“Si me agarra la ‘huesuda’, me va a agarrar en la lucha”

Segundo Rodríguez vive en Libertad,
en el Barrio Progreso. Tiene 58 años.
Es padre de cinco hijos.
Nació en Salto.
Es el cuarto hijo de una enorme familia de 15 hermanos. Hijo de un trabajador rural,  a los ocho años fue canillita y lustrador. Dejó la escuela a los 12 y comenzó a cosechar naranjas. Emigró a San José en 1972, para trabajar en la  zafra del Durazno. Eran épocas difíciles…

Estela Sellanes

SEGUNDO RODRÍGUEZ.

Con el nombre de Segundo Rodríguez se realizó el IV Congreso de la Unión Nacional de Asalariados, Trabajadores Rurales y Afines (UNATRA), en Montevideo, los días 19 y 20 de junio.
La denominación del Congreso constituyó un reconocimiento al “Negro” Rodríguez, dirigente del Sindicato de Obreros Rurales y Destajistas de San José (SORYDESA), por su militancia dentro del movimiento rural y su lucha por la identidad de los trabajadores rurales.
“No soy teórico, soy práctico; vivo en la realidad del día”, fue lo primero que me dijo cuando comenzamos la entrevista.
Estaba muy fría la tarde en Libertad y aprovechamos el reparo de la Iglesia, frente a la Plaza principal, para instalarnos a conversar.
“Hoy estoy desocupado pero por dos razones: primero por la edad y segundo por quién soy.
Yo trabajaba acá en la empresa Mc. Krey, una empresa fuerte, argentina, de agricultura en general. Los primeros tiempos se dedicaban a plantar mucha papa. Trabajé muchos años ahí, en las épocas más difíciles… Épocas en las que decían que los trabajadores de Mc. Krey eran guapos. Yo siempre sostuve que éramos bobos, porque había que trabajar todo el día corriendo y metiendo y, al terminar el día, metieras más o metieras menos, el jornal era siempre igual… Entonces los guapos no eran tan guapos sino que éramos bobos… A veces nos dábamos cuenta que hacíamos hasta 1000 bolsas de más en la semana y cuando íbamos a cobrar cobrábamos lo mismo… pero eran otros tiempos».
«Ahora muchos trabajadores se han concientizado que el tema del destajo es el principal explotador de uno mismo, porque en realidad a veces, para ganar algún pesito más, trabajás por rinde, entonces te estás liquidando físicamente.
(…) Por lo pronto, los trabajadores organizados de la UNATRA estamos en una pelea que apunta a un salario digno, porque hoy en día es una vergüenza. (…) Por primera vez en la historia fuimos convocados a los Consejos de salarios de los trabajadores rurales en el año 2005, pero no se hizo una cuenta de cuántos salarios teníamos caídos de tantos años…
(…) Cuesta que la patronal se siente a negociar (…) porque la patronal no reconoce a las organizaciones. Y ellos tienen derecho a estar organizados: como la Asociación Rural, la Federación Rural… que son quienes más aprietan y en algunos casos explotan a los trabajadores…»
«El salario mínimo rural de la ganadería, que tiene una pequeña diferencia con los de la agricultura, es de $250 (8 horas por día). Recién ahora salen en vigencia las ocho horas, que son todavía negadas por la patronal, que no las reconoce… En muchos lugares se están violando las leyes…»

-¿Cuánto cobran los trabajadores a destajo?
-El trabajador destajista, de granja, quinta, viñedo, tiene un salario mínimo que también es vergonzoso porque no llega a $200 por día. Tiene la categoría, que puede llegar a $240 o $250, pero la patronal no los contrata por jornal, los contrata por rinde, y si no agarrás con las condiciones que te ofrecen, tampoco tenés trabajo.

-Pagan según lo que rinda el trabajador…
-Según lo que rinda. Antiguamente, para los trabajadores del cítrico, existía un bolsón como un chaleco. El trabajador se lo ponía, metía la fruta y ahí podía andar hasta con 60, 70 kilos. El trabajador se mataba ‘escalereando’. Fue larga la lucha, de muchos años, para poder sacar esas camisas y llegar hoy a los capachos o bolsos de 14, 18 y hasta 22 kilos.
Por el litoral, los trabajadores tienen, en acuerdo bi-partito, el salario por seis horas y media, no porque no quieran trabajar sino que la humedad no lo permite… En acuerdo, los trabajadores organizados, han logrado, en muchas empresas, el salario que marca la ley. (…) Pagan el destajo. Durante el día, en algunos lados, trabajando dos horas, los trabajadores ya tienen asegurado el jornal por seis horas y media, más el rinde, lo que asegura algo más de salario. Eso no pasa en todas las empresas…

-Eso en el litoral del país, en lugares como Paysandú, Salto, Río Negro… pero en San José, ¿cómo es la situación?
-Acá en San José fue difícil y sigue siendo difícil organizarse; que los trabajadores entiendan que debemos partir de un salario. Por ejemplo, está el naranjero que gana mucho menos que el papero asalariado. Un trabajador de granja, que trabaja solamente a rendimiento, hoy por hoy, acá en la zona de Kiyú, tiene que ser muy bueno para ganar $300 por día…

-Y los días de lluvia no trabaja y no gana…

-Justamente, cuando no trabaja, no gana nada. Distinta es la forma de los trabajadores organizados. Hay lugares que aunque no trabajen, tienen por lo menos el ficto de alimentación y vivienda. Con presentarse a la parada donde los van a levantar, alcanza. Se pasa lista…

-¿Cuántas personas trabajan a destajo en la zona?
-Acá en la zona podemos hablar de mil y pico largos de trabajadores. La mayoría de los que trabajan en la papa lo hacen a destajo. Hablamos de Libertad y zonas adyacentes: Colonia Wilson, Mauricio, Kiyú y Rincón del Pino, donde hay plantaciones.
Hoy se planta menos, los productores de la zona han estropeado la tierra con los químicos y los riegos; la tierra ya no sirve para nada, entonces plantan en otros lugares, por ejemplo en Maldonado, Rocha, Mercedes, Flores, o acá en Raigón, en algunos lugares donde quedan tierras vírgenes…
No es cualquiera el que va a juntar papa; si bien el trabajador no tiene que ir a la Universidad, no cualquiera lo puede hacer. Cuando el tractor empieza, es un molinete y hay que darle paso. Y el que tranca al tractor, no sirve…

-¿Cómo es el trabajo? ¿Juntan la papa y la cargan en un tractor?
-Se junta en bolsas que se llevan de arrastro. En algunos lados, donde hay papa nueva, que se pela mucho si se arrastra, juntan la papa con canasto, pero en realidad se junta con una cincha, un cinto, con ganchos de donde se engancha la bolsa que se lleva de arrastro… El trabajador va juntando, juntando y (…) lo lamentable es que va perdiendo la salud. Arrastra 40, 45 kilos, y cuando la papa está sucia, una bolsa por la mitad puede pesar 40 kilos…
Se abre una melga donde el tractor vuelca unos 30 zurcos para cada lado. Se abre al medio y cada vez que pasa el tractor, se va volcando… Todo depende de qué tan bueno es el trabajador o cuán calculador, para ir dejando la bolsa pronta.
En cada volcada, según el rinde de la papa, se pueden arrastrar de 30 a 40 kilos… Durante el día se caminan kilómetros y kilómetros haciendo fuerza.

La tirada puede ser de 800 metros, de 600… Eso se divide en yunta o en forma individual. Tiro a tiro, 10 juntadores, en mil metros, sabés que juntan 100 metros cada uno…

-¿Además se puede correr riesgo por las víboras?
-En algunos lados sí, pero la víbora dispara mucho porque se usan mucho los químicos. Igual hay lugares, como en Rincón del Pino, en que pueden aparecer algunas yaras. Con los fríos hay que tener mucho cuidado cuando queda amontonada la papa para apartar al otro día…

-Y el trabajador que tiene que aplicar los productos químicos, también corre su riego…
-Sí, justamente de eso nunca hubo prevención. Hoy en día, luego de grandes discusiones con el Ministerio y con los patrones, se ha logrado implementar el decreto 321/09, que habla de las prevenciones y la salud en el agro. Se han logrado muchas cosas en cuanto al control. Antes andabas trabajando y de repente las máquinas andaban curando al lado tuyo y te tapaban de productos. Lo mismo el banderillero; cuando están curando el maíz o el trigo, el banderillero marca para que la avioneta o el tractor no se pierda… Las soluciones siempre fueron a medias, porque por poco que se hiciera, nadie las cumplía… Los equipos de protección, en pleno verano, con 35 grados de calor, no se usan…

-¿Fuiste perseguido en dictadura por integrar sindicatos?
-Oficialmente yo nunca fui requerido pero sin embrago tuve que salir una vez a medianoche porque unos amigos me fueron a decir que me rajara porque la cosa estaba brava para mí.
Una vez iba al trabajo y la cana estaba rodeando toda la manzana donde vivía y marché para adentro… Habíamos hecho una movida muy buena con los trabajadores de la naranja de Salto. Trabajaban cerca de 2000 trabajadores que no recibían la asignación familiar y no cobraban nada. La gente empezó a organizarse y se hizo una movida grande. Las consecuencias fueron duras para los compañeros que estaban a la cabeza. Ahí fue cuando me dijeron que me tenía que ir, que la cosa estaba brava. Vine a dar a San José y empecé a trabajar directamente en Mc. Krey como trabajador rural destajista. Cuando Mc. Krey paraba, iba a la naranja; cuando aparece Milagro en la zona, con una plantación en Kiyú, los que estábamos parados en la papa íbamos a hacer alguna changuita…

-¿Sentís que han cambiado las cosas con los consejos de salarios?
-El Consejo de salario fue una solución para los trabajadores rurales. Además de eso, con el cambio político, de gobierno, se nos conceden por primera vez en la historia, las ocho horas. Pero costó…
(…) Las grandes patronales siguen insistiendo con que es imposible aplicar las ocho horas en el campo. Nosotros les decimos que no es que el trabajador no quiera trabajar, sino que queremos llegar a la jubilación con salud y gozar la jubilación.
Por otra parte hay que reconocer que hay una gran desocupación. Vemos las estadísticas y cómo se miden: y si yo trabajo un día a la semana o hago una changa, no soy desocupado…
Los que estamos en la diaria, en la calle, desocupados, yendo a la canchita de fútbol, vemos que realmente hay desocupación… Antes de dar horas extras, habría que fijarse en los desocupados y hacer otro turno, poner más gente…

-¿El tema de los trabajadores en negro también se ha venido solucionando?
-Se ha solucionado mucho, el tema es que el trabajador que no está organizado, probamos que sigue siendo estafado. En algunos casos los declaran, entonces el patrón, si viene una inspección, queda cubierto: El trabajador está declarado, pero no se aporta por él… Entonces tenemos que pasar por una discusión; exigirle al BPS y al gobierno, que la Ley de Aportes debe ser un poquito más ajustada en el medio rural, porque hay muchas facilidades para las patronales. Reconozco que pasaron tiempos malos, pero si hubo tiempos malos para los patrones ¿cómo sería para los trabajadores?

-¿Ahora estás desocupado?
-Estoy desocupado y salí sorteado en Uruguay Trabaja y en estos momentos estoy en ese programa, por un tiempo; no es un trabajo, porque según dice el Estado, es una prestación mutua. Estamos haciendo arreglos en las escuelas, los liceos, la Utu… Es un programa educativo para gente que nunca trabajó…

-¿Cómo viviste que hayan hecho el Congreso de la UNATRA con tu nombre, como homenaje por tu labor y por tu historia?
-Primero que nada no lo creía, porque había faltado a dos o tres reuniones de la UNATRA por problemas de salud (un infarto). Cuando me dijeron que el Congreso iba a llevar mi nombre, me pensé que era una joda, hasta que me di cuenta que no, que era cierto (…) Pensé que hay mucha gente para ser homenajeada, pero no yo. San José tiene gente conocida que merece un homenaje, por ejemplo, Hernando Marrero, que fue toda la vida dirigente de los trabajadores de tambo, que educó… Por primera vez los trabajadores rurales que cobran la asignación familiar fueron de la familia de San José, por la lucha que daba Marrero (…) Así como también el canario Pérez, otro delegado sindicalista de la zona… O trabajadores rurales que merecen que los recuerden en Bella Unión: El “Colacho” Estevez, el “Cholo” González, los Banderas… Gente que ha estado en la lucha y sigue estando.
Antes que se hiciera el Congreso, pedí que lo analizaran, que por qué el homenaje no era para todos… Y no, me dijeron que si bien reconocían la lucha de todos los demás, yo no sólo había estado en la lucha en San José, sino también en Paysandú, en Salto, en Tacuarembó, en Bella Unión… y que había estado siempre, hasta enfermo, sin permiso del médico…
Dijeron que por mi constancia.

