos un equipo multidisciplinario que estudiara a fondo las realidades departamentales en comparación con el resto del Uruguay o nos callábamos la boca. De forma de respetar a todos aquellos que día a día alababan los enormes méritos que ellos veían en toda gestión y en todo acontecimiento que ocurriera dentro de las fronteras departamentales. Si no teníamos argumentos ordenados para contrastar, preferimos guardar una opinión que, también día a día, confirmábamos subjetivamente.
¿Por qué hoy sí titulamos con esta palabra y confesamos nuestro histórico “entripado” local? Porque el Presidente Mujica, con sus observaciones sobre el chovinismo latinoamericano, nos ha hecho saltar barreras. Su actuación diplomática ha sido considerada en ‘La Diaria´ bajo el rótulo: “Diplomacia presidencial”. Se dice allí que para “los funcionarios de la cancillería uruguaya, Mujica tuvo una importancia “clave” para eliminar las divergencias sobre los derechos de exportación”. “Argentina pretendía que se consignara en el código que es potestad de cada país el establecimiento de ciertos mecanismos, como por ejemplo las retenciones a las exportaciones, mientras que Uruguay y Paraguay querían que esto fuera potestad del Mercosur. Brasil propuso que el código aclarara explícitamente que no se haría referencia alguna a los derechos de exportación” (éste fue el criterio que se terminó incluyendo). Sigue la crónica de Natalia Uval: “En un cuarto intermedio de la cumbre, Cristina Fernández, que ya contaba con el visto bueno de Lula y Lugo, se reunió con Mujica y éste accedió a incorporar la fórmula brasileña.” Este cambio de posición es el que alaban los funcionarios y el que hace que la prensa considere que “su intervención fue clave para destrabar la aprobación del Código Aduanero del Mercosur.
¿Cómo explicó Mujica su conducta diplomática?  Textualmente: “Dentro de unas cuantas décadas,  recién se darán cuenta lo difícil que ha sido dar vuelta la página de la historia chovinista donde cada república se creía el centro del universo y donde intentamos crear un nuevo centro”. “Seremos algo en un mundo que se estrecha si somos capaces de irnos juntando, de construir conocimiento, de construir cultura, construir economía, pero de construir poder en sentido hondo y determinante del término, que no es multiplicar las botas militares, sino multiplicar la capacidad de hacer de nuestras masas y de nuestros recursos”. Para agregar: “No hay que temerle a los conflictos, hay que temerle a la esterilidad de los conflictos”.
Sin juzgar para nada la actual postura diplomática uruguaya porque parece haberse solucionado el tema del doble arancel, aunque subidos al estribo brasileño cuya diplomacia jamás se detiene y construye sobre corrección de posturas anteriores, humildemente sentimos que Mujica nos abrió la puerta para corroborar nuestra teoría del chovinismo local. Si él pudo fundamentar una política de integración en los que llamó antiguos chovinismos latinoamericanos, nosotros podríamos intentar integrar esta “maragatería” más y mejor al país. En todo caso, tendríamos tiempo; porque el nuevo código comenzaría a aplicarse en el 2012.

25 años de democracia para el Partido Colorado

Mirtana López

Para festejar la democracia (gobierno del  pueblo) hace falta gente. Si es mucha, mejor. En este julio de 2010 es muy fácil pensar, para los uruguayos, en un festejo democrático porque no hay más que mencionar el recibimiento al seleccionado uruguayo para darse cuenta de lo que es un pueblo en la calle, participante y agradecido. Así que ese acto organizado por el Partido Colorado que observamos por televisión, acartonado, selectivo, con rostros adustos, pensantes en la verdad de lo acontecido en el pasado, quizá cada uno en el suyo propio, en sus propias responsabilidades y sus propios méritos, se pareció horriblemente a los que realizaban los militares para autoconvencerse del bien que nos estaban haciendo cuando ordenaban la desaparición de detenidos torturados o impedían al Escribano Roquero que la herencia Donagaray se entregara a nuestro Hospital. Porque delitos de todo tipo hubo en la villa de San José así como en el país.
Mariana Licandro (Frente Verdad y Justicia), comentó el festejo de esta forma: “No sé a qué democracia apuntan y de qué democracia estamos hablando cuando está vigente la impunidad; nunca vino desde 1985 el tiempo de la justicia. Esta democracia no es el paladín de los derechos humanos. Por eso se sostiene muchas veces la consigna ‘no pelearon por la democracia, pelearon por la revolución´. Ésa es la diferencia con la concepción de la democracia de los partidos tradicionales y en éstos incluyo a todos”. *
Al protocolo, a la soledad y tristeza del acto, se le pueden sumar algunos detalles como el del Partido Independiente que protestó por su exclusión dando lugar a la aclaración de Bordaberry, aceptada como buena sobre la invitación a participar pero no a hablar. Con este corolario del democrático hijo del Dictador: “al invitar al Frente Amplio se estaba invitando a un representante del partido que integraba Pablo Mieres” en aquel momento.
Los colorados, con Julio María a la cabeza, ganaron otra vez la orejeada. Llamaron a festejar una salida a la democracia que acompañaron cuando ya no tenían más remedio y que nunca salieron a defender. Así él, Ministro de Jorge Pacheco Areco y de Juan María Bordaberry e historiador de sí mismo, se blanqueó bastante con un político argentino joven  y un brasileño colega. Sin embargo, si leemos únicamente los apellidos de la foto, el tiempo parece no pasar. ¿Qué estaba haciendo Brovetto allí y cuánto sufrió?
Batlle y Tabaré sentados en primera fila, se salvaron un poco del enchastre. Mujica y Lucía: ¡cuánto perdón!
En un artículo publicado en El País del domingo 18 de este mes, Julio María Sanguinetti había anunciado el triste festejo que se haría el martes 20. Allí, en contradicción con sus raíces y sus cultos laicos presentó, como si fuera un estudio serio, su visión de la evolución que habríamos sufrido los uruguayos entre la década del 50 y la del 80. Con tono de sumo pontífice, lo tituló: “Orgullo, soberbia, humildad”  Según él, del orgullo futbolístico y social del 50, pasamos por la declinación de los años siguientes cuando los demás “habían aprendido a jugar rápido”. Estableciendo un paralelo con la sociedad, dice: “nos vinimos a pique  hasta caer en la dictadura del 73 y en lo que significó su baño de humildad”. No puede Julio María con su condición de aristócrata clasista que se dice demócrata: Así, el orgullo se hizo soberbia por no asumir que ya no éramos necesariamente los mejores. Y esto que ocurría en el fútbol era reflejo de toda una sociedad que se sentía incomprendida por el mundo y comenzaba a ser negativa. Los logros sociales, aún ejemplares, ya no eran suficientes. Se aspiraba a más. La necesidad de competir internacionalmente era repudiada; fijar estándares de productividad, algo intolerable para nuestros trabajadores. Todo comenzó a estar en cuestión. Y así hubo quienes, instalada la revolución cubana en 1959, creyeron que era la hora de una revolución acá también. Tomaron las armas para derribar una democracia que veían insuficiente y el país comenzó a hundirse en la violencia. Así fue que nos caímos y padecimos hasta una dictadura con su sangrienta pedagogía. Nos llegó la hora de la humildad.  Pudo decir: “La letra con sangre entra”.
Como ustedes ven, la creación del Frente Amplio no merece ni una mención entre la evocación de los dos demonios. Y como ustedes habrán captado, la dictadura fue una lección que nos enseñó valores tan importantes como el de la humildad. Los trabajadores, el pueblo uruguayo, los destituidos, los jóvenes que se comprometían, los ciudadanos Categoría C, los luchadores desaparecidos, nadie tuvo nada que ver en su reconstrucción. Nadie aprendió nada por caminos que no fueran los de la “sangrienta pedagogía”.
Difícil es tergiversar y traicionar más un proceso histórico. Más difícil es creerse dueño de tantos aciertos como Sanguinetti para apropiarse nuevamente de la democracia cojitranca que a él le sirve. Y, ya que estamos en el terreno de los pecados, difícil hacer de la humildad un pecado de soberbia mayor.

* Hay tres ideas. Uno: Mientras siga vigente la Ley de Impunidad, esta democracia no ha cumplido con uno de sus deberes esenciales. Dos: Los líderes conservadores hacen esa distinción entre democracia y revolución olvidando decir que, en todo caso, la revolución no era un fin en si misma sino un medio para una sociedad más justa. Tres: El Frente se está pareciendo mucho a un ‘partido tradicional´ (que no es lo mismo que a un partido con tradiciones).