El discreto encanto de lo desconocido

El templo de Umbanda donde Mae Patricia (cuya silueta se ve tras la cortina) honra a sus santos.

Por calle Vidal, casi Oribe, vemos hace años la estatua de una sirena frente a una casa. ¿Quién no se preguntó qué significa aquella imagen?
Muchos lo saben, pero la mayoría prefiere no preguntar y supone que están frente a la casa de alguna ‘bruja». De alguien que anda en ‘cosas raras».
Para develar ese misterio, qué mejor que tocar el timbre y preguntar…

ALEJANDRA FUENTES

Nos atendió una mujer joven, Patricia. Sin problemas, nos abrió su casa y accedió a contarnos qué se hace allí. «Aquí yo tengo un templo Umbanda» «la imagen de afuera es la de una sirena que me regaló un matrimonio montevideano hace 9 años, en el día de Iemanjá ( 2 de febrero) en playa Ramírez. Es una representación de nuestra religión y me encantó. Dije… si es un regalo para la casa, estará ahí afuera».
Si bien Patricia se reconoce como madre, esposa y mujer «bien criolla», resalta su título de Mae Patricia de Oxalá. Con este nombre la reconocen su jefa espiritual (Mae Miriam de Oxum), sus ‘hermanos e hijos de religión’ y parte de la comunidad.
Patricia me mira fijo a los ojos y responde todas mis preguntas; no pone límites.
Nos acomodamos en su living y recuerda sus comienzos por el camino de la fe: «Tenía 16 años y atravesaba una época difícil como adolescente. Vivía en Montevideo y tenía amigos de esta religión, además, había fracasado en los estudios y también en lo laboral (…) Un día voy a una fiesta de religión en la playa Ramírez y frente al Parque Rodó hay una representación de la virgen de Iemanjá a quien el pedí con mucha fe algo que yo ansiaba mucho. Le prometí que si me lo cumplía yo me iba a dedicar al ritual. Así fue. Al tiempo pude volver a San José, comencé a trabajar, y recuperé muchas cosas que había perdido… poco tiempo después me dediqué a cumplir mi promesa».
Aprender  le llevó más de ocho años y hace cinco que armó su templo.
Insiste con que Umbanda es una religión «común y corriente» practicada por personas «comunes y corrientes». Una religión que cree en la fuerza de la naturaleza por sobre todas las cosas. Sostiene que la muerte es un proceso, en el cual uno se prepara para lograr un nivel espiritual óptimo y estar cerca de Oxalá.
Separa su religión de lo que es la ‘magia negra’ «nosotros no somos magos, no curamos, no prometemos lo imposible, sino que procuramos ayudar a las personas (…) Venir a Umbanda no te va a sacar el VIH del cuerpo, ni el cáncer, ni la sirrosis. Tampoco curará tus problemas de drogas, pero puede hacerte sentir mejor, aliviarte logrando que consigas paz espiritual. Darte fuerzas para seguir adelante aunque estés enfermo».
Afirma que es religiosa por opción «no es un ‘curro’, lo mío es cuestión de fe. Yo sé que hay quienes lo practican de ese modo, para sacar rédito económico… no todos somos así. Yo creo en lo que hago, lo siento».
Recién ahora entiendo muchas diferencias y aprendo que ‘makumba’ significa tambor, ‘sonido de tambores’. Que lo que hace Umbanda son ofrendas, las que raras veces se dejan en las puertas de las viviendas o entorpeciendo el tránsito de los peatones en los ‘cruceros’ (como ellos se refieren a las calles). Por lo menos, en  lo que concierne a Patricia. También aprendí que las gallinas muertas son un sacrificio donde la sangre derramada pretende «generar fuerza» en las personas enfermas que lo necesitan «no se mata una gallina para luego matar a una persona. ¿Dónde está la fuerza del ser humano? En su sangre. Por eso de esta forma se intenta dar fuerzas a una persona, no matar a alguien (…) Yo ofrendo en lugares abiertos, verdes y tranquilos, porque trabajo por la Salud y el bienestar de las personas. Lo que se deja en la ciudad es para ‘turbar’a alguien, no para ayudarlo». «La magia negra (muñecos, animales destrozados, sapos, gatos negros…) no tiene nada que ver con la Umbanda, es otro tema. Hay gente que tiene otro poder de comunicación muchos más potente, a nivel televisivo. La mayoría de los de Umbanda no somos ricos. Somos trabajadores humildes».
Reconoció que la gente pide ‘de todo’ «está en la conciencia de cada uno si lo hace o no». Destacó que en definitiva, no hay ninguna religión mala «sí lo son las personas, esa es la realidad».
La gama de pedidos que ha recibido Mae Patricia es ilimitada. «Me han llegado a pedir que les asegure si van a ganar plata en las maquinitas… uno mira a esa gente y terminan entendiendo de que soy Mae de Santos. Intento ayudar en lo que sea pero no hago magia. Debo ser sincera (…) A mí no me gusta reírme de la gente. No lucro».
Hay trabajos que pese al tiempo que pasó, Patricia recuerda con mucho sentimiento: «Un niño de 8 años en Montevideo, al que sorpresivamente no le respondían las piernas. Sus padres estaban desesperados, hicieron de todo, probaron en todos lados y luego me pidieron ayuda. Comenzó un trabajo para ayudarlo, sin prometerles milagros (…) Recuerdo las sesiones en que lo tenía cargado en mis hombros; la forma en que se aferraba diciéndome ‘necesito ayuda’ (…) Con el tiempo mejoró. Se llegó a parar un poco y después no lo vi más… pero siempre lo recuerdo».
