«Yo quiero estar ahí»

Pese a tantos años en Córdoba, no adoptó el típico acento: "Yo tengo las raíces de mi patria".

Con DNI en mano (motivo por el que volví a Córdoba) recorrí el centro de mi ciudad una vez más. Avenida Colón y General Paz es una esquina céntrica, neurálgica. Un punto comercial excelente. Siguiendo unos metros por General Paz hay una peluquería masculina: «Óscar y Toño».
Adivinen: uno de sus dueños es maragato.

ALEJANDRA FUENTES

Entré al salón cuando Óscar atendía a un muchacho. «Hola, ¿sos Óscar, el maragato? Yo vivo allá pero soy de acá, vine a retirar mi DNI», le dije. Y agregué, «resulta que vos vivís en mi pueblo y yo en el tuyo». Sólo eso bastó para que Óscar me recibiese gustoso y comenzara una conversación que continuó más tarde en su casa, previa cerveza y pizza, preparada por su hijo Marcelo.
La ‘patrona’, Celeste, justamente estaba en San José, visitando a su hija Bettina.
Hace 35 años que esta familia vive en Córdoba. «Aquí yo tenía un tío que hacía 30 años estaba viviendo por la zona de Río Cuarto. Además, también se había venido un hermano mío (Vidal) a esta provincia (…) Cuando me vine a Córdoba era porque habíamos acordado con Vidal juntarnos acá y emprender algo juntos. Me vine, pero mi hermano decidió irse a Misiones y yo me quedé acá. Compré una peluquería y me traje a mi familia. Yo era peluquero en San José. Trabajaba en un lugar del que pocos se van a acordar, frente a la tienda de «Pititi» Vittete, por donde era el Teatro Nacional. Allí estaba el café nuevo de Pascual Callero, que lo compró Viturro. Bueno…  yo en mis inicios trabajaba en la peluquería de Ramón Montans. Ahí aprendí el oficio; él me enseñó todo y luego yo quedé con el local».
Óscar recuerda y sonríe «… nunca me voy a olvidar del doctor Chápper, de Walter Callero, del taxista Alberto Pino. Pedrito Álvarez, Geninazzi, el de la Casa de Lotería y Quiniela… Muchos ya no están».
Con un socio compró una peluquería en pleno centro. Estuvo 21 años en la Galería «Cinerama». En el salón actual se instaló hace 15 años.
Para la mayoría los comienzos han sido duros, pero Óscar agradece que siempre pudo trabajar para lo que se preparó: «Yo siempre trabajé en Montevideo, nunca me faltó trabajo y además, trabajaba una barbaridad en los lugares más inhóspitos».
Afirma que si bien la gente de Córdoba tiene «su forma» de hacer las cosas, «distinta al uruguayo», a él lo han tratado «muy bien». «El cordobés es más curioso, no es tan frontal y tiene una personalidad más esquiva… Nosotros somos diferentes y eso se nota a la hora de trabajar».
Distingue que en la Córdoba de hoy las fábricas no funcionan como antes, pero que aún así, es una provincia privilegiada: «Perón les puso el Turismo, las Colonias de Vacaciones,  la Industria… Hace 40 años, cuando nadie apostaba al Turismo».
Su hermano en Misiones trabajaba en la Madera. «Yo me equivoqué y me quedé acá. Allá hubiese hecho esto y lo hubiese ayudado a él con la Madera; pero las cosas se dieron así y hay que aceptarlas. Yo había invertido en Córdoba y ya no podía moverme».
«(…) Uruguay tiene una tranquilidad mayor y para un peluquero (que los conozco) se puede tener bienestar; pero claro que todo se hace más lento. Aquí la vida va más agitada y por eso el progreso se percibe más rápido».
Óscar se reconoce frenteamplista de siempre: «He llegado a llevar ómnibus para allá en época de elecciones»; y entra en un tema del que le fue muy difícil salir durante el resto de la entrevista: «Todavía no me explico cómo los uruguayos se olvidaron que todos los que estamos afuera, somos hermanos de ellos. Tenían que haber salido corriendo a poner la papeleta blanca y permitirnos elegir también a nosotros el gobierno de nuestro país. Hay un montón de uruguayos que durante años se han gastado lo que no han tenido para ir a votar. Y cuando tuvieron que apoyarlos sus hermanos, con apenas una papeleta, no lo hicieron (…) Nosotros tenemos la mente puesta en nuestro país, estemos en Argentina, Australia o Groenlandia… Se olvidaron los demás uruguayos de que tienen hermanos que se fueron en determinados momentos y que hoy sólo pedimos votar en nuestro país (…) La mayoría de los que hoy estamos lejos seguramente algún día vamos a volver. Unos más pronto que otros; pero todos pensamos en Uruguay».
Para Oscar no hay que dar mayores respuestas, sino preguntar: ¿Se acuerdan esos uruguayos qué se vivía en esas épocas negras? ¿Lo que sufrimos? La respuesta te la da el hoy del Uruguay. ¿Qué es lo que el pueblo elige? Y después de reconocerlo, ¿necesitan respuestas?… Por favor… Creo que no pueden comparar los gobiernos de antes con los de ahora (…) Lo único que pido es que Mujica continúe la labor de Vázquez y cumpla con los que con todo el amor a nuestra patria, lo hemos votado».
Insiste en el orgullo de ver a su país, como a un ‘pago con identidad’: «Nosotros no hemos vendido nada. Lo poco o mucho que hay, es uruguayo. Sigue siendo nuestro el teléfono, la Ancap, y sin embargo Argentina ya no tiene nada. Ya vendieron el agua, la energía…».
Más espiritualista que materialista, Óscar no se ocupó de amasar fortuna en el exterior, sino que gastó plata de su bolsillo en albergar a varios uruguayos que fueron a probar suerte o pasaron por Argentina sin tener referencia alguna.
Su hijo Marcelo sonríe y nos cuenta que la casa de sus padres es una especie de ‘casa del pueblo’, adonde Óscar puede llegar con alguien en cualquier momento.

Marcelo con las `manos en la masa`

Nada de eso cuesta creerlo después que uno conoce a ese hombre afectuoso, que, con un abrazo, nos despidió diciendo «vengan cuando quieran, esta es también su casa». Sólo quien no se ha movido de su lugar de origen, desconoce lo importante que puede llegar a ser esa frase para alguien totalmente nuevo en un lugar y por tanto, sumamente vulnerable.
«Yo ya tengo una edad en la que me gustaría estar un poco más tranquilo y no depender más de lo diario. Tengo el proyecto de volver en unos dos años a San José y vivir en mi pueblo, con mi familia y mis amigos (…) ¡Si me habrá costado venirme a Argentina, que todavía conservo los muebles de mi casa en Uruguay! No obstante, no dejo de reconocer que culturalmente, años atrás, San José era muy distinto al de ahora: La ciudad llegó a tener cuatro cines, no menos de tres confiterías, dos clubes memorables y el pueblo tenía otra alegría y un estilo diferente».
Añora su casa en calle Di Martino, frente a Emergencias del Hospital: «Me acuerdo de todos. Por suerte estuve rodeado por buena gente, que me trataba muy bien y eso fue lo que me inculcaron. No tengo palabras para agradecerle a Ramón Montans y a muchos otros…».
Duda sobre cuántos de sus amigos de infancia podrá encontrar a su regreso definitivo: «Vaya a saber quiénes están de los que nos criamos juntos, jugando o hablando de películas. Yo con mi venida a Argentina he perdido de vivir con mis padres, hermanos, primos, amigos; de seguir viendo a la maestra de mi escuela, la Nº 45; las personas que me curaron en el hospital, las que me enseñaron el oficio… Los perdí de vista, no conozco a sus hijos… Y eso también es la vida».

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5 Responses to «Yo quiero estar ahí»

  1. MAURICIO ALPUY says:

    HOLA: estoy sorprendido por la nota que acabo de leer, si, resulta que soy el sobrino de OSCAR ALPUY, mi papa es el hermano VIDAL que se fue de cordoba a vivir a misiones dedicandose a la madera. Mi emosiones grande al leer las palabras de mi tio. Si bien mi padre ya no esta,me llena de emosion leer su nombre en estas paginas cuando mi tio habla tan cariñosamente de él y su recuerdo del Uruguay, teniendo un poquito de sangre uruguaya en las venas. Poe medio de esta oportunidad quiero mandar un saludo tanto a mis primos como a mis tios y espero pronto entrar en contacto con todos ellos. GRACIAS por la alegria

    • Alejandra says:

      Mauricio, si me envías un correo electrónico, te paso información de tu familia en Uruguay. Gracias

      • santiago fernando alpuy .hijo mas chico de vidal alpuy,nosotros estrañamos mucho san jose de mayo y nuestros familiares por parte de mi padre vidal alpuy,por este medio nos asemos presentes como Argentinos con sangre Uruguaya

    • milton alpuy says:

      Hola quisiera, sobre la nota “yo quiero estar ahi” del 24/12/09 con Oscar Alpuy, posterior respesta de Mauricio y Santiago alpuy., me encantaría popder comunicarme con ellos, no me importa si le pasan mi correo. más allá quwe con oscar estuve con el en fin de año. aca en SAN JOSE. Agradesco me posibiliten la posibilidad. les agradece un Bombero, que trabaja para la Sociedad y por ella.-
      milton alpuy, San jose Uruguay.- miltonalpuy797@hotmail.com.-

  2. Un abrazo henorme a todos nuestros familiares en san Jose De Mayo,en aquel momento yo con solo 8 o 9 años tengo unos recuerdos maravillosos de mi ,abuelo ,abuela, y tios Alpuy ,hoy tengo 41 años,desde —Eldorado Misiones -Republica Argentina—con mucho carño

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