De Polímeros a Coopima

Igeniero Héctor Troncoso.

Ingeniero Héctor Troncoso.

El Ingeniero químico Héctor Troncoso, vino a San José en el año 1978 a trabajar a Polímeros Uruguayos. Tenía experiencia porque estaba a cargo de una planta similar en Chile y entrenamiento en Alemania en la producción de fibra. Su currículum pesaba.
Estuvo en Polímeros hasta el cierre, en el 2000. Pero en el 2005 se integró a Coopima. como el último socio, el número 43. Con sus compañeros socios cooperativistas, sueña con demostrar que el proyecto de reactivación es posible: “De ahora en más dependemos de nosotros, de cómo hagamos las cosas, cómo obtengamos la calidad y cómo nos organicemos. Vamos a llegar, pero tenemos que prepararnos”.
ESTELA SELLANES

Por qué cerró Polímeros Uruguayos
En un determinado momento “Polímeros Uruguayos se vio en la alternativa: o produzco más o cierro. Optamos por lo primero. Se compró una línea, se invirtió en el edificio, se amplió; en el año 97, funcionó. Teníamos un montón de producción.
¿Qué sucedió? Que para hacer todo eso, pidió préstamos. Fue pagando bien, pagaba hasta casi 2 millones de dólares por año, pero el sistema de ventas que teníamos era vender en dólares a cobrar en 180 días, sin documentación.
Cuando llega la crisis, empezaron a ingresar productos como telas o confección y la industria textil se empezó a contraer. Lo peor fue la devaluación que hizo Brasil. Nuestros clientes, al comprar a días, tenían tiempo para procesar y vender la mercadería y después pagar. Cuando les cambia la relación del dólar, ellos ya habían vendido el producto. Era una pérdida neta. Eso dificultó el pago y como el dólar les subió tanto, decidieron no importar; entonces quedamos sin haber cobrado lo que se había producido seis meses antes y con un mercado muy difícil.
Como el sistema empezó a hacer crisis, el directorio decide pagar, suspender, presentarse a concurso. Entonces, en octubre de 2000, la planta para. Intentamos conseguir algún tipo de trabajo para continuar… Estuvimos como tres meses esperando. Ya después fue definitivo”.

Inquietud de reactivar la planta
«Los trabajadores estaban cubiertos por el seguro de paro que tuvo una extensión hasta casi 30 meses. Como la gente tenía ingresos,  no había inquietudes de reactivar. Las inquietudes aparecen en el año 2004.
Fueron dos personas que empezaron a mover; Molina, Chemencheli. Se inician las reuniones y los ex funcionarios a aglutinarse.
Tuvieron asesoría de la Federación de Cooperativas; decidieron formar una. Todavía yo no participaba. Tuvieron como ejemplo a Funsa. En el mes de mayo de 2005 se funda la cooperativa legalmente, después obtuvimos la personería jurídica y nos presentamos ante la jueza de concurso, que lleva todo el legajo de la liquidación de la Sociedad Anónima y nos entregó la planta para mantenimiento y vigilancia; no para ponerla en marcha
Ya nosotros habíamos conversado con el síndico que había designado el juzgado, sobre que era necesario poner vigilancia, porque se estaban robando cosas. Autorizó a la cooperativa a estar dentro del perímetro de la fábrica. Eso paró los robos.

A la búsqueda de un inversor

«El 25 de julio de 2005 ya estábamos adentro por decisión judicial y buscábamos un inversor. Aparecían pero no volvían. Fuimos a Brasil para saber cómo estaba el mercado y qué se podía hacer. Algún cliente nos planteó el trabajo `a façón´ (el cliente envía la materia prima para hacer la fibra, la fábrica hace la transformación y cobra por el servicio). La idea nos gustó porque bajaba mucho el capital de giro de la empresa.
Seguimos ese camino y en una reunión con Calloia, nos propuso la idea de alquilar la planta. Empezamos a trabajar así: alquilar y a façón. Al mismo tiempo empezamos a conversar con los bancos que le habían otorgado créditos a Polímeros Uruguayos».

Épocas difíciles
«Se abrió una instancia de negociación que duró mucho y fue bastante difícil.
Desde el 5 de junio de 2008 teníamos las negociaciones casi terminadas; en esa fecha viene la decisión del Banco República de hacer todos los trámites, pero se firmó el 23 de junio de 2009. Muy lentos todos los trámites, con negociación dura en términos de intercambio; pero llegamos a un acuerdo.
Todavía faltaba algo. Hicimos un contrato de cesión de crédito con el Santander y con una financiera. Con el Banco República es una cesión del boleto de mejor postor ante un remate del edificio y el terreno de lo que era Polímeros. Son dos figuras jurídicas distintas. Hicimos el contrato, todo anduvo bien… Nos faltaba el alquiler de la planta. Habíamos presentado mucho tiempo atrás, ante el juzgado, una solicitud para que autorizara al síndico a firmar un contrato de arrendamiento. Ahora vamos a pagar un alquiler a la espera de que Afisa (fideicomiso del BROU) diga ‘vamos a preparar el remate’. Las maquinarias no entran, es sólo el remate del edificio.
Cuando se termine el período de pago, que es a 10 años, tanto Santander como la otra financiera, nos entregan los documentos que ellos poseen para pedirle al liquidador de Polímeros Uruguayos esa cantidad. Estamos comprando, prometiendo la compra.
Este contrato de arrendamiento para nosotros es una seguridad. Si cumplimos los términos de los contratos y pagamos el alquiler, tenemos la seguridad de que vamos a llegar a los 10 años…
Lo del mejor postor es bien interesante. Tenemos pactado una cantidad de dinero con Afisa que la defiende y más. Cuando termine la instancia del remate, dentro de unos años, si Afisa remató, nos entrega ese boleto, escrituramos a nombre de Coopima y queda la escritura hipotecada hasta que terminar de pagar lo prometido empezando desde el primer año. Pero mientras estamos alquilando se tienen que respetar los contratos vigentes; por eso tenemos seguridad por  10″.

Preparación de la planta
Ya comenzó la etapa de preparación de la planta para el lanzamiento. Se compra una  maquinaria brasileña, complementaria y se instala una planta para procesar la materia prima y transformarla en un gránulo que acepta la línea que siempre tuvo Polímeros.
El flake es una escama (botella lavada y picada) que se transforma en gránulo para transformarse en fibra. Los operarios reciben el flake y entregan fibra. Este equipo de 15 personas entrará a partir del 1 de diciembre.
La Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) prometió que va a comprar cierta cantidad de flake para hacer fibra y que esa fibra se venderá como muestra.
«El cliente nuestro siempre compró fibra y nosotros le tenemos que demostrar que podemos hacer fibra de la calidad que él requiere, con flake. Compra la materia prima, paga la transformación con precios mucho más baratos».
Pretendemos arrancar con una sola línea y producir unas 370 toneladas por mes. Con las dos líneas se llegaría a las 850 toneladas. Como la CND no compra la materia prima para todo un mes, Coopima pretende conseguir algún cliente que se arriesgue, que provea de flake para tener continuidad. Vamos a vender a quien confíe en nosotros; nuestra base son los clientes antiguos que ya conocen cómo trabajamos; todos brasileños. Si un cliente manda el flake de Brasil, viene en admisión temporal y la fibra sale como si estuviera en el exterior, desde el punto de vista aduanero».

Un camino escarpado
«El zoológico de Piriápolis tiene la particularidad de que está en la ladera del cerro… cuando usted empieza a subir hay un montón de senderos. Pasa al lado de los yacarés, de algunas aves de rapiña… De repente se equivoca de sendero y vuelve al mismo punto… Así fue el camino que tuvo la cooperativa. En el zoológico, a mitad de camino hay un mirador. Para llegar a él precisamos de la ayuda de terceros. Hoy estamos en ese mirador y podemos observar lo que hicimos. Pero nos falta subir hasta la cruz, un camino bastante escarpado… Para subir a un cerro de ese tipo hay que tener ciertas características de alpinismo y tenemos que ir todos unidos por una cuerda. Dependemos de nosotros. Tenemos el respaldo de la CND, pero estamos en el mirador; de ahora en más dependemos de nosotros, de cómo hagamos las cosas, de cómo obtengamos la calidad y cómo nos organicemos.
A la cruz vamos a llegar, pero para eso tenemos que prepararnos».

Coopima se capacita
Han tenido capacitaciones internas a través de Extensión Universitaria. El Ministerio de Trabajo, a través de la Oficina de Empresas Recuperadas por los Trabajadores y de un programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, La CND les ha asignado un contador, que a su vez es psicólogo social y ya está trabajando con el grupo. El jueves los visitaba el Instituto Nacional de Calidad, que venía a ofrecerles un curso sobre calidad, abierto a todos los socios que quisieran participar.  El 7 de diciembre, Empretec iniciará un curso que busca modificar ciertas conductas de los emprendedores: «Todos en la cooperativa somos emprendedores; tenemos que funcionar como si fuéramos empresarios porque ya no hay patrón. La dualidad entre lo que es el socio de la cooperativa y el socio trabajador crea dificultades que estamos tratando de solucionar. Debemos capacitarnos. Después de nueve años el mundo y la sociedad cambiaron. Tenemos que prepararnos».

Responsabilidad
«Sentimos una responsabilidad grande, pero estamos contentos por lo logrado, sin un peso… Para el futuro: más esfuerzo, engranar nuestras fuerzas para brindar a los socios y a San José una entrada de dinero. Si conseguimos continuidad, lo mantendremos por 10 años y pagaremos la deuda. Los bienes quedarán para la cooperativa».
«Debemos ofrecer continuidad y demostrarle a la CND que somos capaces de operar la planta».

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2 Responses to De Polímeros a Coopima

  1. Renzo Giunti says:

    Sono molto contento di apprendere che la “Polimeros Uruguayos” ha ripreso a produrre e sono ancora più contento che la stessa sia diretta da ing. Hector Troncoso che ho avuto modo di conoscere e di apprezzare le sue capacità tecniche e manageriali.
    Un carissimo saluto a ing. H. Troncoso e tantissimi auguri di Buon Natale e Buon 2011.
    Renzo Giunti (ex Italiana Presse spa Calenzano Italia)

  2. David says:

    Estoy de acuerdo y me alegra mucho que resurja nuevamente la industria textil en San José de Mayo, es una fuente de trabajo necesaria para el departamento, la cual nunca debió irse. Ahora pregunto: ¿que pasa con las personas de ex. Polímeros Uruguayos, a las que no se les pagó ni un solo peso por despidos por cierre, desde el año 2001?. Hay resoluciones de la Justicia que nos favorecen y sin embargo hasta la fecha no hemos recibido ni un solo peso. ¿ Es justo que para bien de unos pocos 31 personas, se continúe “ignorando” a la mayoría o a los que no tienen cabida en esta muy limitada cooperativa, a los que tenemos el derecho de cobrar lo que por Ley nos pertenece? Es un derecho adquirido y que la Justicia avala. El Sr. Troncoso, habiendo sido él también empleado de la otrora empresa, sabe muy bien como ese personal indóneo que tuvo entonces Polímeros Uruguayos nunca le falló como excelentes obreros en la producción. Lo que fué en la industria textil P.Uruguayos S.A. se lo debió a sus trabajadores, y ahora después de tanto tiempo todavía se nos sigue ignorando tanto por la Justicia como por los gobiernos de Estado y mirando hacia otro lado, como si fuéramos unos intrusos desconocidos.
    Ex..empleado (1983/2001)

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