Patricia  toca el tema de la discriminación, principalmente sufrida por sus creencias, perjudicando sus posibilidades laborales: «San José es un pueblo difícil, donde te niegan un trabajo porque no entienden qué haces. No saben bien qué es, pero por las dudas…». Sin embargo, afirma que muchos profesionales, políticos y personas reconocidas en el medio la consultan. «Acá vienen políticos que quieren saber sobre el balotaje… sobre si saldrán diputados o senadores, gente con mucha plata que necesita creer en algo y sobre todo, ser escuchada (…) Buscan sus horas de oscuridad para que nadie los vea, dejan los autos lejos y yo a todos les abro las puertas (…) También me ha pasado de gente a la que yo atendí, le fue bien y luego, te los cruzás en la calle y te esquivan la mirada… y bueno… allá ellos. A veces este trabajo tiene ese precio».
Insiste con que la discriminación surge del «no entender» y por supuesto, del no acercase a preguntar: «Crean ‘cucos’, miedos y es complicado revertir eso… No le importa que acá (y se señala) hay una persona trabajadora, luchadora y amante de la vida».
Las sesiones de Umbanda se realizan en las casas de los Maes o Paes, quienes tienen sus ‘hijos’ de religión. Actualmente Patricia está preparando a otros nueve maragatos.
Señala que, al igual que la Iglesia Católica, la Umbanda tiene santos, sólo que poseen distintos nombres. «Para ellos su Madre es la Virgen María, para nosotros Iemanjá. El Jesús de los católicos para nosotros es Oxalá».
Los pedidos se hacen en las sesiones. Posteriormente, cuando están prontos se ‘despachan’. Es decir, salen a ofrendarse donde debe ser. Los pedidos para bien, se ubican lejos de la perturbación de la ciudad. Uno de los lugares habituales es la Picada de Varela. También es válido ofrendar cerca del Cementerio, cerca de las ‘almas’ pero, por lo general, afuera de la necrópolis, «no queremos molestar a nuestros muertos sino dejarlos que descansen en paz» añadió.
Explicó que para los pedidos, el interesado ayuda con el material o facilita el dinero para obtenerlo. Aunque agrega que hay trabajos que no se cobran por ser «situaciones excepcionales». Pero la mayoría tienen un costo «porque yo me preparé, estudié para hacer esto  (…) Hay gente a la que el doctor no la envía  a una Mae pero le dice: ‘esto no es para mí’. Llegan con sarna,  problemas dermatológicos, culebrillas y otros ‘males’, en los que los remedios parecen tener poco que hacer».
Mae Patricia no tiene rituales diarios. Cuando se levanta apronta un mate en su cocina y presurosa va hacia su templo a dar los buenos días a sus santos. «Les renuevo las flores, les hablo… veo que todo esté bien». El templo que levantó en su casa es su lugar de encuentro consigo misma y con sus creencias. Allí también pasan tiempo sus hijas que, nacieron viendo los rituales y los ven como moneda corriente.
En cuanto a la vestimenta, sólo se viste de ocasión para rituales y fiestas religiosas. Se pone faldas anchas y blancas, cubre su cabeza como señal de respeto hacia el santo. Umbanda eligió el blanco como símbolo de pureza, transparencia y amor.
Llegó la hora de conocer el templo. Siguiendo a Patricia, atravesé toda su casa para salir al pequeño patio y, finalmente, ingresar en su templo.
Una fiesta para los ojos. Una invitación a hurgar cada rincón para entender mejor lo aún desconocido, y lo que siempre estuvo dispuesta a mostrarme Mae Patricia de Oxalá.
Hay distintos espacios de culto.
Velas, estatuas, frutas en descomposición, fotos, fotocopias de C.I., bebidas, tijeras, se distribuyen en la zona de los ‘cavoclos’, grupo que integran los ancianos y niños.
La tijera ‘corta’ los males de Salud. La fruta representa lo natural.
Bien arriba de los ‘cavoclos’, una imagen semejante a la del Jesús de los católicos «… sí, es la misma imagen de Jesús pero acá lo conocemos como Oxalá».
Frente a la puerta, contra la pared, una larga mesa con copas y una torta partida, rellena de dulce de leche. Cerca, un frasco vacío de perfume… Abajo, a la derecha y en un rincón un tronco oficiaba de mesa auxiliar para depositar las ‘facas’ y demás herramientas; que representan el trabajo y la superación de la Mae anfitriona
Tras una cortina, el espacio particular de Patricia, donde situó su tambor y el axé (una especie de mate). También allí, frente a una estatuilla de Iemanjá, una bandeja con merengues y flores constituye un trabajo en pleno proceso.
En una repisa alta, iluminada por una vela  descansa la imagen de la ‘Mujer de la Noche’ «Pomba Gira Rainha de las 7 encrucijadas». Un cuerpo armonioso y adornado de collares a quien se le pide ayuda y consejos de amor, porque como bien explicó Patricia, fue una mujer de vida ‘interesante’.
En un lugar destacado, el santo de la fecundación rodeado de cigarros, whisky y maíz está destinado a colaborar en todo lo relativo a los temas rurales y los hijos.
Una luz cálida y tenue ambientaba el lugar y destacaba algunas figuras. Contrastes de color y mucho brillo dorado engalanaban las mesillas, al tiempo que el olor a perfume dulzón nos penetraba.
Quedé debajo de la puerta, apoyada en el marco mientras escuchaba las últimas explicaciones de Patricia, cuando noto que en el techo cubierto de una tela-sombra azul hay varios caracoles cerca de la luz central. Patricia se da cuenta y me dice «esos son mis animales preferidos. Son fuertes y resistentes, por eso los admiro y cuido». Miré hacia arriba de mi cabeza y más caracoles por todos lados, dentro y fuera. Sonreí y sin dar la espalda al templo salimos hacia la casa.
En la puerta de calle, sobre los hombros de la sirena, encontré otro caracol «te dije… me acompañan todo el tiempo» agregó Patricia.

Las ofrendas. Trabajos en pleno proceso.

 

Anuncios

6 Responses to El discreto encanto de lo desconocido

  1. nancy says:

    hola quiero hacer una pregunta muy importante,estoy por cruzareme en la religion kimbanda ,mi pregunta es se puede salir de la religion cuando tenes sangre en el cuerpo

    • Anónimo says:

      El apostol Pablo les decia a los efesios hablandoles del poder de Dios, que ese poder operó en Cristo, resucitándolo de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, SOBRE todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero, y sometió todas las cosas bajo sus pies…
      La palabra de Dios es clara tu puedes salir de donde sea porque Jesús murió en la cruz y venció con su resurrección a TODO principado (exuses y la mar en coche), autoridades y poderes y señorios, y todo nombre (kimbanda o la mar en coche), Dios te dice: Te amo, y puedo sacarte de donde estes yo tengo el poder para hacerlo, solo entregame tu vida, cree en mi hijo y yo te sacare y te dare vida eterna, pero sólo hay un camino Jesús dijo YO SOY el camino la verdad y la vida, no dijo el EXU la kimbanda o la umbanda, el dijo YO SOY el camino la verdad y la vida, nadie va al padre SINO por mi, no dijo y ademas por… NO, el dijo SINO POR MI.Porque de tal manera amo Dios al mundo que a dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él crea no se pierda, mas tenga vida eterna… El que cree en EL no es condenado, fijate que no dice el que cree en la umbanda, kimbanda o lo que sea… SOLO A TRAVES DE JESUS TU PODRAS SALIR DE UMBANDA, KIMBANDA, O DE DONDE SEA. Dios sea contigo…

  2. yesica says:

    hola te sentiste alguna ves usada por una mae de santo yo si .y no entiendo xq cada bes q quiero ser una buena mae de santo me cortan los caminos gracias

  3. marisel says:

    buenas may me dirijo a ud para pedirle si se puede asistir a una secion desde q se fue mi pay para españa hace 3 años no asisto a una desde ya mil gracias

  4. Claudia de Tucuman Argentina says:

    Entre a la umbanda con todo mi corazón y en todos mis actos fui limpia y pura d espíritu. Nunca fingi una incorporación ni nada. Me sacaron hasta los últimos centavos q tenía, dejaba d comprar comida para mi casa para pagar en el templo. Hoy estoy desempleada enferma y con depresión severa.

    • Anónimo says:

      espero no sea tarde porque recién hoy veo esta pagina entiendo bien lo que decis y es probable que este relacionado, si tenes ganas y lees esto te dejo mi cel 093580612 sin compromiso.
      asé
      Iyabiyi

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: