Presentan estudio sobre la aplicación de agroquímicos en plantaciones de eucaliptus

Hoy viernes, RAP-AL Uruguay (Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para
América Latina) y la Rel-UITA (Regional Latinoamericana de la Unión Internacional de los Trabajadores de la alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines) presentan a las autoridades de gobierno, los resultados de un estudio realizado en conjunto sobre la aplicación de agroquímicos en las plantaciones de eucaliptus de la empresa Forestal Oriental.

Estela Sellanes

Forestal Oriental produce eucaliptus para proveer la planta de celulosa de UPM en Fray Bentos.

Se invitó especialmente a los ministerios de Trabajo y Seguridad Social; Salud Pública; Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente; Ganadería; y a representantes del Parlamento y del PIT-CNT.
La actividad se realiza en la Sede de la Rel-UITA en Montevideo (Wilson Ferreira Aldunate 1229, apto 201).
La idea es ir a Paysandú a hacer una devolución del trabajo ante la empresa forestal y sus trabajadores.

Antecedentes
María Isabel Cárcamo, coordinadora de RAP-AL Uruguay, informó a SAN JOSÉ HOY que RAP-Al había realizado un trabajo sobre los viveros forestales de Forestal Oriental y de Eufores en el año 2008.
A raíz de ese trabajo surgió la necesidad de realizar un estudio, en Forestal Oriental, pero con los trabajadores de las plantaciones, para ver sus condiciones de trabajo. «Nos dirigimos básicamente en ver las condiciones de trabajo cuando ellos hacían las aplicaciones de agrotóxicos».
«Forestal Oriental es la empresa dueña de UPM (ex-Botnia) y se dedica exclusivamente a los eucaliptus para alimentar su planta de celulosa», afirma Cárcamo.
Las plantaciones se realizan en varios lugares del país, pero están más concentradas en el área del litoral, sobre todo en los departamentos de Paysandú y Río Negro.
Cárcamo explica que se resolvió hacer el estudio en Forestal Oriental porque es una de las empresas que está certificada a nivel mundial y «por ser certificada tiene que cumplir con ciertos requisitos, tanto ambientales como de condiciones de trabajo».
«La empresa forestal está teniendo unas ganancias enormes, es la empresa que tiene la mayor parte de áreas forestadas en Uruguay y debería tomar en cuenta en qué condiciones están trabajando los trabajadores; aunque lo hagan a través de empresas tercerizadas, debería haber un mayor control porque las sustancias que se utilizan son muy tóxicas», dice Cárcamo.
Según el estudio, “las plantaciones se realizan en Paysandú, Río Negro, Soriano y Tacuarembó. En los departamentos de Durazno, Florida, Lavalleja, Maldonado, Rocha y Cerro Largo, principalmente se cosechan plantaciones compradas a terceros.
Forestal Oriental cuenta con un total de 215.000 hectáreas de tierra administradas y distribuidas a lo largo de los departamentos de Durazno, Lavalleja, Paysandú, Río Negro, Soriano y Tacuarembó.
La actividad de la empresa se centra en la producción de Eucalyptus, con el objetivo de proveer a la planta de celulosa de UPM en Fray Bentos, con 3,6 millones de metros cúbicos de madera anuales. Esta proviene en un 70 por ciento de madera propia y el 30 por ciento restante de productores asociados”.

Metodología

Para realizar el estudio se entrevistó a representantes de Forestal Oriental que trabajan en el tema del medio ambiente y a trabajadores de distintos puntos de Paysandú.
Consultada sobre la cantidad de trabajadores que manipulan los químicos, Cárcamo respondió que es difícil saberlo específicamente debido a que quienes realizan este tipo de trabajo en gran parte son contratados por empresas contratistas y no directamente por Forestal Oriental, e incluso la cantidad puede variar debido a las áreas que se estén forestando.

Sustancias utilizadas
De acuerdo al estudio de RAP-AL Uruguay, en las plantaciones se utilizan herbicidas, hormiguicidas y fertilizantes. Cárcamo aclara que si bien los fertilizantes producen impactos importantes, el estudio se centró en los herbicidas y específicamente en la lista que proporcionó la empresa.
«Todos los herbicidas que son utilizados posiblemente son potencialmente cancerígenos», dice Cárcamo. «Por otro lado, uno de ellos posiblemente pueda producir alteraciones endócrinas», agrega.
Del estudio se desprende que: “Al analizar uno por uno los agrotóxicos utilizados por FOSA, se concluye que todos son peligrosos. Los herbicidas Acetoclor, Oxifluorfen y Haloxifop metil y el hormiguicida fipronil, están considerados como potencialmente carcinogénicos según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) (…) El herbicida acetoclor es sospechoso de ser un disruptor endócrino, lo que significa que es capaz de alterar el equilibrio hormonal ya que puede imitar, sustituir o inhibir la acción de las hormonas, lo que provoca reacciones bioquímicas descontroladas, especialmente en el desarrollo embrionario. (…) En humanos puede afectar la fertilidad y provocar pequeñas deformaciones como genitales ambiguos o testículos que no bajan al escroto.
El otro herbicida utilizado es el glifosato, sobre el cual estudios recientes señalan que puede producir malformaciones neuronales, cardíacas e intestinales, y también cánceres”.
La coordinadora de RAP-AL enfatiza: «ese es el trabajo que hacen estas personas, o sea que durante todo el día están aplicando estas sustancias». Agrega que si bien se ven obligadas a usar un equipo de protección, «siempre van a estar expuestas».
Según la investigación, las aplicaciones de los herbicidas se realizan para la preparación del terreno antes de la plantación y para el control de malezas después de la plantación. “Los trabajadores informan que se aplica herbicida preemergente inmediatamente después de haber realizado la plantación y que estas aplicaciones continúan hasta seis meses después de haberse realizado.
(…) Un aplicador explica que ‘el preemergente es de color marrón y de olor muy fuerte y penetrante; para aplicarlo debíamos usar máscara de goma’. ‘Al aplicarlo tenés que tener el cuidado de cubrirte; es una sustancia muy fuerte que te produce fatiga, sensación de falta de aire y si por accidente lo respirás, sentís una quemazón profunda en las vías respiratorias o si te moja algún lugar del cuerpo produce enrojecimiento y ardor profundo y queda la piel quemada por alrededor de una semana, dependiendo de la zona donde se te volcó el líquido y si la persona es de piel sensible, la quemadura puede durar largo tiempo’”.

La salud de los trabajadores
Según el estudio, los trabajadores son conscientes que trabajan en condiciones peligrosas y consideran que deberían tener un pago mejor: «Si bien es cierto que la plata no cubre la salud, por lo menos debería existir un reconocimiento porque están expuestos a sustancias tóxicas: primero, que tengan una protección mejor y por otro lado que sean recompensados económicamente con más dinero», dice Cárcamo.
Agrega que los trabajadores «tienen que correr porque se les paga por área cubierta (…) trabajan con una mochila, que están todo el tiempo aplicándola y necesitan estar en excelentes condiciones físicas».
Ese tipo de trabajo los realizan jóvenes de entre 28 y 32 años. «Si bien es cierto que tienen toda esa fortaleza física, también son las personas que están en edad de madurez de procrear niños; si estas sustancias son cancerígenas, probablemente también puedan transmitir, de alguna manera, algún impacto en sus futuros hijos».
El trabajo hace referencia a las condiciones sanitarias en las que se trabaja y al equipo utilizado para las aplicaciones: “De acuerdo a la empresa, los equipos de protección personal (EPP) son proporcionados por el empleador directo (Forestal Oriental en el caso de personal propio, o los contratistas en el caso de las actividades contratadas). (…) A modo de ejemplo, los aplicadores deben usar guantes de goma o nitrilo, máscara de carbón activado, ropa de manga larga y calzado de seguridad. Los preparadores deben usar además, protector facial y delantal. (…) De acuerdo a los trabajadores, la vestimenta que utilizan para realizar las aplicaciones son: mameluco, zapatos o polainas (botas de goma), guantes y mascarilla, todo proporcionado y responsabilidad del contratista. Es importante resaltar que ninguna de las cuadrillas hace mención del uso de máscara de carbón activado, tal como lo describe Forestal Oriental entre la vestimenta del equipo de protección”.
En la investigación también se hace referencia a accidentes constatados y secuelas en los trabajadores al ocurrir, por ejemplo, derrames de herbicidas sobre la piel.

Buscar alternativas
Cárcamo informa que la empresa utiliza grandes cantidades de hormiguicidas. En la investigación se muestra que hubo un estudio de una alternativa a los hormiguicidas (un hongo autóctono), que fue financiado por Forestal Uruguay: «De acuerdo a los estudios que hay, es una alternativa totalmente inocua tanto para el medio ambiente como para los trabajadores, entonces, si existe esa posibilidad y si ellos lograron llegar a esas conclusiones, pedimos que cambien el uso del hormiguicida que están utilizando, que es el Fipronil, que es muy contaminante para el medio ambiente».

Conclusiones
Entre las conclusiones, se destaca que si bien las sustancias utilizadas en las plantaciones están autorizadas por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y por la certificadora Forest Stewardship Council (FSC), no es menos cierto que “todas son altamente tóxicas, tanto para los trabajadores que las manipulan como para el medio ambiente”.
Que todas las sustancias son potenciadamente cancerígenas y una de ellas es sospechosa de ser disruptor endocrino.
Que el trabajo desarrollado por los aplicadores es un trabajo insalubre y especializado. Sin embargo, los trabajadores son ubicados en la categoría de peón común y el trabajo es a destajo.
Que el equipo protector se cambia como mucho cada dos o tres días, sin embargo, éste queda contaminado a las pocas horas de uso.
Que los lugares de trabajo no cuentan con agua adecuada para lavarse, siendo éste un elemento más que agrava la exposición a los agrotóxicos.
Que la modalidad de contrato a través de la tercerización ha dejado a los trabajadores forestales aislados en grupos pequeños bajo la orden y normas de la empresa contratista, existiendo como única alternativa la negociación que se realice entre la cuadrilla y el contratista. Ello dificulta enormemente la sindicalización.
“Llama la atención que siendo ésta una empresa certificada bajo un sello que asegura que sus plantaciones son ‘ambientalmente apropiadas, socialmente beneficiosas y económicamente viables’ (tal como lo establece el FSC), esté utilizando grandes cantidades de sustancias altamente tóxicas…”

A las autoridades
Al Parlamento se quiere mostrar el trabajo porque «cuando tu legislas tenés que tomar en cuenta que no es cambiar una sustancia por otra, sino ver que lo que se está utilizando es muy tóxico… No se quiere decir que en Forestal Oriental no se esté cumpliendo con la ley, se está cumpliendo, porque (las sustancias) están autorizadas por el Ministerio de Ganadería, pero son altamente tóxicas».
Cárcamo aclara que el Centro de Toxicología es quien aprueba qué es lo que entra y qué no y el Ministerio de Ganadería es el que finalmente da la autorización.
«No hay trabajos relacionados con esto y estamos hablando de que son miles las hectáreas, que cada vez se está plantando más y aparte se está contaminando el suelo, el agua y el aire», concluye Cárcamo.

El trabajo completo se puede ver
en la página web de RAP-AL Uruguay:
http://www.rapaluruguay.org/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: