Parece salvarse el apoyo de la Unión Europea a la cárcel de Juan Soler

En abril, el Patronato de Encarcelados y Liberados de San José elaboró un proyecto para la Cárcel de Juan Soler.

Es necesario sacar a los presos de átras de las rejas; educar y enseñar a trabajar es el camino de la recuperación.

Como no tiene personería propia, con el respaldo de APL, se presentó a un llamado de la Comisión Europea en Uruguay, que apoya proyectos educativos y productivos.
Es un buen proyecto pero se dilató la firma del contrato porque no se culminaron a tiempo los trámites para obtener las exoneraciones fiscales necesarias.
Incluso en estas condiciones, la APL firmará para destrancar la situación y porque se está al borde de vencer el último plazo. Si no se firma hoy, se pierden 150.000 euros de ayuda y queda un nuevo mal precedente.
El proyecto supone la instalación de talleres de electricidad, carpintería y panadería. También dos aulas de estudio, un taller de fabricación de bloques, otro de artesanías y 700 m2 de galpón para la cría de 7.000 pollos.
El doctor Franklin Fuentes, del Patronato local, dijo que la idea se adecua perfectamente a las instalaciones de la antigua cárcel-chacra, contigua a la cárcel nueva. «Como esto quedaba fuera del cercado perimetral nuevo, éste se amplía y todo queda protegido, por un tema de seguridad».
La Cooperación Europea financia el 80% del proyecto. Pero no impuestos. Naturalmente se requiere un decreto que exonere toda la inversión. El Ministerio del Interior debe asumir el 20% que falta.
Fuentes asegura que el Patronato hizo varios contactos con el Ministerio de Economía y el del Interior para lograr la exoneración «pero el tema se ha dilatado demasiado, pasa de una oficina a la otra y no hay nada definitivo».
El martes, como representante del Patronato, Fuentes llevó el acuerdo sin firmar. «Las asesoras de la Unión Europea en nuestro país se querían morir, recibieron la noticia como ‘un balde de agua fría’, porque consideran que se pierde la posibilidad de ejecutar proyectos en el futuro. Nos manifestaron que (…) Uruguay, en los presupuestos futuros, perderá 150.000 euros de dinero que viene subvencionado todos los años».
APL, que tantas veces ha sido una institución solidaria con la sociedad maragata, lo será una vez más.
Después de la firma se haría «una cesión de contrato de la APL al Patronato», dijo Fuentes.
Por otra parte varios actores, preocupados por el tema, se comunicaron con la secretaría del ministro Álvaro García para intentar saber qué pasó con el trámite y cómo se soluciona la situación.

Rápido, rapidísimo, se fue el 2009

Si miramos hacia él, tratando de sostener por un momento la impresionante fugacidad del tiempo o intentando hacer la tan comprensible evaluación de lo vivido, ¿cuáles serán los recuerdos colectivos más destacados de la selección que hagamos? ¿Qué imágenes serán las más nítidas?
Quizá las de las campañas electorales. En nuestro país, entre los llamados actores principales del accionar político, todo estuvo teñido de declaraciones, opiniones, predicciones, promesas, reconocimientos de errores, correcciones… También hubo trampitas, vicios viejos (como son los vicios), paracaidismos, desilusiones…
En San José hubo también un espontáneo -y tan esperado- resurgimiento de presencias callejeras con notable cambio de orientación. La cultura maragata comenzó a sufrir un embate desde la calle. Podrá pensarse en la comparsa de tamborileros de los sábados de noche. Pero sobre todo deberá recordarse los anónimos y multitudinarios rostros de todo el pueblo que invadió las calles, sin vergüenzas, sin miedos, sin restricciones. En defensa de algo, festejando mucho y luchando por más. Detrás de una o de muchas, grandes banderas.
Buenas imágenes para recordar.
Feliz año 2010.

Grandes alternativas para colectividades pequeñas

En este mundo globalizado, un puñado de países rige los destinos del planeta. El reparto desigual del poder, de las riquezas, del conocimiento, del dominio sobre los recursos naturales (más allá de dónde estén localizados), es origen de una cadena de injustas desigualdades.

DAVID RABINOVICH

El Desarrollo local reconoce y dignifica el trabajo.

Las promesas de bienestar general son presentadas en atractivos envases para convencernos que, en el propio sistema, origen de tantos males, pueden estar las soluciones. Aquel puñado de países poderosos está, a su vez, dominado por un reducido grupo de poderosas personas (o familias). Hay algunas líneas de pensamiento a partir de las que es posible seguir el rastro de una larga cadena de dominación y dependencia, que origina la marginación y la desigualdad.

Economía política y San José
El primer mito que la historia reciente desmiente de forma tajante, es el que afirma que el aumento de las riquezas es condición necesaria y suficiente para mejorar las condiciones de vida de una sociedad.
A grandes rasgos el crecimiento económico se refiere al incremento de indicadores como la producción de bienes y servicios, el mayor consumo de energía, el ahorro, la inversión, una balanza comercial favorable, el aumento de consumo de calorías ‘per cápita’, etc. El mejoramiento de estos indicadores (todos promedios estadísticos), debería llevar teóricamente a un alza en los estándares de vida de la población; aunque siempre es bueno recordar que ‘en el mar de los promedios los enanos se ahogan’. Habitualmente el crecimiento económico se mide en porcentaje de aumento del Producto Bruto Interno (PBI). El producto bruto interno es el valor monetario total de la producción corriente de bienes y servicios de un país (o de una región) durante un período (normalmente es un trimestre o un año). El PBI contabiliza sólo los bienes y servicios producidos durante la etapa de estudio y no toma en cuenta  los que son fruto del trabajo informal o voluntario.
Cuando se apuesta todo a la gran inversión (si es extranjera mejor) se justifica la concentración de la propiedad, de la riqueza y el poder, por razones de eficiencia.
Durante varias décadas ese fue el modelo impulsado en San José con particular énfasis. Se le llamó «Milagro maragato» y es, en buena medida, la explicación del enorme rezago que muestra el departamento en algunos rubros fundamentales.

Desarrollo y crecimiento

Por eso en el futuro inmediato puede y debe sustituirse aquel paradigma por otro que haga centro en el desarrollo local endógeno (basado en las capacidades locales). Y, por lo tanto, considere la inversión extranjera como subsidiaria, mire con cuidado los mecanismos de concentración y apropiación de recursos y poder, atienda a la reducción de la desigualdad y la eliminación de la marginación, como finalidades esenciales.
El desarrollo económico es la capacidad de países o regiones para crear riqueza, a fin de promover o mantener la prosperidad o bienestar económico y social de sus habitantes.
El matiz entre crecimiento y desarrollo debe ser tenido en cuenta con sumo cuidado.

Más justicia:
Desarrollo Humano

El desarrollo humano, según el PNUD, consiste en la libertad y la formación de las capacidades humanas, es decir, en la ampliación de la gama de cosas que las personas pueden hacer y que pueden ser.
El estadístico italiano Corrado Gini ideó una medida de la desigualdad: el Coeficiente (índice) de Gini. Normalmente se utiliza para medir la desigualdad en los ingresos, pero puede utilizarse para medir cualquier forma de distribución desigual. El coeficiente de Gini es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno).
Aparece aquí uno de los elementos de análisis esenciales para entender y orientar los procesos de cambio de acuerdo a los objetivos que se dice perseguir.
Defender la necesidad de crecer primero, de generar la riqueza que será luego (eventualmente) repartida, sin atender a ‘las formas’ en que esta riqueza se genera, es condenarnos a la injusticia eterna. Porque las relaciones sociales que se establecen en el proceso de producción, definen las sociedades en su esencia.
Un análisis de esas relaciones a nivel local muestra que las estructuras de poder tienen bastante que ver con las formas de apropiación. Las concentraciones del poder en sus diferentes dimensiones (político, económico, cultural…) y la consiguiente disputa por parcelas de ese poder se puede comprender mejor atendiendo a la situación del llamado «capital social».
El Capital Social, es considerado una variable; mide la colaboración social entre los diferentes grupos de un colectivo humano y el uso individual de las oportunidades surgidas en ese contexto. Tres son las fuentes principales: la confianza mutua, las normas efectivas y las redes sociales.
El capital social mide, por tanto, la sociabilidad de un conjunto humano y aquellos aspectos que permiten que prospere la colaboración y el uso, por parte de los actores individuales, de las oportunidades que surgen en estas relaciones sociales. Una sociabilidad entendida como la capacidad para realizar trabajo conjunto, la de colaborar y llevar a cabo la acción colectiva.
Piense el lector el impacto que puede haber tenido, en esas redes de mutua solidaridad, las políticas aplicadas a nivel local. Entre pertenecer al entorno del poder o estar sindicado como «opositor», se genera un abismo respecto a las posibilidades de acceso a oportunidades de cualquier tipo. La sociedad josefina está marcada a fuego por una praxis social perversa. Se ha legitimado, a los efectos de obtener beneficios personales, la conformación de grupos y grupitos que potencian las posibilidades de sus integrantes en desmedro de proyectos realmente colectivos. Todo un problema culturalmente instalado y un desafío para construir alternativas.

La igualdad de oportunidades
«Entre un cuarto y la mitad de la desigualdad de ingreso observada entre los adultos de América Latina y el Caribe se debe a circunstancias personales que enfrentaron cuando eran niños, sobre las que no tuvieron control ni responsabilidad: la raza, el género, el sitio donde nacieron y la educación de los padres. Ellas revelan el nivel de desigualdad de oportunidades en la región» (Estudios del Banco Mundial). A efectos de intentar medir en forma objetiva la desigualdad en el acceso a las oportunidades un grupo de expertos del BM creó el Índice de Oportunidad Humana (IOH) que mide el acceso a servicios básicos y la distribución de estos servicios bajo el principio de igualdad.
También esta dimensión del análisis puede ser útil para analizar fenómenos locales y perfilar estrategias hacia el futuro. Porque para la gente, la igualdad de oportunidades se hace o no efectiva en su proximidad. Son las políticas de desarrollo local las que instalan esa «igualdad de oportunidades» y construyen «capital social».
Este marco teórico, aunque incompleto, avanza en el desarrollo de estrategias a nivel local y puede sentar las bases para cambios profundos, transformadores. Quizá revolucionarios. Por lo tanto, de horizonte socialista.

Nota: las definiciones básicas se tomaron de Wikipedia.

Pregunte que remueve

«Veremos que las leyes no faltaron ni fallaron; somos los hombres los que hemos fallado. Nuestras culpas tienen siempre nuestros nombres y apellidos, nuestra pobre humanidad». A esta conclusión llegó José Mujica el día 25, en su audición cuando  planteó una serie de diez preguntas a una fiel pero licenciada audiencia navideña.

MIRTANA LOPEZ

No era fácil de reflexionar para intentar una respuesta interior, inmediatamente después de Noche Buena. No lo es todavía, en vísperas de Año Nuevo.
Sin embargo, ya con estos días de descanso, se nos plantea una interrogante que puede contribuir al diálogo propuesto. Si las leyes de nuestra sociedad, si la historia institucional que nos ha dado vida, pueden ser vistas únicamente bajo la mirada de ‘acierto y error´.  Siempre hemos pensado que la normativa emerge desde una filosofía del hombre, o desde una concepción política. Las leyes tienen una orientación que responde a la concepción mayoritaria de un país en los regímenes democráticos.
Veamos las preguntas, aunque sea literalmente. Porque quizá en el año entrante debamos recurrir a ellas para comprender y participar del proceso que se inicia.

Diez interrogantes
1 ¿Tendremos que separar de la gestión la dirección política?
2 ¿Tendremos que tener indicadores de gestión para poder medir políticas de   incentivos?
3 ¿Cómo debieran ser los ingresos y ascensos? ¿Por concurso?
4 ¿Pero no habrá que controlar los concursos, no habrá que garantizar que sean puros?
5 ¿Se necesita fiscalización independiente de los concursos?
6 ¿Necesitamos políticas de formación permanente o seguimos a la que te criaste?
7 ¿Las remuneraciones deben de estar acordes con el mundo privado?
8 ¿Necesitamos consensos políticos, acuerdos?
9 ¿Necesitamos que la población se de cuenta que el funcionamiento del estado también es cosa de ella?
10 ¿Será cierto que el subdesarrollo está en nuestra cabeza?

La madre de las reformas
Si la dificultad inmediata dependió de la oportunidad, es evidente que el contenido de las preguntas en sí mismas es el meollo, porque su respuesta implica la reforma del estado que, según el Presidente electo «no se hace en un año ni en dos y seguramente tiene aspectos técnicos, económicos, sociales, culturales, políticos, históricos y, obviamente, cuestiones de derecho normativo».
En una primera aproximación a la problemática diagnosticada a través de las preguntas, Mujica determina que el problema ha estado en nosotros: «Es bueno empezar por decirnos que la culpa no es de los otros, los de afuera, porque las características del mundo son como son y difícilmente las podamos variar.» «Lo que ocurre es que no podemos seguir mintiéndonos a nosotros mismos; la administración pública es un compromiso con la Nación»; por eso «tenemos que tener experiencia de lo que han hecho otros y embebernos de la dificultades que han tenido» aunque no debiéramos trasplantar, así como así, modelos que pudieron haber dado resultado en otras partes».

Reacciones iniciales
Alguna de ellas nos provocó una gran sorpresa y, por qué no decirlo, una gran indignación. La primera, sin ir muy lejos. Porque desde nuestra experiencia en la enseñanza, desde nuestra participación en la defensa  de la autonomía, nos pareció improcedente. La educación pública uruguaya siempre defendió y practicó en gran medida, la separación de la gestión de la dirección política. Al punto que hoy hay toda una corriente revisionista que entiende como inadecuado para el presente esta orientación.
La segunda, nos dio miedo. Incentivar a los funcionarios de acuerdo a medidores de políticas de gestión es una decisión muy riesgosa que no parece ir en el mismo sentido de otras afirmaciones del futuro mandatario sobre el amor y el compromiso con la gestión pública.
Las referidas a Concursos me provocaron una mezcla de añoranza con rebelión. Porque todo lo que se haga para mejorar su puridad debe ser bienvenido. Pero eso que se haga puede nutrirse en mucho de lo realizado en el pasado.
Con la sexta, entré en desconcierto. ¿No sabe Mujica que ya hay muchas políticas programas y planes de formación permanente, por ejemplo desde la Dirección de Servicio Civil?
Sí. Lo sabe. Por lo tanto, puse el freno, bajé el cambio y le contesté: «Que la inocencia te valga a vos, Presidente electo».
Una vez que descubrí la prestidigitación, leí con otro enfoque la séptima, en que peregrinamente se plantea si las remuneraciones tienen que estar de acuerdo con el mundo privado. Qué hacemos, Pepe, ¿estamos hablando  de un mundo privado que  aceptó una mejor distribución?

Futuro cercano
Las preguntas 8, 9 y 10, quedan para estudiarlas en vacaciones, porque junto a su enorme contenido, tienen toda la retórica de la que es capaz un gran comunicador.

En tránsito

El martes se cumplió lo prometido. Tabaré, en nombre del gobierno saliente, entregó al presidente electo de los uruguayos un estado de situación. Se trata de un conjunto de documentos que servirán de base para la transición. Hay un informe por cada ministerio, para que no se pierda tiempo ni continuidad.
Esa información clave, reflejo del «estado de la nación», será entregada también a los partidos de oposición y en la página web de Presidencia estará disponible para todos los interesados.
¿Cómo evitar la comparación?
En mayo habrá elecciones municipales y es posible que, en San José, ocupe el sillón comunal un (una) frenteamplista.
¿Cómo será la transición en ese caso? ¿Habrá un informe similar colgado en la página de la Intendencia en Internet?
No tengo dudas que el gobierno de Mujica será distinto al de Vázquez en aspectos sustanciales. La situación del país es distinta y los grupos predominantes, dentro del partido de gobierno, tienen un perfil marcadamente diferente.
Notoria y legítimamente, el próximo gobierno tendrá una impronta propia. De eso se trata la democracia, de transitar por los caminos que las mayorías decidan.
Pero la forma en que el poder se traspasa no es un gesto menor y marca una diferencia que implica una enseñanza.
Este gobierno se va dejando un legado muy importante en relación al derecho de la sociedad a estar correctamente informada. Que conste.
D.R.

«No estamos de acuerdo con que se sigan violando las leyes»

El martes de tardecita, el secretario general de la Intendencia, José Luis Falero, se reunió con los ediles del Frente Amplio para tratar el tema del aumento del 8% a la contribución inmobiliaria rural.
Al salir de la reunión, consultado por SAN JOSÉ HOY, explicó que  planteó a los ediles la importancia que tenía para la Intendencia la no aplicación del 8% a los productores y que revieran la posición que habían adoptado el día lunes, cuando se retiraron de sala.

ESTELA SELLANES

Junta Deptal de San José, entrada.

Falero dijo que en la reunión se mostró «un buen relacionamiento», pero los ediles del FA se mantienen firmes en su postura y por tal motivo se va a cobrar el aumento.
La edila del FA, Elia Bentancur, informó que el aumento del 8% es impuesto por el Poder Ejecutivo, o sea que es un aumento a nivel nacional y por tanto los ediles del FA no están de acuerdo con el pedido de no aplicarlo, porque creen «es una violación a la Constitución» y «una medida muy discriminatoria para el departamento».
Bentancur dijo que los ediles se habían retirado de sala el lunes porque dieron su posición y no estaban «dispuestos a recibir algunos agravios».
En cuanto al trascendido de que si la propuesta no era apoyada por todos los ediles podía ocurrir una juicio político contra la Intendencia, Bentancur explicó: «No. En ningún momento se manejó eso en la bancada; nosotros sí nos mantenemos firmes en la posición que ya tomamos, que la tomamos hace un año, no es nueva y todo el mundo la conoce».
La Intendencia pretendía no cobrar el aumento argumentando respaldar a los productores luego de la sequía que tuvieron que enfrentar.
Los ediles del FA consideran que los productores pequeños tuvieron una ayuda importante por parte del Gobierno Nacional. A pesar que «el señor Intendente retiró a todo su equipo de los organismos que estaban trabajando con respecto al tema de la sequía y entonces en realidad no hubo una intención de apoyar todas las medidas que vinieron del Gobierno Nacional para amortiguar la sequía».
«Aparte nosotros consideramos también que si el señor Intendente quiere realmente ayudar a los productores -se lo manifestamos también al secretario- se pueden encontrar mecanismos a través de planes que signifiquen una ayuda sobre todo para los pequeños productores».
Los ediles del FA entienden que el no aumento del 8% es una ayuda sobre todo a los grandes: «Nosotros sacábamos la cuenta que un productor de 100 hectáreas de campo pagaría mil pesos y algo, de aumento por año, lo que serían unos 100 pesos por mes; no es una ayuda importante como para que signifique que se violen las leyes y la Constitución».
«No estamos de acuerdo con que se sigan violando las leyes -que tienen carácter nacional-, que no se están respetando», concluyó Bentancur.