La reapertura de La Josefina depende del esfuerzo de todas las partes

El Dr. López Goldaracena enfatizó que se requiere el esfuerzo de todas las partes para la reapertura de La Josefina. «Todos (el titular de la empresa, los trabajadores, los productores y los acreedores) están aportando su cuota parte para posibilitar este nuevo proyecto. Si se logra concretar el negocio con el exterior, ahí yo sería plenamente optimista en que todos van a tener garantías
en esta nueva etapa de La Josefina».

Estela Sellanes

López Goldaracena asumió como interventor de La Josefina por una decisión judicial en diciembre de 2009: «Nos encontramos con una empresa cerrada, sin actividad, con medidas gremiales de custodia y en cesación de pago. Inmediatamente promovimos una ronda de contactos entre las partes involucradas: esto es el dueño de la empresa, los trabajadores que estaban en medida gremial, el PIT-CNT que los representaba y algún grupo de productores».
Luego de esa primera ronda de contactos, siguieron otras: «Visualizamos un entendimiento primario de los trabajadores y el titular de la empresa que nos permitió avanzar en el diseño, a través de esta intervención, junto con el economista Pérez Errázquin, en un proyecto de viabilidad de la planta, especializándola en un determinado tipo de queso sustentable a futuro».
Durante ese proceso, el principio de acuerdo entre los trabajadores y el titular,  permitió realizar labores de limpieza en la planta, en el mes de enero, para tenerla a punto a los efectos de posibilitar su reapertura una vez que se llegara a un acuerdo con los acreedores.
Esta intervención se da en el marco de un proceso concursal: la administración de la empresa la sigue teniendo su titular; el interventor sólo actúa como controlador: simplemente realiza los controles judiciales en aquellos temas que la Ley de Concurso o el Juzgado le deriva (los informes de rigor y análisis de los créditos a cobrar por parte de los acreedores).
En este marco, el interventor procedió a la verificación de los créditos que se presentaron y entregó al Juzgado los informes pertinentes en cuanto a la tasación de la empresa, el proyecto de liquidación que se consideró podía ser conveniente en caso que no se llegara a un acuerdo y la posibilidad de la reapertura de la planta en base al proyecto de sustentabilidad.
El primer obstáculo a lo largo del proceso, según Goldaracena, fue que un grupo de productores no estaba dispuesto a acompasar la reapertura de la planta mediante la remisión de leche, aunque la carta de intención en borrador que se había elaborado implicaba un control por parte de los acreedores en el marco de una Comisión de Acreedores.
La Junta de Acreedores estaba prevista para el 25 de mayo pero no se llegó a realizar porque fue suspendida por el Juzgado. En esa Junta se presentó un convenio sujeto entre el dueño de la empresa y algunos de los acreedores. Ese convenio está habilitado por la Ley de Concurso y en el caso de ser aprobado judicialmente, es obligatorio para todos los acreedores quirografarios (aquellos que no tienen hipoteca ni prenda ni son acreedores laborales).
El Juzgado dio vista de ese convenio al interventor.

Convenio
Una vez que el Juzgado  lo homologue, el convenio pasará a ser obligatorio para todos los acreedores quirografarios, es decir para los productores y demás acreedores, sin ser los laborales y los hipotecarios.
Los acreedores laborales hoy están de acuerdo en llegar a una fórmula de pre-acuerdo y levantarían la medida gremial una vez reabierta la planta.
El Banco Bandes, que es el acreedor financiero que podría ejecutar la hipoteca, recibió el proyecto de reapertura de la planta y el convenio y estaría de acuerdo en apuntalar la reapertura. (El plan de financiación presentado implica el pago también del acreedor hipotecario).
El resto de los acreedores, básicamente los productores, han suscrito ese convenio. El convenio, hasta tanto no sea homologado judicialmente, no pasa a ser obligatorio. «O sea que hoy por hoy estamos a la espera de la homologación de ese convenio desde el punto de vista procedimental. Hasta tanto ese convenio no se homologue, entendemos que hoy por hoy, de acuerdo a lo que nos ha informado el titular de la empresa, no se va a proceder a la reapertura de la planta», dijo López Goldaracena.

Visita
En paralelo, la planta ha sido visitada por autoridades de la Embajada de Venezuela: «Entendemos y compartimos la iniciativa de especializados en un nicho de mercado como es el queso, considerando los convenios que existen a nivel del Mercosur y con Venezuela para la colocación de productos lácteos en el exterior; si la planta lograra un negocio de exportación de quesos, esto permitiría no solamente garantizar de alguna manera el plan de pago presentado al Juzgado, sino al mismo tiempo garantizarle a todos aquellos que remitan leche, el cobro de la leche».

Pre-acuerdos
Para resumir: Existe al momento un pre-acuerdo entre los trabajadores de la planta y el titular; un pre-acuerdo entre el titular de la planta y el acreedor financiero Bandes y un convenio en vías de ser aprobado judicialmente (una vez aprobado ya se habría reestructurado la deuda atrasada de la planta y eso posibilitaría su reapertura).
«Creemos que en el marco de un negocio para la exportación se da garantías a todos los acreedores y a todos los productores para el cobro, tanto de la deuda atrasada como para los nuevos créditos que genere la planta en esta instancia de manejo», dijo el abogado interventor.
Agregó que siempre ha sido muy cauto en no adelantar fechas acerca de la reapertura de la planta y que se sigue manteniendo en la misma tesitura.
Reiteró que la planta no pudo abrirse en su momento cuando se presentó un plan de reapertura porque un grupo de productores no estaba de acuerdo en remitir leche. «Uno los entiende desde el punto de vista comercial pero también les hemos manifestado que si no existe remisión de leche, la planta no puede ser abierta (…) uno lo concibe lógico desde el momento que quedó una deuda pendiente por la remisión».
«Lo hemos manifestado en el juzgado reiteradas veces, que la única manera de poder recuperar el crédito atrasado es volviendo a remitir leche a la planta en el marco de un proyecto diferente, que garantice el control de la gestión de la planta a través de los mismos acreedores, que es lo que está planteado judicialmente hoy en el convenio», agregó.
La propia Ley de Concurso prevé una Comisión de Contralor que controle la gestión de la planta y que se vaya cumpliendo con el programa de pagos y de producción.

Expectativas
Los trabajadores no sólo esperan a que se homologue el convenio sino también que se avance en la gestión de la colocación de la producción. Pero para la reapertura de la planta se requiere materia prima: más leche. «Yo quisiera con toda honestidad garantizarle a todos los productores que van a cobrar y la mejor garantía que se puede tener es que concrete un negocio con el exterior, a través del propio Banco Bandes, que es uno de los acreedores. En eso está trabajando intensamente la empresa con la Embajada de Venezuela y los trabajadores están al tanto de estas gestiones porque además han participado».
El Dr. López Goldaracena enfatizó en que se requiere el esfuerzo de todas las partes: el titular de la empresa, los trabajadores y los productores. «Todos están aportando su cuota parte para posibilitar este nuevo proyecto. Si se logra concretar el negocio con el exterior, ahí yo sería plenamente optimista de que todos van a tener garantías en esta nueva etapa de La Josefina».

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