-¿Eso te hace sentir orgulloso?
-Y yo creo que sí; a veces duele cuando no te reconocen de repente quienes más te necesitan, porque a veces llamamos a reuniones o asambleas en la zona y vienen pocos o no aparecen. Pero cuando hay un problema, allá aparecen a la casa del Negro Segundo, no solamente los trabajadores rurales, a informarse, a preguntar… Por esas cosas que el tiempo y la práctica me han dado.
Hoy por hoy, la economía del país se basa en el agro y el trabajador rural es el menos recompensado. Se escucha: récord de exportación, récord de precios, de rendimiento, de producción, pero nadie habla de cuánto gana el trabajador que produce esos récords. Nadie dice que los trabajadores son engañados y explotados; nadie habla de las necesidades de vivienda, ni de las necesidades reales de los trabajadores zafrales.

-¿Qué se trabajó en el Congreso?
-Uno de los temas más importantes fue una discusión sobre cuál es el tema más importante a llevar adelante en una lucha sindical.
Algunos trabajadores pensaban que teníamos que reclamar salarios; no está mal, tiene que estar el salario digno, las condiciones de trabajo, la vivienda…
Vemos la situación de los jóvenes hoy en día, muchos desocupados… Creo que la solución es la tierra: la soberanía alimentaria en primer lugar y la soberanía de nuestra tierra, porque  se nos está escapando la tierra en manos de los extranjeros… Tierras que no las trabajan y las tienen para la especulación. Por eso aspiramos a la solución de la desocupación. ¿Cómo? Con una buena educación. Con cultura del trabajo, cultura de la educación. (…) Por qué queremos la tierra, porque somos trabajadores rurales zafreros. El que trabaja en el cítrico, con suerte trabaja cinco meses; cuando llueve no trabaja, gana poco y después, los otros meses debe dejar su familia y en algunos casos ir a ‘carneriar’ a la construcción, por poca plata.
Desde el 8vo. Congreso del PIT-CNT se aprobó como plataforma el reclamo por una reforma agraria integral… Queremos seguir trabajando como asalariados. Queremos vivir con dignidad. Queremos la tierra para generar trabajo para la familia.
También están las reivindicaciones por las trabajadoras mujeres, que son parte de la familia del campo, que la luchan. Muchas trabajan en la zafra, que no sólo es de la papa, sino de la cebolla, el tomate y la frutilla…

-¿Te considerás un luchador?
-Creo que sí. El otro día en el Congreso lo dije: si no puedo más, no me voy a quedar en casa. Allí donde esté el compañero necesitado, donde haya necesidad de apoyo, de acompañar o de dar alguna idea, allí voy a estar… La ‘huesuda’, como me estuvo manoteando, si me agarra, me va a agarrar en la lucha, porque creo que no sólo con reivindicaciones podemos solucionar el problema. Además tenemos que luchar…
La promesa de tierra pa’l que trabaja, no aparece para el asalariado (…) sí aparece para pequeños productores. Estamos de acuerdo, son tan trabajadores como nosotros (…) Hay productores que no tienen tierra, son arrendatarios, pero también nos encontramos con que le dan a los poderosos…
Hay quienes quieren radicar a la familia en el campo y hay quienes no… Nosotros decimos: tierra y condiciones, porque si no, volvemos a la misma. (…)

Tenemos que sacar a los gurises de abajo con cultura de trabajo. Que tengan una oportunidad digna… Ha llegado el momento de que las reivindicaciones no sean solamente salariales. Eso estuvo en la mesa del Congreso: el tema de la tierra, de la producción. Tierra pa’l que trabaja; tierra para vivir con dignidad. Tierra, trabajo y dignidad.

Reivindicaciones

Entre las reivindicaciones acordadas en este Congreso está la referida al reclamo de un sueldo base de $ 10.500 en la ronda de negociación de salarios, para que se concrete en un plazo de tres meses.
Otras de las reivindicaciones aprobadas incluyen la necesidad que se concrete el acceso a la tierra y la vivienda para todos los trabajadores rurales; la creación de una ley contra la extranjerización de la tierra, la instrumentación de un feriado anual pago para el sector y el aumento de los controles en el cumplimento de la ley de 8 horas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: