Elecciones y dilemas

por David Rabinovich

El domingo próximo se cumple con la primera etapa de un largo proceso electoral que definirá, en gran medida, el rumbo para los próximos años.
Según la Wikipedia, «en política, una elección es un proceso de toma de decisiones usado en las democracias modernas donde los ciudadanos votan por sus candidatos o partidos políticos preferidos para que actúen como representantes en el gobierno».
En primer lugar acudiremos a las urnas, en forma voluntaria, para definir el candidato a presidente de la colectividad política de nuestra preferencia. Será un dato no menor saber cuánto apoyo tiene cada partido y la primera competencia será por lograr más votantes que los adversarios.
Izquierda(s) y derecha(s) tiene(n) un desafío: lograr más del 50% de los votos emitidos. En segundo lugar se podrá comparar el apoyo personal de cada candidato más allá de los partidos. También marcan votos y definen sus posibilidades los aspirantes a legisladores y/o intendentes. Vale la pena anotar que, por ahora, la conformación de la convenciones nacionales y departamentales tienen un escaso significado práctico ya que más allá de cumplir formalismos no son instancias reales de decisión. Quizá deberían jugar otro papel, pero la realidad es otra.
Proyectar los resultados de «las internas» a las elecciones de octubre, es un ejercicio que parece de poco interés, la próxima instancia estará fuertemente marcada por la obligatoriedad del voto y que se realizan sobre bases muy diferentes, no son sólo una elección, deberemos resolver un dilema.
En lógica, un dilema es un problema que puede resolverse mediante dos soluciones, ninguna de las cuales es completamente aceptable. (Wikipedia)
En la más probable de las hipótesis (si las encuestas tienen razón) en octubre se enfrentarán: Luis Alberto Lacalle como la opción restauradora de un pasado reciente y doloroso, con José Mujica representando -en el imaginario colectivo- una continuación del actual gobierno que pondrá el acento en contemplar los intereses de las mayorías populares.
La «clase media» uruguaya, numérica, social, económica y culturalmente disminuida sufrirá especialmente el tener que enfrentar ese dilema. Los medios nacionales y locales más poderosos, jugarán con fuerza del lado de la restauración conservadora.
La publicidad nos abrumará con mensajes contradictorios y los candidatos con promesas demasiadas veces vacías de intenciones sinceras y posibilidades reales.
Los partidos «tradicionales» no disponen de los abundantes recursos que les daba el gobierno para las «tradicionales» repartijas preelectorales, pero tienen su fortaleza en la posibilidad de instalar una sensación,  un clima, que tiene un componente fundamental de la visión desde las capas medias.
El desarrollo de la campaña electoral muy probablemente no se dirija a captar la buena voluntad de grandes mayorías que, sin duda alguna, han sido beneficiadas por el gobierno de Tabaré Vázquez, sino de los sectores medios que aparecen como «voceros» de los intereses colectivos.
El discurso del miedo jugará su papel una vez más. ¿Quién sabe cuánto?
La izquierda tendría al timón un líder carismático con muchos flancos débiles. La mejor cobertura de ellos puede estar en manos de sus rivales en la interna, por eso al proyecto de cambios le va la vida en cómo se recomponga la unidad a partir del 29 de junio.
Las actitudes unitarias, el frenteamplismo por encima de toda consideración sectorial, ha demostrado ser carta de triunfo. Es una imposición netamente popular.
El camino que se transite desde el 29 de junio, hasta el 25 de octubre, está destinado a marcar el futuro de las próximas generaciones.
La lealtad generosa y la grandeza para resignar los proyectos personales, en aras de los intereses colectivos, hace la diferencia para la resolución de estos dilemas.

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Vehículos municipales bajo sospecha

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Pablo Cortés

Pablo Cortés

«Hay algo que a mí me tiene muy preocupado con respecto al Partido Nacional: la ridiculización del contralor al Ejecutivo Departamental. Cada vez que nosotros -los ediles del FA- hacemos una de estas denuncias, un pedido de informes, una solicitud de comisión investigadora, nos tildan de locos, de irresponsables, de burros, de que no tenemos pruebas, de que es politiquería barata…» La advertencia del edil Pablo Cortés es muchas cosas, entre otras, responsable y seria.

-¿Cuál fue el planteo por el que quedó sin número la Junta Departamental?
-Hace un año, entre mayo y junio del 2008, hice tres pedidos solicitando información al Ejecutivo departamental sobre: reparación de los vehículos propiedad de la comuna, dónde se realizaban esas reparaciones, cuánto costaban, cada cuánto tiempo se realizaban, qué y cuántos repuestos se compraban, dónde y de qué manera, dónde se realizaban esas reparaciones, a qué vehículo se destinaban esos repuestos, cuánto costaban por vehículo y por reparación. Solicitaba un informe detallado de esto por vehículo y por reparación y de qué manera, a qué vehículos iban destinados los repuestos. Solicitaba también los documentos probatorios de todas estas acciones.
Además realizaba otras dos solicitudes.
Un informe detallado de cuáles eran los vehículos que estaban en propiedad de la Intendencia, si existían vehículos que no eran de su pertenencia pero realizaban trabajos para la misma, por ejemplo, que por algún tipo de contrato le brindaban servicios. En ese caso cómo se arrendaban y cuánto costaban
Y un informe detallado de cuáles eran los inmuebles propiedad de la Intendencia en la fecha del pedido de informes.

– ¿Por qué lo hiciste?
– Básicamente porque, en reiteradas oportunidades, habíamos recibido denuncias anónimas sobre el uso irregular que se está haciendo de los vehículos y sus reparaciones. Se nos ha denunciado que supuestamente existen boletas de repuestos que nunca se compraron y que nunca se colocaron. Denuncias de repuestos que no se pusieron en esos vehículos y denuncias de vehículos que se rompen mucho más de lo razonable.
Nos llamó la atención, queríamos cotejar la frecuencia de las roturas y los lugares en los que se realizan las reparaciones; queríamos ver si hay una preferencia del Ejecutivo departamental por algunos talleres de nuestro departamento.

-¿Buscabas obtener información que permitiera definir la verosimilitud de las denuncias?
-Estos pedidos de informes los hicimos hace un año y no tuvimos respuesta. Según establece la Constitución de la República y la Ley Orgánica Municipal, el Intendente tiene 20 días para contestarnos. En conversaciones con jerarcas municipales y atentos a los muchos detalles de la solicitud, les prometimos: «Yo dos meses más te espero sin reiterar el pedido». Es decir, en una actitud paciente, los esperamos dos meses. Llamamos varias veces; siempre nos contestaban que en pocos días más iba a estar la respuesta. Les dimos tres meses más; se dejó pasar un tiempo prudencial. Pero ya pasado un año, como edil puedo (y debo) hacer un llamado a sala al Intendente, para que brinde a la Junta la información de primera mano.
Cuando es por pedido de informes no contestado el Intendente no se puede hacer representar; tiene que concurrir él a sala. A probar lo contrario, o a confirmar lo que yo sospecho que está sucediendo en el entorno del Ejecutivo departamental: que hay  una «gran joda». Lo que ocurrió el lunes fue que realicé ese llamado a sala y la bancada del Partido Nacional se comportó como lo hace siempre, dejó la sesión sin número, trancando toda la información que se solicita, encubriendo por las dudas la gestión del Intendente, negando toda posibilidad de control sobre el Ejecutivo. Por eso se retiraron de Sala: porque no permiten ninguna forma de control sobre el Intendente y su entorno.

-Hoy (miércoles) aparecen declaraciones de Alexis Bonnahón en la prensa local. Reclama que, si «hay joda», presentes pruebas ante la Justicia. Si no, «que no digas pavadas».
-A mí me tiene muy preocupado, con respecto al Partido Nacional, la ridiculización del contralor al Ejecutivo departamental. Cada vez que nosotros -los ediles del FA- hacemos una de estas denuncias o un pedido de informes, nos tildan de locos, de irresponsables, de burros, de que no tenemos pruebas, de que es politiquería barata, ¿Por qué nunca jamás autorizaron un pedido de informes, una comisión investigadora? ¿Por qué impiden que el Intendente vaya a Sala a dar una información solicitada hace más de un año?
Personalmente, si tengo las respuestas, yo puedo descartar totalmente las denuncias y responder con claridad que eran infundadas. Pero en estas circunstancias, con estas negativas a todo control constitucional, puedo decir lo que ocurrió: no encuentro caminos para que respondan: ¿Usted no sospecharía, como dice un conocido cómico?

-¿Vas a responder a Bonnahón?
-Naturalmente.

Postérguese lo posible… como sea

La bancada de ediles del Frente Amplio presentó una moción que dice: «Solicitamos que, dentro de las facultades que otorga la Constitución de la República en su artículo 273 numeral 4, eleve al Tribunal de Cuentas de la República, la siguiente solicitud de información: Legalidad y oportunidad de las donaciones de balasto, realizadas por la Intendencia Municipal de San José a estas empresas: Barraca García Baldi, Establecimiento San Alberto, Molino San José SA, Frigorífico Tacuarembó, Roberto Mahilos, Molinos Río Uruguay, establecimiento La Magdalena, Establecimiento la Rabida. Se adjunta listado de la Intendencia de San José, donde figuran las Empresas mencionadas y el balasto que recibieron cada una de ellas».
Se discutió, se negoció y se acordó aprobar una moción que tuvo también los votos del oficialismo. El acuerdo incluía adjuntar la moción aprobada por todos, la lista de empresas que sugería la oposición tomar como ejemplos para analizar y el listado de donaciones proporcionado por la Intendencia y mandar todo al TCR.
Rubén Bacigalupe, presidente de la Junta Departamental, decidió elevar al Tribunal, con fecha 3 de junio de 2009 sólo el Of. Nº 6439/09 que se transcribe.

San José, 3 de junio de 2009
Presidente del Tribunal de Cuentas de la República
Gral. Cr. Guillermo Esmeraldi
De nuestra mayor consideración:
La Junta Departamental de San José, por Resolución Nº 2432/09 aprobó por unanimidad de presentes (26 votos en 26) la moción presentada por la Bancada del F.A., que a continuación se transcribe: «Solicitamos al Tribunal de Cuentas de la República, se expida de acuerdo al artículo 273 numeral 4 de la Constitución de la República, sobre la legalidad y oportunidad de las donaciones de balasto, realizadas por la IMSJ».
Sin otro particular, dando cumplimiento a lo dispuesto por el Cuerpo con fecha 1º de junio de 2009, aprovechando la oportunidad para saludarle muy atentamente.
Firman: Ruben Bacigalupe – Presidente y Sofía E. Besterli – Secretaria

Dejando de lado detalles como que el presidente del TCR es el Gral. Cr. Guillermo Ramírez y no el ignoto Gral. Cr. Guillermo Esmeraldi, lo que llama la atención es que se elevara al TCR un pedido que a primera vista parece inabarcable. Los ediles del Frente habían elegido algunas empresas como ejemplo para que el Tribunal pudiera estudiar las situaciones concretas y aportar su opinión.
Al oficialismo local le cuesta mucho permitir que la oposición, la ciudadanía o la prensa revisen lo actuado. Son años de manejo discrecional y secreto que ambienta suspicacias fundadas. En especial cuando el sentido común contrasta los ingresos conocidos, con la evolución patrimonial de algunos jerarcas.

Comienza a funcionar la sala de cine en el Club San José

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Después de tanto tiempo, vuelve a funcionar la sala de cine del Club San José. Wilson Martínez se dedica a la proyección de cine en el interior del país desde el año 2001. Es el nuevo concesionario de la sala que estará presentando los principales estrenos cinematográficos.

San José
El año pasado Martínez armó dos salas de cine para las vacaciones de julio de 2008: una en la ciudad de Fray Bentos y otra en Pando, en el Centro Protección de Choferes.
Al momento de programar las vacaciones, recibió una llamada de la empresa que distribuye las películas de Disney, en la que le informan que en la ciudad de San José había cerrado el cine Rabbit.
A partir de ese momento Martínez se puso en contacto con la directiva del Club San José. Encontró gran apoyo, ya que ellos estaban tratando de reflotar la sala.
Martínez cuenta que el trabajo comenzó por darle el desnivel necesario al piso para lograr una perfecta visión, la búsqueda de unas buenas butacas para garantizar la comodidad, la confección de una buena pantalla a medida, como el trabajo en todo el complemento de decoración, iluminación, pintura y moquet.
“Este es un negocio familiar; la decoración  y el buen gusto lo proyectamos con mi señora, Elena. Con mi hijo Elías armamos todo lo que es la parte de proyección y audio. Él, a pesar de tener sólo 16 años, es un experto en el tema…. y ni qué hablar de mis hijas, que siempre están al pie del cañón, tanto Bárbara, Josefina, como Viky, que también pone su granito de arena”.
La sala de cine funcionará todos los fines de semana, y en vacaciones de julio y primavera, funcionará todos los días.
Las películas a exhibir son todos estrenos para Uruguay. Martínez cuenta que la película la Era del Hielo 3 será un estreno simultáneo mundialmente.

Vacaciones de julio
Las vacaciones de julio vienen con todos los estrenos infantiles de primera línea: UP, Hanna Montana, El ratón Pérez 2, Harry Potter (que se estrena el 30 de julio), entre cantidad de títulos de primera línea.
También se pensó en los grandes. Para ellos también vendrán estrenos como Ángeles y demonios , Rápido y furioso, Corazón de tinta , Los extraños, Quién quiere ser millonario, y la película uruguaya Gigante, con la que se iniciará un ciclo de cine uruguayo, en el que se intentará traer actores y directores de películas.

Novedades
En un acuerdo con la comisión directiva del club, se consideró que la sala no tenga como único destino el cine, sino que además se ponga a disposición de la sociedad para toda clase de eventos, presentaciones, conferencias, charlas, lanzamientos, etc.

A tener en cuenta
Como la sala tiene sólo 56 asientos, para estas vacaciones se venderán entradas anticipadas.

Leonel “Chino” Segovia: un DT macanudo

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Hoy se celebra en Uruguay el Día del Abuelo. Para homenajearlos elegimos a Leonel «Chino» Segovia.
Si a este ‘tata’  lo conociera el escritor brasileño Ziraldo, seguro le dedicaría un libro mezclando lo macanudo de la maestra con lo alegre del Polilla.
Le pisa los talones a los 80 años y sigue ‘fresco como una lechuga’. Quizá su fórmula sea la alegría que irradia entre los más pequeños.
No es un abuelo de bastón sino de gorra y lentes. Con una sonrisa permanente y los tan ansiados $5 para las tortas fritas de la cancha.

Su esposa es Lidya Alba, alias «Morocha», quien acompaña a Leonel en su tarea de abuelo o «tata» de siete nietos: Pablo, Maira, Macarena, Antonella, Francisco, Serrana y Matías.
La casa de ambos es el centro de encuentros familiares, en los que sobrinos, nietos y bisnietos llevan ventaja. Testigo de ello son las innumerables fotos que orgullosamente muestran de la ‘parentela’: «Estos son los de… y acá están con nosotros los otros nietos’ y «acá solitos tres bisnietos», explica Lidya volviendo a adornar los portarretratos.
Ahora los nietos son adolescentes y jóvenes, al igual que los sobrinos, pero aún recuerdan el entusiasmo por quedarse en la casa de los abuelos, «sobre todo Macarena, que se quedaba aquí porque estudiaba en Montevideo y el abuelo se levantaba todos los días para acompañarla al ómnibus», dice Lidya. También con ellos se criaron dos sobrinas: «Cuando íbamos a visitarlas y llegaba la hora de irnos era un ‘vivo lamento’. Terminaban viniéndose con nosotros. Un día optamos por ponerles unas camitas y no se fueron más. De acá salieron para casarse».
Lo que tiene de particular el abuelo Leonel es que la vida lo llevó a adoptar más nietos, porque dirige las categorías Abejas y Grillitos del Club Universal, su ‘cuadro del alma’. «Antes del 2000 había estado trabajando con niños pero no tan chicos, pero un día me plantearon en Universal, que casi siempre los planteles se integraban de niños que habían salido de otros clubes, pero que estaría bueno que el club del barrio juntara a sus niños para jugar». Fue así que Leonel integró a la chiquilinada y ahora la dirige.
Para él, esa tarea es reconfortante. A muchos los va a buscar a sus casas, los lleva a la cancha y después los trae de regreso. Se rodea de niños de 3, 4, 5 y 6 años, que le tiran los pantalones para que los ponga en el partido, se hacen pis en el medio de la cancha o en pleno partido, se paran a mirar las jugadas de los compañeros: «son los más lindos y las madres colaboran para que esto sea así, ya que confían en mí. Hay que adaptarse a los niños que son divinos, no tienen maldad y siempre están atentos a lo que les puedas enseñar».
Entre las ‘salidas’ que más gracia le hicieron estuvo años atrás la del hijo de José Licio: «Empezó al partido, todos empezaron a correr y Juancito se quedó en el medio, parado, dibujando rayas en el piso de la cancha de Río Negro». Otra la recuerda Lidia: «Jugaba el hijo de una sobrina, Emiliano, que tenía un pantalón que le llegaba a las rodillas y una camiseta enorme, pobrecito. Al comenzar el partido también se quedó paradito sin hacer nada y,  algunas madres preguntaban por qué no sacaba a ese niño y nosotros nos reíamos. Yo sabía que él estaba parado porque estaba mirando y aprendiendo; además Leonel deja que los niños hagan lo que sienten, porque recién empiezan y tienen tiempo para aprender».
Curiosamente, sus nietos no comparten la pasión por el fútbol. Por eso con ellos Leonel comparte especialmente las famosas idas al monte: «No sólo con los nietos, sino con los sobrinos que, siempre están a nuestro alrededor. A todos les compra las cañitas para que aprendan a pescar», añade Lidya.
Sobre la labor del abuelo en la familia, Leonel aclara que no es de meterse: «Yo pienso que nosotros ya tenemos muchos años y es difícil entender las actitudes de la juventud de ahora. Entonces no estamos en condiciones de hablar mucho del tema, porque poco entendemos (…) Sí me he preocupado de contarles historias y de recordarles anécdotas de la familia».
Durante la entrevista Lidya ofició de secretaria del abuelo, haciéndole las puntualizaciones necesarias para que no se olvidara de nada ni de nadie. Ella, también tiene mucho que contar: «Acá nosotros nunca estamos solos, por suerte».
El ‘fuerte’ de esta abuela es el tuco: «Según los nietos, como el de la abuela no hay (…) A veces los sobrinos nietos vienen caminando por la calle, huelen el olor a la salsa y dicen ‘mirá, la tía está haciendo tuco, me voy a comer a la casa». Y hay una cosa que les ha enseñado Lidya a sus nietos y es a rezar: «Cuando se quedaban acá sabían que antes de quedarse charlando o dormirse, había que rezar». Recuerda que una de sus nietas le preguntaba a su madre ‘¿por qué a la abuela la operan tanto y siempre está enferma si ella reza siempre, más que yo’, y mi nuera le explicaba que las cosas pasan pero que Dios, igual ayuda».
Como abuelo, Leonel entiende que su lugar no es sentado en los bancos de las plazas al sol sino en los de los gimnasios, rodeado de niños que saltan gritando ‘¡¿Chino, y yo cuando entro?! «Yo me entretengo con ellos. Me hacen bien y me ayudan a esperar la carroza de forma más llevadera».

Los abuelos
Eleuterio y Alberto

¿Y de sus abuelos se acuerda Segovia? «Me acuerdo especialmente de mi abuelo materno, Eleuterio Fernández. Hubo una época que vivíamos nietos y sobrinos alrededor de la casa de este abuelo, en el barrio El Berral, y ahí fue que tuve trato con ese abuelo. Era un señor de pelo bien blanco, petiso, bastante delgado, que me hablaba de revoluciones y guerras». Aunque algo menos, también recuerda a su abuelo paterno, Alberto Segovia: «de él me llegaron los comentarios de vecinos (porque mi padre no hablaba de eso), que lo había traído del Paraguay don Sixto Arias para que se hiciera cargo de una hacienda, ya que era un entendido en el tema del ganado. Pero no lo conocí, lo único que recuerdo son las historias que (se ríe) no eran muy buenas porque según los que lo conocieron era bastante vicioso».

Pit-CNT: Memoria de los años 90… para seguir avanzando

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El PIT- CNT iniciará una campaña de memoria de los años 90. El secretario de Derechos Humanos de este movimiento sindical, Luis Puig, expresó que la idea es plantearse qué pasó en la década del 90 con algunos aspectos de la negociación colectiva.

«El derecho de los trabajadores a negociar salario y condiciones de trabajo… porque en los períodos anteriores, el mejor sindicato era el que no existía: si alguien organizaba un sindicato era despedido», dijo Puig.
Para ilustrar la situación, contó que como trabajador de la compañía del gas, junto a Beltrán, integrante también del secretariado ejecutivo, fue despedido por enfrentar una privatización que se aprobó a fines del gobierno del Dr. Lacalle y principio del segundo gobierno de Sanguinetti: «Se constituyó una estafa contra el Estado con esa privatización; se perdieron puestos de trabajo, se creó una inseguridad en el suministro de gas y cuando los trabajadores denunciamos esa situación, fue despedida toda la dirección del sindicato».
Agregó que los trabajadores no tuvieron aumento en varias ramas de la actividad por muchos años y que las patronales tenían licencia para hacer lo querían; “cerraban fábricas todos los días… los trabajadores perdían sus fuentes de trabajo y al poco tiempo no tenían posibilidad de pagar el alquiler, perdían sus viviendas, la posibilidad de educar a sus hijos, la posibilidad de tener una asistencia médica digna para sus hijos…»
El secretario de Derechos Humanos del PIT-CNT dijo que esa era la esencia del neoliberalismo, la esencia de los años 90.
«Nosotros creemos que falta mucho (..) queremos avanzar, queremos tener una Ley de Negociación Colectiva», dijo Puig. También expresó que se quiere profundizar el Sistema Nacional Integrado de Salud, que dio cobertura a 400 mil niños.
Al mismo dijo que no se quiere una marcha atrás en la historia. «Queremos seguir avanzando en la conquista de derechos para el conjunto de la sociedad».
Puig señaló que se ha distorsionado este planteamiento del PIT-CNT: “Algunos medios han dicho que es una movilización contra Lacalle… nosotros no vamos a entrar en eso… Lo qué sí decimos es que la experiencia vivida en los 90 fue profundamente negativa para el conjunto de nuestro pueblo; el movimiento sindical no quiere que se repita y por eso realiza esta operación memoria”.