Significado del 25 de Agosto de 1825

El Uruguay es un suelo y un río y una tierra y en la canción un cielo azul que pasa. Y como no es un lugar de paso que se mira acaso y se sigue, Uruguay es también el territorio donde una historia fue posible. Y esa es la historia que heredamos, la que siempre nos conmueve y que no podemos modificar. Sólo podemos revisar, interpretar, comprender y buscar en sus diferentes momentos, cuáles son los motivos que mueven nuestra admiración y nuestro orgullo. Todo eso podemos hacer, lo que no podemos es modificarla si la consideramos cerrada pero, lejos de eso, a nada renunciamos de lo que pueda honrar el recuerdo de las mejores intenciones que llevaron a fundar nuestra nación.

Prof. Delia Etchegoimberry

Muy fácil es tener una tierra por cuna, un cielo por manta y un río con pájaros pintados. Pero qué difícil es hacer de tantos elementos naturales una nación con ordenamiento jurídico que permita la supervivencia ordenada en el disfrute de esos bienes.
Nuestra Independencia es uno de esos hechos que conmueven y conmoverse es otra manera de ver la historia. Ahí están los hechos y su condición de inflexibles, de incambiables, que fuerzan nuestra imaginación.
¿Acaso podemos separar las pasiones y los intereses a veces confusos y personales que mueven la voluntad de los hombres aún cuando sus acciones estén dirigidas a obtener una libertad política y económica que quizás pueda beneficiar a los más?
La historia es objeto de conocimiento pero no de nuestros juicios de valor. Dado que nuestros juicios y nuestra moral son hijos de la época que nos toca vivir, no pueden ser aplicados a los hechos del pasado que tuvieron sus propias exigencias, su propia ética y su propia aplicación a la realidad del momento. Pero hay elementos de nuestra moral que trascienden lo transitorio del momento. Por eso los valores éticos tienen arraigo en lo medular que define al ser humano.
Y es sólo a la luz de esos valores universales y humanos que aceptamos ver nuestra historia, nuestro pasado y los hombres que lo forjaron con miras a un futuro que es el que estamos viviendo. Y es ahí donde sobre los hechos sobrevuela nuestra admiración y nuestro agradecimiento. En el caso que hoy recordamos tenemos que señalar varias etapas:
1) la Cruzada de los 33 Orientales. La Declaración de la Independencia el 25 de Agosto de 1825
2) la Convención Preliminar de Paz el 26 de Agosto de 1828
3) la Ratificación del Tratado el 4 de Octubre de 1828 en Montevideo
4) y la jura de la Constitución en 1830

Florida y las tres leyes fundamentales
«En la Villa de San Fernando de la Florida, a las siete de la noche del día veinticinco de Agosto de mil ochocientos Veinte y cinco, se leyó, aprobó, y firmó el acta siguiente:
Una Ley de Independencia – o fundamental que «declaró írritos, nulos, disueltos, y de ningún valor para siempre, todos los actos de incorporación, reconocimiento, aclamaciones y juramentos arrancados a los Pueblos de la Provincia Oriental, por la violencia de la fuerza, unida a la perfidia de los intrusos poderes de Portugal y el Brasil, que la han tiranizado, hollado y usurpado sus inalienables derechos, reduciéndola al yugo de un absoluto despotismo desde el año de mil ochocientos diez y siete, hasta el presente de mil ochocientos veinte y cinco. Y por cuanto el Pueblo Oriental aborrece y detesta hasta el recuerdo de los documentos que comprenden tan ominosos actos, los Magistrados Civiles de los pueblos, en cuyos archivos se hallan depositados, luego que reciban la presente disposición, concurrirán el primer día festivo, en unión del Párroco, y vecindario, y con asistencia del Escribano, Secretario, a la Casa de Justicia, y se testará y borrará desde la primera línea hasta la última firma de dichos documentos».
Es así que la Provincia Oriental adquiere, según esta Ley, o retoma, según la historia de las ideas por las cuales luchó Artigas, la plenitud de los derechos, libertades y prerrogativas inherentes a los demás Pueblos de la tierra, y para su cumplimiento se declara libre e independiente del Rey de Portugal, del Emperador de Brasil, y de cualquiera otro del Universo.
Una Ley de Unión. La Honorable Sala de Representantes de la Provincia Oriental del Río de la Plata, en su condición de depositaria de la soberanía que le permite resolver sobre su gobierno y felicidad, declaró la unidad con las demás Provincias Argentinas a las que siempre perteneció por los vínculos más sagrados que el mundo conoce.
Por tanto, «Queda la Provincia Oriental del Río de la Plata unida a las demás de este nombre en el territorio de Sud América, por ser la libre y espontánea voluntad de los Pueblos que la componen, manifestada por testimonios irrefragables y esfuerzos heroicos desde el primer período de la Regeneración política de dichas Provincias» y una tercera Ley: creación del Pabellón Nacional.
Y ¿cuál es el significado de estas Leyes, hoy?
Las dos primeras han sido el objeto de los mayores intereses históricos para los investigadores uruguayos. Sin entrar en las múltiples interpretaciones que la importancia del hecho concitó siempre, podemos referir que una primera cuestión fue la del verdadero alcance que tuvo para los actores de la época, como es unir en una misma circunstancia dos Leyes que a primera vista se presentan como antagónicas: INDEPENDENCIA Y UNIÓN.
Las dos surgen del espíritu que animó la pasión artiguista, tanto en su pensamiento como en su acción. Aunque aquel espíritu todavía no ha dado todos sus frutos. Las Instrucciones del año XIII y del Reglamento Económico del XV son verdaderas campanadas de alerta social y económica en el Uruguay de hoy.
¿Qué estableció la primera Ley? ¿Independencia de Portugal y Brasil? Si, la misma independencia por la cual luchó Artigas. Según el espíritu -no el triunfo o la derrota- de aquella lucha mantenida por el Jefe de los Orientales hasta 1820, bastaría con eso.
Respecto a la Unión. ¿Unión a las demás Provincias del Río de la Plata? Sólo podemos entenderla como confirmación del esfuerzo de unión artiguista mediante el Protectorado de los Pueblos Libres. ¿No tiene su base en su sistema Federal? ¿No es condición previa al establecimiento de una Confederación Provincial? El futuro inmediato confirmará o negará su verdadero propósito.
1825 es un año clave. En él se conjuga una historia reciente con la derrota de Artigas y la traición de muchos orientales expresada en la Provincia Cisplatina entregando el territorio a Portugal primero y a Brasil después. El otro elemento está representado por los Treinta y Tres Orientales, Rincón, Sarandí, Las Misiones, las ayudas desde Buenos Aires. Cinco años de definiciones profundas. Cinco años que desembocan en la Independencia. No era el proyecto de Artigas ni fue el proyecto de la Ley de Unión. Si en algún lado se confirma la complejidad imprevisible de la evolución histórica es, para Uruguay, en el año 1825.
Y como complemento tendremos una Independencia que será considerada  hija de los intereses británicos en el Río de la Plata. La actuación de Lord Ponsomby y los documentos de la época así lo prueban:
«El gobierno inglés (…) no consentirá jamás que sólo dos Estados, Brasil y la Argentina, sean dueños exclusivos de las costas orientales de la América del Sur desde más allá del Ecuador al Cabo de Hornos…»
Fueron intereses económicos en la misma línea europea desde 1492 ante las riquezas americanas.
Las Leyes de la Florida fueron firmadas por los prohombres de la época. Detentaban el poder económico que seguirá influyendo hasta la Jura de la Constitución. Las clases populares que mejor comprendieron el espíritu del sistema artiguista no tenían representación legal.
Son las Leyes que inauguraron un nuevo período de nuestra historia. Se hará realidad en 1830 con la Constitución Nacional. Por eso el 25 de Agosto de 1825 es el punto de inflexión entre las heroicas luchas de Artigas contra los invasores del territorio y sus lúcidas definiciones de lo que un Estado autónomo, libre, equitativo y respetuoso de las leyes podría ser.
Y, si bien, al fin de cuentas, todo es historia o sea, transición, son Leyes o escalones hacia una Independencia que será a su vez una instancia en el camino de nuestras relaciones con el mundo. Podemos verlas con una mirada oriental, por eso bien nuestra. Donde se conjugaron todas las ideas preexistentes. Tensiones y tomas de posición y por ser tan nuestra tiene una entraña artiguista que seguirá luchando por la justicia social aún doscientos años después. Pues aunque esto pueda ser visto como parte del idealismo que Artigas nos legó, podemos preguntarnos si en ese idealismo no está justamente la diferencia que marca nuestra identidad.

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3 Responses to Significado del 25 de Agosto de 1825

  1. consuelo dice:

    muy bueno

  2. andrea dice:

    nada que ver manga de bobos

  3. mariano dice:

    nada q ver manga de tarados giles ,chupen el perro

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