José Pedro Barrán

José Pedro Barrán

José Pedro Barrán

Hay períodos de la vida en los que la admiración, el sentimiento de admirar, es una necesidad. Ese período tuvo que ver, para las generaciones que ya vamos de salida, con la juventud y la primera madurez. Quizá porque el contexto cultural en el que crecíamos valoraba el saber como uno de los pilares de la personalidad y de la sociedad. El saber con humildad; el tesón por aprender, la paciencia para enseñar. Hasta llegar al deslumbramiento de lo comprendido.
Por lo tanto, no es de extrañar que todos tengamos recuerdos de nuestras admiraciones afines al lugar en el que estudiábamos o frecuentábamos. Personalmente recuerdo, desde mis admiraciones hacia algunas maestras, pasando por muchos profesores del Liceo de San José, hasta llegar a los capos máximos -de dar clases de Literatura se trata- que tuve el gusto de disfrutar en el IPA. Bordoli, Real de Azúa, José Pedro Díaz, Guido Castillo, para nombrar solamente a los de asignatura. Terribles discusiones con los compañeros sobre la pertinencia de alguna observación hecha en clase, general o personal. Pero nunca con respecto a los conocimientos. Esos, deslumbraban.
Llegó después la época en la que hay  menos tiempo para seguir recibiendo, analizando y observando lo que viene desde afuera porque, en la docencia, es uno mismo con sus alumnos el que tiene que construir un conocimiento compartido que sea significativo para todos.
Pero llegó también la época del alejamiento de la docencia directa. La función docente comenzó a parecerse más a la de un organizador, gestor, ama de casa, ejecutivo, psicólogo, mediador. Los requerimientos cotidianos que en estas tareas son perentorios, dejan poco tiempo para pensar y estudiar. Hay que responder a las emergencias con el bagaje que uno trae y evaluar los resultados mientras otras acciones directas van siendo atendidas. Atender. Ése es el verbo.
Entonces, ocurrió algo extraño. Una cuarta etapa pretendió transformar a la docente de aula y de institución, en una secretaria en el Codicen de la nueva administración. Los convencimientos ideológicos también tuvieron mucho que ver en esta fallida mutación que, bienvenida fue, me permitió conocer personalmente al Profesor José Pedro Barrán.
Una esporádica forma de su conocimiento, tuvo lugar en los pasillos y escaleras. Sorprendentemente, aquel tan alto y delgadísimo quijote, desgarbado, a veces con cierta inestabilidad al desplazarse quizá provocada por el tratamiento constante que llevaba contra el cáncer, observaba, conocía y distinguía en su individualidad a los ‘secretarios’ de perfil más bajo, más grises. Porque quien había escrito sobre la sensibilidad, lo había hecho desde la suya propia.
Otra diferente forma de conocerlo, mucho más institucional y conceptual, fue a través de la lectura de las actas de sesiones, -una de las tareas de la secretaría es la de leer las actas para corroborar que su texto sea el que corresponde-. Las intervenciones de Barrán en las sesiones, no excesivas ni extendidas, dentro de un grupo de gente muy capaz y conocedor de los temas educativos, tenían una característica especial: respondían a un pensamiento pedagógico siempre coherente.
De forma ya más anecdótica, en dos oportunidades colaboré con él, desde el teclado de la computadora, escribiendo a su dictado los fundamentos de una resolución. Los preparativos y el comienzo de las reuniones de trabajo eran una delicia de caballerosidad, generosidad y sentido del humor. Pero, al momento de comenzar a trabajar, el rigor intelectual, la impresionante solidez de las argumentaciones y la exigencia consigo mismo, develaban al Barrán, autoridad intelectual del país.
En esos dos años que de forma esporádica y fortuita compartí algún sitio con José Pedro Barrán, volví a vivir el sentimiento de la admiración más pura: al intelectual, al ser humano común cuyo sentido ético apreciaba hasta el chofer (inicialmente se negó a tenerlo, pero su edad y las tareas impuestas lo obligaron a aceptar); al sabio de sonrisa entre buena y perdida que nos miraba -y se miraba-, con la ironía filosófica que su conocimiento del devenir de los hombres le había dado.
Gracias, Profesor.

Por fraude y de facto

Sanguinetti y Bordaberry

Sanguinetti y Bordaberry

Quizá los lectores entiendan que es muy intrascendente escribir sobre el color de la memoria o, mejor aún, sobre la presencia o la ausencia de luz en algunos recuerdos. Tal vez piensen que no vale la pena detenernos en ellos cuando hay temas tan actuales y trascendentes, divertidos, trágicos o de futuro. Sin embargo, cada uno es hijo de sus recuerdos y no puede evitarlo. Por eso, digámoslo de una vez, desde que con este gobierno fueron a la cárcel los militares delincuentes y torturadores, así como los dictadores Juan María Bordaberry y Gregorio Álvarez, una especie de cambio de tonalidad aquejaba mis recuerdos personales. Parecía como que habían perdido aquélla suma tiniebla en la que quedaron por 30 años. El Bordaberry de hoy, este viejo que, rodeado de sus hijos, camina con luz matinal hacia el juzgado de la ciudad vieja, nada tiene que ver con el recordado, joven y seguro que, rodeado de civiles, militares y tanques, en la muy oscura noche del 73, iniciaba -también formalmente- el período dictatorial.
En esa sede judicial declaró con respecto al decreto del golpe de Estado del 27 de junio: “Yo en calidad de Presidente lo firmé. Estaba de acuerdo con el contenido del mismo”. Es decir que las tinieblas y el hálito cavernoso del personaje no habían cambiado, aunque esta imagen actual no llegaba a dar toda la dimensión de culpabilidad que debía rodear al primer personaje del Golpe.
Sin embargo, la semana pasada, la Fiscal Ana María Tellechea presentó la acusación en la que solicita 45 años de penitenciaría para Juan María Bordaberry por diversos crímenes de lesa humanidad. Y sus razonamientos, que son los fundamentos legales, devuelven toda la oscuridad, el horror, la repugnancia, a mis recuerdos personales.
“El delito de atentado a la Constitución se le imputa en calidad de autor dado que realizó los actos típicos de la figura penal prevista en el numeral 6º del artículo 132 del Código Penal, en tanto surge plenamente probado que efectuó actos directos con el fin de cambiar la Constitución y la forma de gobierno por un medio no admitido por nuestra legislación. Concretamente el acto directo que se le imputa es la firma del decreto que truncó la vida institucional del país”. La magistrada agrega que la prueba reunida es “contundente en cuanto que con la firma del multicitado decreto interrumpió la vida institucional del país, dejando de lado los medios legales que tenía a su alcance, entregándole a las fuerzas armadas y policiales la misión de eliminar a un sector de la población a como diere lugar”. “Lo hizo con plena conciencia y voluntad, tal como lo manifestó en sede judicial. Además, dicha conciencia y voluntad también quedaron plasmadas en varios de sus discursos”. Por eso, remarca que “estamos ante un sujeto homicida” al que “ya se le han imputado cuatro homicidios muy especialmente agravados cometidos fuera de este país en otra causa (Michelini, Gutiérrez Ruiz, Barredo, Whitelaw) y que “en el presente caso se encuentra procesado por la autoría de diez homicidios muy especialmente agravados”. “Tomando ese único concepto (el de los 14 homicidios muy especialmente agravados) sin mencionar lo que establece el resto de la disposición, no cabe duda que ningún tribunal puede no considerar al encausado como el sujeto peligroso del que habla el artículo 123 del Código Penal”. *
Por lo tanto ahora estamos a la espera del dictamen de la jueza competente; aunque con esta solicitud de la Fiscal, los colores, los tonos y la ausencia de luz de los recuerdos, recuperaron su verdad.
Sin embargo, para esta semana, el pasado  tenía reservado otro ramalazo. Desde temprano, hoy, martes 18 de agosto de 2009, las radios informan** sobre un hecho anterior al Golpe: El 20 de diciembre de 1971, Nixon (el Presidente estadounidense del Watergate) le dijo al Primer Ministro británico de la época, Edgard Heath: Nuestra posición es que apoyar al Brasil es la clave del futuro; los brasileños ayudaron a corregir las elecciones uruguayas, hay fuerzas trabajando que nosotros no desalentaremos”. Esta “corrección” quizá no fue otra que el «fraude» de las Elecciones de 1971, quizá  ganadas por Wilson Ferreira y primeras disputadas por el Frente Amplio. Nixon y Garrastazú Médici (el dictador brasileño) “ayudaron” a Bordaberry a ser Presidente de fraude antes que de facto.
Ahora sí los recuerdos tenebrosos recobraron su verdadero tinte. El que no deberán perder porque un anciano tenga muchos hijos que lo acompañen a recordar sus terribles culpas. Que lo acompañen; pero que no lo reivindiquen. A él y a su ideología.

* Walter Pernas, “Hito contra la impunidad”. Brecha 14/08/09
** Publicación oficial de un grupo privado de seguimiento histórico de la Universidad George Washington. Recibido con alegría por Juan Raúl Ferreira y negado por Sanguinetti, que se mantiene fiel a la foto.

Dos visiones sobre la seguridad

...

...

La seguridad perdida
«Queremos mandarle un mensaje a la población de que en el país, en un gobierno del Partido Nacional, se fortalecerá el sentido de la autoridad, el ejercicio de la autoridad y dentro de la legalidad y con cumplimiento estricto de las normas, el Ministerio del Interior, la Policía y todos los organismos relativos a la seguridad, devolverán a la población una seguridad perdida que todos los días avanza en cuanto a la comisión de delitos y que tiene realmente a la gente impedida de ejercer muchos de sus derechos por temor o por miedo».
Así fundamenta Luis Alberto Lacalle las propuestas que realizan los presidenciables blancos, en el tema de la seguridad pública. Es difícil no realizarse unas cuantas preguntas, aunque más no sea, como análisis de texto.
¿Cuáles son los «muchos derechos» que la gente no ejerce por temor o por miedo? ¿Son tan esencialmente distintos el «temor» y el «miedo» como para sumarlos de esta forma? ¿El Ministerio del Interior y la Policía a su vez, son tan diferentes como para citarlos individualmente? Sin embargo, ¿qué es o qué son «todos los organismos relativos a la seguridad»? Si hablamos de la seguridad interior ya se mencionó al Ministerio del Interior. ¿Por qué anunciar que se cumplirá con la legalidad y estrictamente con las normas si hace mucho tiempo que estamos en un régimen de derecho? ¿Acaso alguien no las ha cumplido o tal vez algunos pueden estar tentados de dejar de cumplirlas por extralimitación? ¿Por qué no se menciona al Poder Judicial tanto en lo relativo a la seguridad como al cumplimiento de la legalidad?  Pero sobre todo: ¿por qué hay que mandar a nuestra población, a nosotros, los uruguayos, un mensaje de que se fortalecerá, no sólo el sentido de la autoridad, sino el ejercicio de la autoridad? ¿Es que acaso no ha estado funcionando cuando, desgraciadamente, hoy tenemos más de 8 mil presos en nuestras cárceles?
Enumeremos para el lector otros fundamentos de la propuesta:
Rescatar el principio de autoridad; modificar las competencias de cuerpos policiales especializados; modificar la imputabilidad que establece el Código de la Niñez y de la Adolescencia sobre jóvenes infractores entre 16 y 18 años. (Es decir rebajarla a 16 años y no borrar sus antecedentes). Crear el Instituto Nacional de Rehabilitación Juvenil para que estos jóvenes no vayan a las cárceles comunes. En él se establecerán dos partes: «una de menor rigor para la rehabilitación del infractor y la otra de mayor rigor que conjugará la seguridad de la sociedad con la rehabilitación (y sin fugas)». La pena mayor para estos jóvenes puede llegar a 10 años al pasar a la cárcel común.
“Lo esencial es la designación de un ministro que se sienta cómodo en el ejercicio de la autoridad y que haga efectiva esa autoridad en la plenitud de lo que da la Ley.”  La reclusión “tiene que ser en serio. No pude haber ni cuchillos, ni armas, ni radios, ni teléfonos; que sea realmente un establecimiento en donde se están aplicando penas.”
Se creará la Guardia Nacional Republicana, redimensionando la actual con 2000 efectivos provenientes del Ministerio de Defensa y con jurisdicción nacional. Esta “tendrá un destacamento por lo menos en Durazno para un rápido despliegue por el Norte del país”. Tendrá competencia con respecto al tráfico de estupefacientes, en particular, la pasta base”. (“Policía de choque por si las cosas se ponen moradas”, dijo en una entrevista)
Se sobreentiende que esos efectivos militares, pasarán a la órbita del Ministerio del Interior. Es decir, a partir de una mentalidad educada para defender al país de un ataque exterior incluyendo -naturalmente- la muerte del enemigo, a una mentalidad al servicio de la población uruguaya que no comete delitos. Qué cerca estamos de transitar del concepto y sentimiento de “adversario”, al de “enemigo interno”; qué pasito chico para derivar en el de “enemigo de la nación oriental”, como ya vivimos no hace tantos años.*

La seguridad pública en las Américas
Se está realizando en Montevideo la conferencia Interamericana sobre Seguridad Pública de la OEA, preparatoria de la Reunión de Ministros de Seguridad pública en las Américas, planificada para fin de año en Costa Rica. Sobre prevención de la violencia, el gobierno uruguayo presentó, entre otros, el Plan Ceibal. Es decir un proyecto educativo de largo alcance, que comienza por intentar dar similares oportunidades a los niños y jóvenes que serán o no violentos en el futuro. Es un enfoque muy diferente. Por oposición, esa reunión también ilustra sobre la situación de Uruguay en cantidad de presos cada 100 mil habitantes, que se estima en 231. Estamos cuartos en Latinoamérica: detrás de Chile, con 318, Panamá con 275 y El Salvador con 258.
Es evidente que los problemas de seguridad no son sencillos ni de soluciones tajantes. Por eso parecen tan sabias las palabras de Elías Carranza** en esa reunión: “Cuando tenemos más del 50% de pobreza, no podemos resolver problemas sociales con justicia penal”. Por eso, el mensaje, aunque sea electoral, tiene que ser otro.

* El General Julio C. Vadora en la inauguración del Mausoleo a Artigas, dijo: “La culpa de la crisis del país también la tienen “la falta de autoridad y respeto”, “la politiquería demagógica” y un “patriotismo cómodo y pasivo”. Citado por Ana Frega y Ariadna Islas en “Identidades uruguayas: del mito de la sociedad homogénea al reconocimiento de la pluralidad”.
** Director del “Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la prevención del delito y el tratamiento del delincuente”.

Entretener desinformando y faranduleando

El negocio de la noticia

El negocio de la noticia

¿Quiénes deciden el contenido de un informativo de la televisión? ¿Por qué la violencia y las policiales ocupan cada vez más tiempo? ¿Por qué el antiguo noticiero de alrededor de media hora, hoy dura tanto? ¿Cuántas veces nos hemos interrogado sobre los criterios para seleccionar noticias e importancia de las temáticas incluidas? ¿Qué piensan de la televisión quienes la hacen, quienes viven de ella, quienes trabajan en ella?
Una de sus figuras más visibles dio a conocer sus ‘valores´ a la hora de trabajar. “En primer lugar quiero que tengan en cuenta que los diarios, las revistas y los semanarios son empresas periodísticas, viven de hacer periodismo; las radios y los canales de televisión son empresas comerciales, su objetivo fundamental es hacer dinero, igual que un supermercado.” *
Esta opinión, tan compartible y comprobable -aunque pueda dar lugar a matices-, no es la de un profesor de Comunicación, la de un analista de imagen y medios o la de un periodista de investigación. Es la de Fernando Vilar, informativista de Canal 4, en el “Cuarto encuentro de jóvenes comunicadores”, realizado en Trinidad los días 4 y 5 de julio.
Y también lo es esta falsa oposición: “La televisión no está para formar ni para educar; está para entretener.”  Falsa porque a esta altura sabemos que la permanencia por varias horas ante una pantalla, está formando o educando (de-formando o des educando, si se quiere). Por otra parte, Vilar, responsable del informativo central, está definiendo su actividad que, desde el nombre, anuncia su deber ser: la información. De ahí que sea realmente preocupante que pueda analizar su trabajo como lo contrario a lo que nos anuncia. Porque los “informativos” están para informar. Su nombre anuncia su existencia. Debe informar. Sin embargo, el deber ser no existe para un conductor que defiende el rating. Así lo expresó:
“Hoy escuché por acá a alguien que preguntaba por qué hay tanta noticia policial y no hay más cultural o científica: porque todos las piden pero nadie las ve, sencillamente. Telenoche tuvo hace dos años un organigrama ortodoxo, el que seguramente ustedes aprenden en la facultad; en un instituto privado este es el deber ser. Pero el noticiero cayó a límites de audiencia mínima, por lo cual tuvo que cambiar. El deber ser quedó de lado. ¿Qué es? Es lo que la gente mira. ¿Por qué le ponemos música? No sé. ¿Y por qué no? Si poniéndole música funciona mejor que cuando no le poníamos. ¿Por qué hay muchas noticias policiales? ¿Y por qué no? Cuando no teníamos noticias policiales andaba peor de lo que anda ahora. ¿Por qué algunos accidentes duran más o simplemente son accidentes? ¿Qué aportan? Nada; pero es lo que vende. (…) El deber ser está en un extremo y el es, en el otro extremo.”
Con el mismo argumento de dar a la gente lo que la gente quiere, el sábado pasado Canal 4 estrenó en su programación La City. Conducido por Luis Ventura y Rafael Rafa y con la presencia de Moria Casán, intentan promover la incipiente farándula uruguaya. No olvidar que la cuestión está en volver pública la vida privada, “las miserias privadas”, tal como lo ha hecho Canal 10 con Intrusos desde hace años. Se entretiene a la gente degradando sus gustos para que sus exigencias sean cada vez más baratas y accesibles de satisfacer por conductores que de periodistas tienen muy poco.
Por eso es de falsa oposición una visión de la TV que, como sólo entretiene, prioriza la tarea de sus trabajadores en el rescate del olvido de los hechos sociales más truculentos para transformarlos en menú imprescindible de la imaginación ciudadana. Más falso aún, considerarlas empresas comerciales regidas por la oferta y la demanda de un mercado al que ella misma le va creando las necesidades. Porque esas “empresas comerciales”, en realidad, son graciosas concesiones realizadas a dedo por gobernantes de turno que, sin embargo, están usando un recurso limitado de propiedad social que no es propiedad privada. Porque esa concesión estuvo hecha -aunque más no fuera de fórmula-, para brindar un servicio social a ese auditorio que es usado, cada vez más, como la herramienta que justifica todas las irresponsabilidades personales de los comunicadores en la selección de noticias, en su forma de exponerlas y en el tiempo otorgado.

*Los dichos de Vilar son extraídos de Brecha 17/07/09

La construcción de la noticia y la destrucción de la información

Noticia e información no son idénticas.

Noticia e información no son idénticas.

La crónica roja, el tratamiento de la crisis global, el cambio climático, el golpe de estado en Honduras, la situación del vicepresidente de Antel, la sequía, o la gripe A, todo sirve para construir una agenda informativa al servicio de la sociedad… o hacer de «la noticia» parte de campañas mediáticas, cuyos fines son ajenos a los que se proclaman.

Sangre y lágrimas

Nadie dudaría que la población debe estar informada de cuáles son los riesgos y cómo prevenirlos, en el caso de los accidentes de tránsito. Sin embargo los medios prefieren integrar esa información a los largos minutos que dedican a los delitos contra la propiedad (con o sin sangre). Enseguida, estos se mezclan con la violencia familiar, sexual o social (fútbol, bailes, etc.) y se le suman episodios en «La Berro»; todo mezclado con imágenes conmovedoras de las víctimas y sus familiares, se empaqueta para consumo masivo. Los problemas sociales, sin análisis ni contexto que permitan comprenderlos mejor, prevenir causas y atenuar consecuencias, se transforman en una mala serial. Una más en pantallas saturadas de basura. A veces sirve también, para mayor «tinellización» del informativo, un episodio con mucho de drama personal, como la situación que vive Gonzalo Perera, Director de Antel. ¿En cuánto afecta realmente a la sociedad como para darle ese nivel de exposición?

Crisis invisibles

¿Qué información tenemos de la crisis global? ¿Cuántos pueden entender el proceso que llevó a la catástrofe si solamente se ilustra con el flash informativo que nos ofrece la noticia del momento? ¿Para saber hasta dónde la crisis es parte de él, cuántos minutos se destinan al análisis del sistema como tal?
Por ejemplo, los temas ambientales no sólo tienen que ver con la clasificación de los residuos, con su generación y disposición. El modo de producción y consumo los genera de forma excesiva. La contaminación es también un gran negocio para un puñado de empresas. Sin embargo, sobre esos aspectos no estamos informados.
Sobre el cambio climático sabemos tan poco como sobre los beneficios que se obtienen de las actividades que lo originan o agravan. Nos aterrorizan con sus consecuencias y poco se explica sobre responsabilidades.

En Honduras

En la información que se maneja desde el 28 de junio, día del golpe, Zelaya es el «presidente depuesto». ¿Qué hizo para que fuera expulsado por los militares de su país? De los golpistas ¿qué sabemos? Sus historias de vida, sus actos del pasado ¿quién los cuenta? La persecución y la expulsión que han recibido periodistas y medios que intentan dar información sobre la situación en el sufrido país centroamericano, merecería un tratamiento preferencial. No obstante, el destaque, en materia de reales o presuntos ataques a la libertad de prensa, se reserva casi en exclusiva para episodios que involucren a gobiernos (o líderes) que ensayan caminos distintos a los marcados por el sistema.

Historias locales

El martes, Canal 4 trasmitía una conferencia de prensa, desde la Intendencia Municipal de San José, donde Juan Chiruchi y su equipo daban cuenta de algunas medidas tomadas en relación a la gripe. Un móvil satelital emitió, en directo, muchos minutos.
En ese mismo momento, el Dr. Tabaré Vázquez se dirigía -quizá fue uno de los discursos más importantes del periodo de gobierno- a un grupo de empresarios argentinos y uruguayos. Habló de inversiones y desarrollo. Aunque todos parecen coincidir en la contundencia de su informe, tuvo más pantalla el pedido del intendente josefino a los empresarios gastronómicos para que limpiaran las mesas y lavaran los cubiertos.
Algo similar pasó cuando la sequía golpeaba duramente a los productores. La intendencia se retiró de un ámbito creado por ley, se negó a colaborar con el gobierno, se dedicó a hacer prensa para criticar todo, contrató una consultora para darle lustre a su visión y, en definitiva, su apoyo concreto a los productores fue menos de lo que gasta en publicidad por mes.
Construir la noticia y bloquear la información es una estrategia redituable para el poder, y peligrosa para la democracia.

¿Quién no quiere recordar?

Luis Alberto, el popular "Qki"

Luis Alberto, el popular "Qki"

La memoria o el uso que hacemos de ella, es tema de discusión. El candidato presidencial del Partido Nacional, Luis A. Lacalle, dice que no cree que sea conveniente usarla para esta campaña electoral. En apariencia, su actitud es muy generosa con su contrincante, José Mujica, quien tendría mucho para esconder de su pasado guerrillero. Así, con la postura y la voz que el Qki asume cuando de temas trascendentes se trata, puede hacer creer a muchos que esta generación de gobernantes va a nacer de nuevo, que sus pasados errores no se repetirán y que sólo las imágenes del futuro político de este país definen las propuestas de los competidores. Es bueno dejar constancia que el pasado a olvidar es únicamente el más cercano, el «reciente» en términos históricos. Porque los 160 años de nacionalismo, incluidas las luchas en las cuchillas que reivindicaron la pureza del voto, podrán ser citadas.

‘Cuando la limosna es mucha hasta el santo desconfía´

¿Para esta contienda electoral, a la que ascendió desde el pantano en el que había caído al finalizar su gobierno cuando logró neutralizar hasta transformarlos en sus colaboradores a los tres mosqueteros que disputaban la candidatura del herrerismo (Heber, Vidalín y Chiruchi), es creíble que renuncie a argumentos tan significativos por nada? ¿No será una especie de negocio el que propone al Pepe? Yo no hablo de cuando no eras demócrata; vos te olvidás de mi gobierno. Y de sus gastos.
Así fue que datos entrevistos en estos últimos días me resultaron muy ilustrativos de posibles intenciones y de necesidades de olvidos. Sin descartar la destemplanza con que Lacalle ataca a la Ministra Arismendi asegurando que toda la política social de su gobierno fue mejor y será mucho mejor a la llevada adelante por el MIDES. (Por hoy, citemos tres)

Un recuerdo:

«Después de la Dictadura, el Banco de Seguros del Estado debía 19 millones de dólares a Benhamou por reaseguros que este señor habría pagado en Francia. Se envía a dos gerentes a investigar la situación. Ellos, a su regreso, aseguran que no pudieron confirmar que se hubiera saldado ninguna deuda en efectivo. Entonces, se decidió pagar a Benhamou: ¡Apenas 12 millones de dólares! Con 5 de ellos, compró el Banco Pan de Azúcar (y sacó 45). El único que perdió en gran forma fue el Estado uruguayo. El pueblo uruguayo». (Reynaldo Gargano en CX30)

Pasado y presente

El actual Ministro del Interior, Dr. Jorge Bruni, informó en el Consejo de Ministros sobre el crecimiento de la inversión en el área de la Policía Técnica y en la Escuela Nacional de Policía.
Entre 2000 y 2004 a Policía Técnica se destinaron 3 millones de pesos. Entre 2004 y 2008 la cantidad fue de 89 millones de pesos.
Entre 2000 y 2004 la Escuela Nacional de Policía recibió 270 mil pesos. Entre 2004 y 2008 la cantidad destinada fue de 47 millones de pesos. Prensa del 14/ 07/09.

Bajen el gasto del Estado, por favor

«En el gobierno de Lacalle el Frente Amplio no fue convocado a integrar los Entes Autónomos y la práctica del reparto de cargos continuó hasta el año 2004. Pero además, los que promovían el «BAJEN EL GASTO DEL ESTADO POR FAVOR» increíblemente fueron quienes llevaron la cantidad de funcionarios públicos a su máximo histórico en 1993, según lo muestra el cuadro siguiente proporcionado por la Oficina Nacional del Servicio Civil.

Evolución del número de funcionarios públicos según la ONSC.

Evolución del número de funcionarios públicos según la ONSC.

Del dicho al hecho

Los lectores sacarán las consecuencias respecto de la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. En el actual período de Gobierno, los ingresos a la administración pública se realizaron por concurso y sorteo y miles de jóvenes pudieron acceder por primera vez a un empleo en el Correo, el BROU, BSE, entre otros, sin contar con la recomendación de nadie.
Sin tomar en cuenta las 6.500 regularizaciones de funcionarios que este Gobierno tuvo que realizar debido a situaciones caóticas heredadas de Administraciones anteriores, y los 8.626 cargos de maestros y profesores de secundaria creados en el actual período de Gobierno, la reducción es del orden de los 3.000 cargos. Para alcanzar el objetivo de un Estado moderno, eficiente y al servicio de la gente, no es necesario pegar pegotines de BAJEN EL GASTO DEL ESTADO POR FAVOR, si no transparentar el ingreso a la Administración Pública y calificar a los funcionarios terminando con el clientelismo». (Diputado Eduardo Brenta en Montevideo.com).
Perdonen los lectores, pero no deben olvidar que en 1993 presidía el Dr. L. A. Lacalle. La memoria es importante. Las gestiones gubernamentales también forman parte de la historia y anuncian segundas partes.