Guillermo Macció en la Asamblea Popular

Los análisis de Guillermo Macció, demógrafo, productor rural, ambientalista, consultor internacional, catedrático en varios postgrados de universidades de la región, son siempre fundamentados de manera inteligente.
Su pensamiento, agudamente crítico, es un desafío removedor para la izquierda «progresista».
De una extensa conversación, entre amigos que disfrutan el debate frontal, extractamos algunas ideas.

Guillermo Macció

Guillermo Macció

-¿Dónde va la globalización?
-El principio que gobierna hoy, es el de la incertidumbre. Lo descubrió un físico atómico que trabajaba al servicio de Hitler en 1927 y ganó el Nobel de Física.
El sistema es tan complejo, que tiene manifestaciones no predecibles y soluciones no anticipables.
EE.UU. termina por subsidiar la banca y la capitalización se hace a expensas de fondos del Estado. Se habla de nacionalizar, estatizar, subsidiar y como respuesta funciona el mecanismo de la emisión de billetes: respaldo cero. El cálculo más prudente dice que circulan seis veces más valores nominales de billetes, que todo el capital mundial atesorado que pueda respaldarlo.

-¿Eso quiere decir que todo tendría que valer seis veces más de lo que vale?
-O que los papeles que usted tiene significan 1/6 de lo que cree. Por eso la tierra en Uruguay, que hace tres años, como un valor exorbitante se vendía a 10 mil dólares, ahora en Villa Rodríguez se ofrece 15 mil dólares la hectárea… (anota con picardía)
Al lado de mi casa hay una estancia que se vende, de un famoso productor de quesos, que ahora está en la campaña electoral. Al precio que se pide, comprarán colombianos o neozelandeses…

-La militancia política…
-Me sentí impelido por un estado de conciencia a militar y expresar mi pensamiento en forma pública, producto de una gran frustración, porque en la elección pasada yo voté a Mujica, por inducción. Porque veía que gente desesperada, pequeños productores, cifraron toda su esperanza en este señor. Yo voté a ese candidato y su gobierno. Su rápido, breve gobierno en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, me pareció un fraude ético e ideológico, porque habiendo dicho lo que dijo, hizo todo lo que hizo, que fue muy poco. En consecuencia, decidí militar. Busqué y encontré la Asamblea Popular, como espacio nuevo, con militantes viejos.

-¿Lo piensa en términos de «poder»?
-Como yo soy un tipo que tiene poco tiempo -voy a cumplir 75 años- me entró la urgencia de la participación y decidí por el espacio más cercano que tenía, que era la próxima campaña electoral.
(Primero pensó votar nulo) -Si hay 200 mil votos nulos, el sistema colapsa… Después, por azar, encontré la Asamblea Popular. Me acerqué a ella sin que nadie me invitara y visualicé la posibilidad de ganar un espacio político inicial, teniendo una voz diferente en el Parlamento, en la Cámara de Diputados. Para que hubiera dos, tres o cuatro diputados que fueran portavoz de un mandato. De una fuerza que se estaba constituyendo, que se inscribía en la izquierda socialista y artiguista. Poniendo al día el pensamiento artiguista en las coordenadas actuales, sin pensar mucho en el largo plazo, en la teoría del poder real, que aparece muy difusa.
Es una acción de corto plazo, de un sujeto que llega tarde a la cita política, pero que dice ‘en esta instancia quiero plantar mi banderita en un espacio nuevo y diferente al de las cuatro o tres opciones que se plantean’.  Y desde ahí militar humildemente, honestamente, sin ninguna pretensión de ningún cargo, sino a ver si es posible abrir una ventanita para aminorar, o en último caso detener, y como objetivo final revertir el proceso de degradación y enajenación de la sociedad uruguaya, en el esquema de las instituciones que hoy está establecido para el Uruguay.

-Hay una construcción social que viene de lejos. ¿En qué punto estamos?
-No es tan complicado. En el Partido Nacional hay dos cabecitas ahí figurando, pero da lo mismo. En el Partido Colorado -camino al fósil- también. No importa. Y en el Frente -yo definía al Frente como una heterogeneidad ideológica, en la que cada una de las partes se sospechaban unas de otras, y aquella cosa que dije hace 15 años, ahora se verifica- el reñidero de gallos que hay por las candidaturas, supera toda imaginación calenturienta. Se rompió el esquema del Frente; no era unidad, no era programa, eran personalidades que de alguna manera se habían arrimado por distintas motivaciones. (…) En el Frente estaban los ideológicamente coherentes, estaban los arribistas y estaban los disfrazados, que eran demócrata cristianos: Asamblea Uruguay. Una vez llegados al poder, se sacaron las máscaras y aparecieron como eran.
En conversaciones de las que participó el Fondo Monetario Internacional se decidió que el Ministerio de Economía del gobierno del Frente iba a estar regido por la democracia cristiana al estilo chileno.
Entonces apareció una figura que era la esperanza por su trayectoria de militante tupamaro. Resultó un fraude. (…) Yo como productor agropercuario me considero estafado por el voto que deposité.
Se creó no un gobierno de talentos, de los mejores, de los más capaces; se crearon parcelitas de poder, cada cual en su Ministerio…
Se despedazó esa arquitectura política multi-ideológica. ¿Qué quedaba? ¿Qué quedó? Una disputa de reñideros…

-En este marco, el éxito de la Asamblea Popular ¿cuál es? Tres diputados, un senador… ¿Cuántos votos son?
-No tengo idea. 60, 70, 80 mil votos.

-Eso garantiza el balotaje…
-No importa. Hay dos instancias electorales en este proceso que son muy importantes. La Asamblea Popular tiene como objetivo de espacio político público reconocible, conseguir espacios en la Cámara de Diputados, sabiendo de antemano que necesariamente habrá un balotaje, y en el balotaje se dirimirá la presidencia y vicepresidencia. Y yo le dije, con un acto de temeridad ideológica, que hoy da lo mismo que gane Lacalle o que gane Mujica. Porque el Uruguay está tan comprometido en su dependencia externa y en su degradación interna, que de ninguno de los dos se puede esperar más que un agravamiento de la crisis.
Astori no es candidato, Carámbula tampoco… Larrañaga va a ser fagocitado y el Partido Colorado ofrecerá sus votos al mejor postor…
Mujica no es un candidato biológicamente viable; puede darse por tercera vez en la historia que asuma el cargo de presidente el vicepresidente, como ocurrió con Berreta y Luis Batlle Berres… La segunda de esa historia se dio con Gestido y Pacheco Areco… La perspectiva biológica de Mujica es parecida, con un agravamiento: Mujica es un hombre psíquicamente con alta inestabilidad emocional. Mi teoría es que él quiere llegar a la presidencia para satisfacer su ego. No aguantará, por temperamento, lo cinco años de mandato y hará de presidente su candidato a la vicepresidencia, que todavía no se sabe quién será. Y no serán ciertamente Astori ni Carámbula, será otra persona, y puede ser mujer…

-Las alternativas a este proceso ¿no son peores?
-A mí no me asusta que el presidente próximo sea Lacalle o Mujica, porque el pacto de entrega que han hecho las fuerzas del Frente con esos partidos ya es tan grande, que poco más no me asusta. Hemos extranjerizado la tierra más rápido que nunca bajo el gobierno del Frente, a pesar de que el gobierno dijo, y en el programa está, que eso se iba a revisar. No se revisó, se aceleró. Se instalaron más zonas francas.
Ningún presidente había estrechado -en el mínimo de prestigio político- la mano de un presidente de los EE.UU., y el presidente del Frente, socialista, se abrazó… Ningún presidente de los que precedieron al actual, eludió tanto la integración latinoamericana y la boicoteó tanto como este presidente…
Nada me puede sorprender. (…)
Nunca vi tanto sindicalista en la Asociación de Dirigentes de Marketing como en este gobierno… Todas señales elocuentes, visibles, de un sometimiento al poder corporativo.

-¿Cuál es la alternativa? ¿El socialismo del siglo XXI que proponen los países del ALBA, por ejemplo?
-Para algunos países quizá, para todos no… Vea lo que está pasando en Guatemala, Honduras. (…) Ese país sometido y vilipendiado por los EE.UU., hoy tiene francas relaciones con el ALBA y con Cuba.
Hay transformaciones políticas importantes. Costa Rica, que no tenía relaciones diplomáticas porque tiene un gobierno de derecha derecha, está haciendo toda una revisión de su política… Cambian los perfiles de situación política en América Latina, con matices heterogéneos. Pero Uruguay proclamó como política oficial el aislamiento frente América Latina…
La visión que yo tengo del Uruguay, desde adentro, y desde el exterior, es que el país perdió el rumbo. Se lo enajena progresivamente y aceleradamente.
Los productores de leche de San José, que apenas mantienen una economía de subsistencia, están perdiendo $1.20 por litro de leche que ordeñan, porque el que fija el precio de la leche entre los productores es el que la compra, no el que la vende. Y esa situación se da en un gobierno del Frente Amplio, que yo voté. (…)
Hablamos de un sistema educativo y resulta que los niños van a la escuela para tener comida… ¿Qué justicia redistributiva estamos aplicando? No creo en el mensaje político del Frente. No lo creo porque en el programa está y no se cumplió. No le creo a los actores. No me merecen ninguna confianza…

-¿En la militancia de base de la izquierda tampoco cree?
-Cuando se creó la Asamblea Popular, la estrategia del Frente, ya que éramos una minoría tan insignificante, fue matarnos con el silencio.
Cuando se presentó la Asamblea Popular para inscribir su lema, los votos en contra dentro de la Corte Electoral fueron los del Frente…
Es decir, esa masa crítica de la que usted habla, que yo creí que existía, era un supraestado de conciencia colectiva política, se diluyó cuando aparecieron las chacritas nuevamente. Cada cual reivindicó su espacio y la lucha no es por el Frente, sino por Astori o por Mujica…
Mujica pinta carteles en Montevideo, diciendo que como meta política es el ajuste de la Canasta Básica por el IPC… ¿Por qué no lo hizo cuando fue gobierno?
No le puedo creer, porque esa energía existió y fue la que cautivó a miles de ciudadanos que esperaban un cambio y que no eran frentistas. Y esa gente no quiere saber nada…
(…) Leyendo el testamento de Rodney Arismendi, me entero que en Europa le dijo a sus descendientes políticos, que de lo único que hay que cuidarse, (que es el enemigo que viene), es de la social democracia… En un gobierno, cuyo presidente se reúne con el vicepresidente de los Estados Unidos, y dice con toda vehemencia en Viña el Mar, que es progresista… no es más izquierdista… Progresista es positivismo… es el pensamiento de Batlle de 1904. Cuando una persona niega su nombre, es un renegado. Él reniega su pertenencia.
Cuando el presidente veta la Ley de Salud Reproductiva, y el Partido Socialista se queja, él renuncia al Partido Socialista, cuando lo que hubiera correspondido es despedirlo, expulsarlo… Si renunció al Partido, ¿en qué partido está? Él rompió la masa crítica, el estado colectivo… Él lo hizo antes que nosotros.

-¿Por qué cuando se hacen consultas, en las encuestas la gestión del presidente tiene un apoyo importantísimo?
-Hay tres opciones de respuesta: La primera, que él sigue teniendo su alto prestigio y es legítimo el porcentaje que lo representa. La otra es que las encuestas se manipulan. Y la otra es que las encuestas mienten. Tome la hipótesis que le guste, me da lo mismo. Mi hermano dice que él va a votar al Frente Amplio porque entre Lacalle y el Frente prefiere al Frente. Pero un país no se salva votando al menos malo. Un país se salva cambiando la dirección de la historia en la que está inmersa esta sociedad.

-Ese cambio, ¿cómo se hace?
-Por la vía institucional, o rompiendo las instituciones. Yo, como no creo en tener las fuerzas, ni la masa crítica para romper las instituciones -algunas de las cuales están totalmente apolilladas- la otra es la vía electoral.
Este país tiene una estructura institucional anacrónica… Acá hay que eliminar el Senado e ir a un régimen unicameral.
Hay que liquidar los directorios de las empresas públicas; no existen en ninguna parte. Los directorios de las empresas públicas, los entes autónomos, son el refugio de políticos incompetentes que ni siquiera sacaron votos para diputados. En ninguna parte del mundo las empresas públicas tienen directorios; tienen una gerencia técnica y una administrativa que se concursa cada cinco años…
Tenemos que desmantelar leyes en las que la propia Ley declara que el Estado no podrá modificarla, como la Ley Forestal y la Ley de Zonas Francas…
Tenemos estructuras de gobierno que están totalmente apolilladas, y un galpón de madera apolillado, en algún momento se cae.
(…) Nosotros no tenemos control efectivo sobre el mar del territorio uruguayo, donde están saqueándose miles y miles de toneladas métricas de pescado de alta calidad, y tenemos una Dirección Nacional de Recursos Acuáticos que es nominal y la base alimentaria de este país no está asegurada. Tampoco tenemos ninguna seguridad energética, dependemos del petróleo. Y el presidente sale a proponer energía de origen nuclear cuando en el mundo hay toda una discusión sobre la necesidad de desmantelar plantas atómicas. Estamos comprando tecnología de chatarra para el futuro.
¿Qué país queremos? ¿Para dónde vamos? Estamos en un Estado corporativo, donde el que maneja el poder político es el empresariado y el poder de fondo son las corporaciones pseudo secretas: el Opus Dei y la Masonería.
Yo tengo identificados dos triángulos de poder: un triángulo es el núcleo empresario del Partido Colorado, la Masonería y el Ejército. El otro triángulo de poder es el Opus Dei, el Partido Nacional en gloria y majestad con una ostentación de recursos formidable, y la Marina, que es el cuerpo de Inteligencia de las Fuerzas Armadas…

-¿Cómo ve, desde la Asamblea Popular, la política acá, en lo local?
-Yo le confieso que no la visualizo bien porque a pesar de estar muy vinculado con San José, se me escapan los nombres…
Los compañeros de Asamblea Popular de San José me ofrecieron ser candidato a intendente de San José y yo dije, consecuente con mi vida de siempre, que los cargos políticos tienen que ser ejercidos por personas jóvenes… No debería ocupar cargos políticos ninguna persona mayor de 70 años, porque además de un estado que progresivamente se hace nepótico, también es una gerontocracia. Tenemos que combatir eso porque este poder político es excluyente de los jóvenes. Y yo, consecuente con eso, en principio no aceptaré ningún cargo porque voy a cumplir 75 años…
Es otra postura de ese andamiaje apolillado que tenemos que cambiar: participación femenina y participación de menores de 50 años…

-¿Y por qué la juventud no reclama, no ocupa sus lugares?
-Hemos estimulado a la juventud a que esté lejos de la política, porque no hablamos su lenguaje. Nosotros tenemos un lenguaje arcaico… En segundo lugar, porque lo que decimos es un mensaje que no llega. En mis reuniones barriales en Montevideo, con vecinos… la prédica es que la batalla electoral de la Asamblea Popular tiene que desarrollarse en el seno de la familia; la que tiene que conducir la discusión es la madre con los chicos y la revolución tiene que producirse desde el hogar a la hora de la comida cuando están juntos, porque el verso electoral, que se esgrime hoy en las pantallas de la televisión, es una agresión a la inteligencia humana. Es propaganda de caras y de listas, no hay ningún programa que se exhiba…
La comunicación que se hace de la propaganda electoral es grosera y no le llega a la juventud… porque está en otro mundo, con otras inquietudes, con otras angustias y con otras incertidumbres.

-Quizá San José es el último reducto político que queda de la dictadura… ¿Qué papel juega eso en la sociedad?
-Es cierto. Una cosa que me sorprende ahora que estoy muy vinculado a Montevideo, es que la distancia mental que hay entre San José y Montevideo es astronómica. Lo que pasa en San José es mucho más distante que la hora y media de viaje, porque se ha construido, hábilmente, una atmósfera política donde se da por un hecho que el gran rector de los destinos de San José es Chiruchi…
Lo sorprendente es que nunca he visto tantas casas pintadas a lo largo de la ruta 1, en los pueblos o en la ciudad de San José, con la Lista 22. Hay un aparato formidable que opera en el trabajo visual. Formidable y duradero… En San José, una pintada de la lista 22 perdura de un mandato electoral al otro.
Hay como una consagración patriarcal y líneas de sucesión del mandato político del poder local que se mantienen inconmovibles.
La única fuerza que yo percibo que puede oponerse a la dinastía de Chiruchi es el Frente, porque hay baluartes del Frente que son muy poderosos, por ejemplo en Rincón de la Bolsa…
Coincido con usted, es lo que sobrevive como estructura de la dictadura militar. En otros departamentos ni se acuerdan quién fue intendente en la dictadura. ¿Cuál es la magia? No lo sé.

-Usted dijo que la sociedad uruguaya está enajenada. Eso es preocupante. ¿A qué se debe y cómo se revierte eso?
-La enajenación es un proceso que se trabaja. Lo saben muy bien los psicólogos y los psiquiatras. Es la pérdida de su yo… El bombardeo publicitario al que está sometida la sociedad uruguaya por la radio y la televisión, yo no lo he conocido ni en Chile, ni en Paraguay, ni en Perú. Y es de una insistencia y de una universalidad tal, que donde usted prende la radio escucha una misma tanda publicitaria… y eso se repite y se repite… Tanda comercial todo el día. Lo que propagan los medios masivos, las radios, la televisión, es tan alienante que uno termina enajenado.
No hay cosa más degradante que mirar el informativo del canal 4…
La propaganda política hoy no se distingue de la propaganda comercial… La propaganda política es de imagen, el retrato del candidato, maquillado, más lindo de lo que es en la realidad, muy bien vestido, sonriente, con una frase, que es como un flash de Coca Cola, y con un número que es el de la lista. No hay más nada… Y eso forma parte de una estrategia publicitaria que está monopolizada. Los que hacen la propaganda publicitaria electoral son los mismos que hacen la propaganda del yogurt y del desodorante…

-¿No es igual en otras partes de América?
-No, ciertamente no. Hay canales así, pero hay opciones. Y en el Uruguay no tenemos opción. Para empezar, no tenemos cobertura nacional salvo de esos medios masivos muy poderosos. Por eso el país está segmentado, porque además la estrategia publicitaria y comercial se mueve por parcelitas de comunicación…
Canal 4 es una repetidora de Telefé… tiene publicidad grabada en la Argentina… Entonces la alienación es que a usted lo estén bombardeando todo el día con mensajes publicitarios, valores, patrones de consumo, que hacen que usted deje de sentir su yo.

-¿Y cómo se sale de eso?
-Con una estrategia publicitaria que debería asumir el gobierno con toda vehemencia. Para empezar, obligando por ley a espacios genuinamente generados en el país, como ocurre en Perú.
En el Perú, a mediodía, en la hora del «bitute» (la hora de comer), se transmite música popular peruana… Y en Chile ocurre lo mismo y ahora en Argentina está ocurriendo lo mismo: es decir, hay un culto a la pertenencia, que no es patrioterismo.
En América Latina y en el mundo, hoy es un best seller Eduardo Galeano; se agotaron las ediciones en inglés después que Chávez regaló Las venas abiertas de América Latina traducido al inglés. Se agotaron en Europa y en todo el mundo las ediciones en inglés porque todo el mundo fue a comprar por ese gesto publicitario que significó la entrega de un libro. Acá, Eduardo Galeano es ignorado porque es un tipo que criticó al gobierno.
En América Latina es venerado Zitarrosa; donde voy, el mejor regalo que puedo llevar es una recopilación de Zitarrosa, porque es un líder que nos representa. Y nosotros lo tenemos marginado porque hay una especie de resentimiento contra lo nuestro y entonces desvirtuamos, vamos desvirtuando progresivamente nuestras manifestaciones más genuinas. Y eso es un estado de negación. Nos negamos a nosotros mismos. Y cuando nos negamos a nosotros mismos, se produce -hablando en términos matemáticos- una integral de negación colectiva.

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3 Responses to Guillermo Macció en la Asamblea Popular

  1. Gianina Lovazzano says:

    Que claridad mental la de Don Guillermo Maccio, que ganas de que tuviera mayor difusion, es un acelerador del conciente colectivo, el darse cuenta de lo que esta pasando es el primer paso para hacer algo para mejorar. Gracias Don Guillermo por compartirnos sus ideas, razonamientos y reflexiones.

  2. cristina boanchi says:

    lo escucho en la radio y hoy entre a esta pagina, es un orgullo tener un hombre tan brillante en nuestro pais,Su pensamiento siempre ilumina zonas dejadas de lado por intereses espureos, en nuestra sociedad. Cristina Bianchi

  3. Alberto says:

    Increíble que tanto Maccio como otras tantas personas que tienen una visión a futuro de nuestro país, un proyecto humano de la sociedad, queden por fuera del sistema político y en especial de este gobierno que se hace llamar progresista. Muy buena entrevista -que también le enseña al periodista que ante alguna pregunta suspicaz el valor humano en la contestación sin ningún ánimo de retrucar puede superar y dejar media desubicada a la pregunta-, excelente Macció en estos párrafos que 3 años más, o menos, no le hacen perder actualidad y menos credibilidad.

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