“Hay que rescatar las denuncias para la historia e investigar lo que efectivamente pasó en este país”

“Somos un grupo de madres y familiares de uruguayos detenidos desaparecidos que desde los años ´70 nos empezamos a juntar para buscarlos, aún con la esperanza de encontrarlos vivos. Provenimos de diferentes vertientes marcadas por la dictadura y el exilio. Algunos permanecimos en Uruguay, otros comenzamos nuestra búsqueda en Argentina y otros en Europa y Centroamérica. Desde la apertura democrática caminamos juntos respetando la diversidad de pensamientos que nos caracteriza pero unidos en torno a nuestros principales objetivos: Memoria, Verdad, Justicia y Nunca Más”.
Así se presenta en su blog (www.familiaresdedesaparecidos.blogspot.com) el Grupo de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos.

Adriana Cabrera

Adriana Cabrera

“Antes la gente era detenida; los padres o las esposas no sabían a dónde se los llevaban, si al cuartel o la comisaría. En esa búsqueda, de ver dónde están, a veces para llevarle el paquete, pensando que le podían llevar un paquete de comida y ropa… en ese trajín de las familias, se empezó esa búsqueda”, cuenta Adriana Cabera Esteve, integrante del grupo e integrante de la comisión de publicidad de la Coordinadora por la Nulidad de la Ley de Caducidad.
Pero la búsqueda, a veces, no encontraba resultados: “Esa búsqueda, en el caso de los presos políticos daba resultado: los encontraban en algún lado… Después venía el tema de conseguir un abogado. Pero en el caso de los desaparecidos, nunca daba resultados. Buscabas, golpeabas las puertas de los cuarteles, de las comisarías, pero de un lado te mandaban a otro y no pasaba nada”.
En ese entonces se formó un grupo de Familiares, integrado, por ejemplo, por Luz Ibarburu (que falleció hace casi tres años) y Violeta Malugani. Después se formó otro grupo en Argentina y otro más en el exilio, en Europa.
Adriana estuvo exiliada en Suecia. Ahí se formó la Agrupación de Familiares de Uruguayos Desaparecidos (AFUDE).
Esa organización la integraban, por ejemplo, Luisa Cuesta, Tota Quinteros, Ignacio Errandonea…
Con la vuelta a la democracia, todos esos grupos empezaron a trabajar juntos. Los que venían de Argentina, los que estaban en Uruguay, los que venían de Europa y algunos de México y Venezuela.
“La gran batalla fue por el referéndum, cuando se instaló la Ley de Caducidad, que lo perdimos. Eso marcó mucho a Familiares. Fue un golpe muy fuerte….”
“Pienso que por lo traumático que fue la derrota del voto verde, fue difícil lograr una unanimidad de parte de Familiares, entonces (en esta nueva campaña) se dio libertad de acción cuando se comenzó con la recolección de firmas”, cuenta Adriana.
Adriana trabajó junto a personas como María Esther Gatti, Silvia Bellizzi y Graciela Sobrino, en la primera convocatoria que se hizo en el Parlamento cuando todavía ni siquiera se sabía con qué recurso se iba a intentar anular la Ley de Caducidad.
“Otro grupo estaba dispuesto a firmar pero no a militar por la nulidad y también había quienes tenían asesoramiento jurídico en contra y no estaban dispuestos ni a militar ni a firmar”.
“Por suerte ahora, después que se juntaron las firmas, que llegamos a las 330 mil firmas, Familiares decidió tomar posición a favor del voto por la anulación de la Ley de Caducidad, así que en esto estamos todos juntos y vamos a ensobrar todos la papeleta rosada por el Sí para que se anule la ley”.

Inconstitucional

“Nosotros siempre planteamos que la ley era inconstitucional, inmoral y nula. Eso lo hemos dicho hasta el hartazgo, en eso hay absoluta unanimidad (…) La ley no debió haberse votado jamás…
Decimos que es inconstitucional, porque el Poder Judicial le tiene que preguntar al Poder Ejecutivo si puede o no seguir con su actuación, cosa que viola la independencia de poderes…”
Cabrera aclara que este gobierno, en todos los casos que le han llegado, ha dicho que corresponde investigar y que corresponde juzgar. “Le ha dado libertad al Poder Judicial de actuar, por eso hemos tenido los procesamientos y las condenas por causas que incluso presentamos los Familiares”.
Pero sostiene que puede suceder que otros gobiernos sigan haciendo lo que hicieron los gobiernos anteriores: “lo que hizo el Partido Nacional y el Partido Colorado todos estos años… Ni siquiera se investigaban las denuncias; sencillamente eran archivadas”.
Familiares tiene unas cuantas causas que fueron archivadas por el fiscal Moller. “Algunas son de gente que ya no está viva, que presentó sus denuncias, que luchó toda la vida y que en estos momentos no tiene la posibilidad de denunciar ni de apelar con una nueva argumentación”.
“Todo ese tipo de cosas han pasado, por eso nosotros queremos que se anule la Ley”.
Explica que anular la Ley supone que “todas las causas que fueron archivadas en el marco de esa ley, se tienen que abrir de oficio”. “Es como si nunca se hubieran archivado”.
“Eso hace (…) que todas esas denuncias no queden en un archivo sino que sean rescatadas para la historia y para investigar lo que efectivamente pasó en este país”. No fue en vano entonces el trabajo de “todos los compañeros y compañeras Familiares, esas mujeres viejitas que andaban de Juzgado en Juzgado, en organizaciones de derechos humanos haciendo sus denuncias…”

El grupo

Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos es una organización “bastante sui generis”, explica. “Nosotros nos reunimos, resolvemos las cosas por consenso (…) Nos ha dado una especie de experiencia y cierta sabiduría en el sentido de aprender a respetar la diversidad, porque la diversidad está instalada con muchísima legitimidad en el grupo. Todos pensamos distinto… esa es una característica del ser humano”.
En el grupo se realizan reuniones semanales en plenario, para tomar las decisiones, pero también hay gente “que mantiene un vínculo más laxo”: “si Familiares organiza una actividad vienen, pero no vienen todos los lunes al Plenario… o reciben nuestra correspondencia y cuando se los convoca a algunas actividades, por ejemplo a la marcha del 20 de mayo, van todos (…) son familiares que se sienten parte y por eso están ahí”.

Sentimientos…

Sin lugar a dudas, todas las etapas de este proceso han significado mucho desde el punto de vista sentimental para estas madres y familiares de desaparecidos. «Yo te diría que hay como dos planos del tema –afirma Adriana-: uno es el de la legitimidad que nosotros siempre sentíamos o estábamos convencidos, porque sabíamos que lo que contábamos era lo que nos había pasado…”
A su vez sienten que la sociedad se mostraba indiferente: “la sociedad no respondía a eso. Respondía algún círculo cercano, pero la verdad era que el resto de la sociedad parecía indiferente al tema. Tanto es así que para el referéndum dividió aguas. Salió la gente que tenía miedo, o que le era indiferente que le secuestraran un vecino o un familiar… Eso que se instaló en nuestro país, que es lo que nosotros llamábamos la cultura de la impunidad -y la llamamos todavía-, que también tenía su correlato en otros aspectos de la sociedad: en ‘hacé la tuya’, en ‘no me importa’, ‘yo solo puedo’… que era como la apología del individualismo”.
“Eso, para nosotros, fue un período muy duro desde todo punto de vista. Y creo que también para el conjunto de la sociedad, porque los seres humanos somos seres gregarios, nos necesitamos unos a los otros, nos organizamos para resolver colectivamente nuestros problemas…”

Cambios

Según Cabrera, “el sistema” no daba respuestas al problema de los familiares y ese fue un período muy duro. Pero luego, hubo algunos cambios: “En este último período la situación empezó a cambiar, el gobierno decidió investigar; se entró a los cuarteles por primera vez… Con este gobierno la sociedad civil irrumpió el los cuarteles y fue como un mensaje muy fuerte…
Ese mensaje fue muy importante para nosotros en todo sentido… en lo personal, en lo social, en lo político…”
También habló del significado que tuvo para el grupo el hecho de que algunos militares fueran condenados: «la causa por la cual se ha condenado a los militares es una de las causas en la que está mi papá (Ary Cabrera), como está también la hija de María Esther Gatti, el hijo de Luz Ibarburu, de Alba González, de Milka González, o el hermano de Ignacio Errandonea…»
«El hecho de que por primera vez en este país hayan ido presos los militares, pero que además luego de un proceso legítimo judicial se haya demostrado su culpabilidad y hayan sido condenados, eso no tiene precedentes en nuestra historia y para nosotros es de una relevancia importantísima».

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One Response to “Hay que rescatar las denuncias para la historia e investigar lo que efectivamente pasó en este país”

  1. hace tiempo que queria encontrar algun relato de exiliados compatriotas, pero no para volver al pasado de lo que fue un momento del pais que duro 12 años y que gracias a Dios ya fue, sino para saber como fueron sus vidas en los lugares donde vivieron. Yo no comparto vivir con los pies aca y la cabeza en el pasado, tengo a mis padres en el cementerio, sufri mucho su perdida y la sentire hasta que tambien me vaya yo, pero tengo que continuar y morirse forma parte de la vida. Yo se que muchos no entenderan mi postura en la vida, pero los seres queridos de uno, al menos los que yo tuve y tengo en la memoria diaria, no son materiales y fisicos, no gano nada con tener sus huesos enterrados o en un cofre, ni yendo al cementerio para hablarle a una lapida que no responde ni escucha. Aca han hecho muchos agujeros y no se cual es la satisfaccion de una persona que perdio a otra y le entregan unos huesos. Mi madre fallecio en marzo de este año y ese mismo dia averigue como podria hacer para no tener que ir a la reduccion, porque eso es espeluznante y se que ella no hubiera nunca querido impresionarme tan mal. Mis seres queridos que se fueron no estan esperandome ni se acuerdan de nada de lo que vivieron en la tierra si fue bueno ni malo ni claman por justicia ni por nada, solo se fueron a dormir y a descansar, nadie molesta su sueño, ni los picos ni las palas no tienen enemigos ni los persigue nadie. Hay un poema de Gustavo Adolfo Becquer que habla de lo tristes y solos que quedan los muertos y eso es porque nunca estamos acompañados, nos formamos solos aunque seamos gemelos, cada uno tiene una mente y se nutre de ella, vivimos solos porque las experiencias no son transferibles y morimos solos porque nadie puede acompañarnos en el pasaje. Solo quise darles mi opinion y espero no se sientan doloridos con ella, yo solo queria que me contaran anecdotas de sus vidas en otros paises porque tambien soy descendiente de emigrantes y los exiliados son emigrantes involuntarios. Felicidades

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